A 43 años de la Gesta de Malvinas
Emotivo reconocimiento en el Congreso al buque Transporte Polar ARA Bahía Paraíso
Por Fernando Bernabé Santos *
El pasado 17 de noviembre de 2025, la Dirección de Gesta de Malvinas del Senado de la Nación llevó a cabo la ceremonia del 180° aniversario de la batalla de la Vuelta de Obligado y en virtud de continuar distinguiendo los actos heroicos y las acciones relevantes de la Guerra de Malvinas, otorgaron al buque Transporte Polar ARA Bahía Paraíso el diploma de Honor en reconocimiento a su entrega, valor y patriotismo mostrado en la larga travesía cumplida.
En 43 años, esta gran distinción, es el único y primer reconocimiento de un organismo tan importante como es el Congreso de la Nación.
Hablar a la dotación del Bahía Paraíso de las islas del Atlántico Sur, es hablar de las islas Sándwich del Sur, Georgias Sur y Malvinas. Esta unidad naval argentina operó desde el 22 de marzo hasta el 27 de junio de 1982, período durante el cual inició y finalizó las operaciones navales.
Cumplió tareas en todas las fases de una operación: Alistamiento -despliegue- sostenimiento y repliegue. Hubo situaciones límites, riesgos, desafíos, anécdotas y exigencias a pesar de los puntos críticos, la suerte fue la primera compañera por los resultados obtenidos. Estos fueron aceptables con algunos hechos relevantes.
En virtud que la historia de esta unidad naval argentina es poco conocida, que se hundió en 1989 en la Antártida Argentina, que la difusión oficial es escasa (inclusive no está incluida en las efemérides navales) y que la travesía contiene verdaderas características de un camaleón marino, a continuación ofreceré una serie de hechos fácticos como epílogo para sumar a los escritos difundidos:
ISLAS GEORGIAS
La recuperación de Gritvyken fue el 3 de abril de 1982 y fue una operación relámpago, de ejecución inmediata (el 1° de abril se recibió la orden secreta), fue independiente al Operativo Rosario. Había que cumplir la misión con los medios, herramientas y márgenes de acción que se tenía.
La suerte acompañó en el cumplimiento de los objetivos. En el combate, de diez lanzamientos de cohetes que tiraron los ingleses solamente explotaron tres. El Tnme. Carrilaf, médico cirujano, realizó una proeza atendiendo a los 9 heridos, operó desde las 15 hs. del día 3 de abril hasta las 5 de la mañana del día 4 de abril, el médico del buque era anestesista.
Los ingleses tenían víveres en los pañoles, cámaras para dos años y esto fue una gran solución para los Infantes de Marina que debían permanecer en custodia.
La suerte estaba echada, habíamos llegado al punto de no retorno y la realidad golpeaba a nuestra puerta, lo hacía con fuertes golpes de puño.
El resultado final de la recuperación de las islas Georgias, fue un trago amargo y era la primera situación real vivida.
PRISIONEROS
El personal de control averías en forma inmediata diseñó la ubicación de los alojamientos para los 36 prisioneros ingleses (22 marines y 14 científicos), priorizaron la seguridad del buque y toda la dotación se sobrecargó de guardias independientemente de sus tareas específicas
En todo momento se aplicaron las normas de prisioneros de guerra. A la mañana (desayuno, clases y gimnasia), al mediodía (rancho y descanso), a la tarde (gimnasia, biblioteca y rancho), a la noche (rancho, cine y silencio). Navegaron por 10 días en el Bahía Paraíso, la experiencia fue única y no hubo ningún problema en toda la travesía.
PUENTE LOGISTICO MÓVIL
Entre Comodoro Rivadavia y Malvinas (6 al 10 de abril) el buque realizó un puente logístico móvil para trasladar 9 helicópteros de menor porte del Ejército Argentino.
Este acontecimiento levanto totalmente la moral caída de la dotación por las Georgias, se recibían a los helicópteros totalmente artillados, listo para el combate. Tres viajes se cumplieron con tres naves en cada viaje, se sorteó dos veces la zona de exclusión (el 7 de abril los ingleses la declararon). Según la historia, el submarino nuclear Splendy lo tenía bien ploteado al buque Bahía Paraíso. Fue un riesgo total, pero teníamos a los prisioneros ingleses de garantía.
ALISTAMIENTO DE BUQUE HOSPITAL
Las enfermas del buque hospital cumplieron una tarea muy loable en el alistamiento, ellas trabajaron en el área hotelería, prepararon los botequines de emergencias, pañoles de medicamentos, colaboraron fijando los tubos de oxígeno y equipos menores.
El 22 de abril, en formación general, se comunicaba que las 30 mujeres enfermeras no podían embarcar y fueron reemplazadas por 30 enfermeros hombres.
Los cirujanos tuvieron que adiestrar como auxiliar de quirófanos a un grupo de enfermeros, hacían simulaciones de operaciones a fin de que estos jóvenes se familiaricen con las tareas humanitarias. El buque hospital tenía una capacidad para 300 camas (25 TIntesiva, 25 TIntermedia y 250 sala general), todos los servicios y se destacaba la cámara chica hiperbárica y la pileta de AI para el tratamiento de los heridos quemados.
