Un amigo mío español que me visita por estos días tiene la particularidad de ser sincero y brutal al mismo tiempo. Ayer mientras tomábamos un café y tras un breve análisis de la actualidad de nuestro país, mi mira fijo y me dice. "Vosotros tenéis mucha mala suerte, habéis pasado de un gobierno de ladrones a uno de inútiles".
Y luego se puso a hablar del Mundial de Rusia. Mi amigo no tiene razón porque en verdad pasamos de tener un gobierno con algunos ladrones a otro con algunos inútiles y no se debe generalizar. De la primera parte de este análisis de la historia reciente se ocupará a Justicia y del hoy tenemos que ocuparnos nosotros. Yo creo que a Macri se le escapa el pájaro aun teniendo la jaula cerrada.
Las continuas contradicciones entre los miembros más destacados de su Gabinete obligan a pensar que estas desinteligencias no son otra cosa que la consecuencia de un estado general de falta de comunicación o lo que es peor, de enfrentamientos intestinos dentro del Poder Ejecutivo.
En las últimas horas, por ejemplo, el jefe de Gabinete, marcos Peña aseguró que un aumento en el impuesto al turismo estaba sobre la mesa de los temas a considerar; solo unas horas después el titular de Hacienda, Nicolás Dujuvne confirmó que no había ninguna posibilidad de aumentar ningún impuesto, desmintiendo a Peña.
La diputada Elisa Carrió, la más cercana al presidente y cofundadora de Cambiemos, sostuvo que Macri le dijo que promovió el debate sobre la despenalización del aborto porque su entorno más cercano le aseguró que el ?no? iba a ganar por amplia mayoría y que además lo convencieron de la necesidad política de debatir el tema, algo que en verdad no existía según "Lilita".
Esta vez fue Peña el que salió a desmentir a Carrió quien aclaró que el presidente no especuló con el tema y que no trató bloquear el tratamiento parlamentario por "la convicción de la necesidad de dar un diálogo democrático. Lo que diga Carrió son opiniones de ella".
Y ejemplos hay muchos, un funcionario o miembro de la alianza dice una cosa y es rápidamente desmentido por otro par dando una imagen de descontrol absoluto. Hay quienes insisten en que Macri tiene que hacer urgentes cambios en el Gabinete y reducirlo, tal vez por aquello que decían los abuelos de "muchas manos en el plato hacen mucho garabato".
Hoy no sabemos si el FMI aceptó modificar el acuerdo para que el Banco Central pueda vender dólares en el mercado; no sabemos si hay una solución concreta para detener la subida del dólar; no sabemos si los gobernadores peronistas van o no a apoyar el presupuesto 2019 porque desde el Gobierno dicen que sí, pero en algunas provincias dicen que no; dijeron que Caputo viajaría a Washington para hablar con la señora Lagarde pero no se sabe si lo hará o no y así, la crisis sigue, todo aumenta, la nafta cuesta más de un dólar el litro.
Y con este panorama ayer Mauricio Macri aseveró "Estamos haciendo las cosas bien para sacar a la Argentina adelante" y luego pidió a todos los sectores que propongan ideas para ayudar. Señor Presidente, es posible que para usted se estén haciendo las cosas bien, pero nosotros podemos preguntarnos ¿y por qué no se nota? Usted tiene muchos portavoces y hay ente ellos notorias diferencias por lo que el ciudadano ya perdió el norte de a quién creerle, cuál es la voz oficial. O cambia de vocero, o nombra a uno solo o les pide que no se contradigan en público porque además de las malas noticias sumamos el desconcierto y eso es terrible.
Con todo respeto le digo que en alguna medida mi amigo español tiene algo de razón porque no hay dudas que en el anterior gobierno hubo corruptos y tampoco las hay para suponer que en éste hay varios inútiles con derecho a voz. Haga algo señor Presidente para que podamos creerle que están haciendo las cosas bien.
V. CORDERO