ALISTAMIENTO LOGISTICO
El Comando de Operaciones Navales, con cierto riesgo, ordenó al buque hospital cargar víveres, vestuario y combustibles. Entre el 25 y 26 de abril se vivió una postal logística única, aproximadamente 150 camiones dejaron 750 toneladas de víveres secos, 250 toneladas de víveres frigorizados, 4.000 uniformes de combate y 3.500 m3 de combustibles. Se utilizaron todos los medios de carga disponibles (grúas y cintas de carga). Hay que resaltar el trabajo silencioso de todos los equipo de la Intendencia Naval Puerto Belgrano (administrativos, conductores y estibadores) que agregaron valor para extender las manos a nuestros combatientes.
CRUCERO GENERAL BELGRANO
Fue el acontecimiento más emotivo y cada balsa que se rescataba fue vivir una situación diferente con los náufragos (llantos, gritos, desvanecimientos, abrazos y volver nacer) y llamo la atención que una balsa de 15 hombres, todos estaban totalmente secos.
El helicóptero Alouette realizó una operación de rescate muy riesgosa al recuperar tres heridos graves del destructor Piedrabuena. El temporal y el rolido del buque, hacía difícil tocar la cubierta de vuelo, entonces el Helo despacito bajaba y a menos de un metro de la cubierta cargaban la camilla con el herido, siguiendo el movimiento del buque que rolaba, cabeceaba y se desplazaba. Tres veces se repitió la maniobra, la pericia y experiencia de los pilotos, posibilitaron que esta difícil tarea fuera ejecutada con éxito y con mucha suerte.
Las identificaciones y puesta a los caídos en los féretros, fue una tarea realizada con mucho dolor y sentimiento (había que maniobrar con las bolsas de cadáveres, descongelar y extraer las impresiones digitales), creo que nadie estaba preparado e inclusive los médicos, fueron 8 horas muy tensas.
MALVINAS
El 30 de mayo, el buque hospital estaba listo para cumplir la tarea humanitaria en Malvinas, todo pintado de blanco y el Reino Unido no autorizaba el cruce y desconocía totalmente al buque hospital argentino.
El comandante ordenó que había que prepararse para lo peor, la dotación preparo una bolsa de equipo con ropa de abrigo individual y en las bases de las balsas se dejaba una caja de víveres como refuerzo.
El 31 de mayo a las 8.30 hs. frente a las islas de los Elefantes Marinos, tres helicópteros ingleses orbitaban al buque y de pronto se comunicaron por radio: “Alto pare maquinas, primera inspección”. Treinta marines realizaron la tarea minuciosa y con mucha agresividad. Revisaban todo, cubiertas, depósitos y pañoles. Sacaban y tiraban todo, buscaban si había escondido algún armamento o municiones, pero no encontraron nada.
Al personal que estaba en descanso los sacaban de la cama al pasillo y les tiraban todas sus pertenencias de los roperos. A las 13 hs. finalizó la inspección, les llamó la atención por los víveres estibados y ordenaron que todo desplazamiento del buque hospital argentino debía comunicarse con al Comando Inglés. En resumen, el buque no navego libremente.
El 4 de junio, primera reunión con los buques hospitales ingleses, intercambio de profesionales, reunión de coordinaciones sobre los traslados y registros en las historias clínicas de los heridos.
Los médicos ingleses estaban sorprendidos por el funcionamiento del buque hospital en un buque logístico y les llamó la atención sobre las innovaciones de ingeniería aplicada: manejo de las camillas en las escalas (rebatir y desplegar tablones como tobogán), los generadores chicos en cada quirófano y la forma de amurar las mesas de operaciones para atemperar el rolido y cabeceo del buque. Al buque hospital inglés, Uganda, se le entrego 250 lt de sangre y medicamentos en cumplimiento a la reciprocidad humanitaria. Los ingleses atendieron y transfirieron 98 combatientes operados, heridos y en tratamiento.
El 6 de junio, se zarpó hacia la isla Gran Malvina, el apoyo logístico estaba totalmente cortado por los ingleses, la superioridad era total (superficie, aérea y marítima). De los puertos Fox, Howard y Bahía Elefante se recuperaron 35 heridos y se embarcaron 52 tripulantes civiles de los Buques Mercantes “Río Carcarañá” y “Bahía Buen Suceso” que habían sido hundidos en las proximidades.
Ante esta situación, los dos veedores de la Cruz Roja Internacional -cumplieron al pie de la letra “La Terea Humanitaria”- palparon objetivamente la situación de nuestros combatientes y autorizaban que el helicóptero PUMA se desplace con víveres.
En Howard recuperamos a un herido grave y era Subteniente Miñones, tenía un muslo destrozado y había logrado sobrevivir más de una semana casi sin asistencia, pues no la tenían. A bordo el comandante desempato en la junta médica reunida para determinar si se le amputaba la pierna o no. La opinión fue de agotar todos los recursos para conservársela, salvo que hubiera amenaza de una septicemia. El muy joven Sub-Teniente permaneció a bordo unos pocos días durante los cuales la potencial infección se mantuvo controlada. Se lo desembarcó y fue directamente traslado al Hospital Militar Central. De allí, aún con su pierna, fue llevado a Bethesda, importantísimo Centro de Salud de la Marina Americana, donde infortunadamente contrajo una infección hospitalaria, que acabó con su pierna. Extraño y triste final.
Se resalta el compromiso de los 52 mercantes (la mayoría extranjeros - italianos), al embarcar en el buque rápidamente por voluntad propia reforzaron los puestos de trabajo, se distribuyeron de acuerdo con cada especialidad, dos días navegaron y fue una excelente experiencia.
El 11 de junio, estando fondeado en la dársena de Puerto Argentino y advirtiéndonos de que nuestra presencia molestaba, nos fue lanzado un misil a metros de la proa. El conflicto arreciaba y los aviones Harrier nos usaban de pantalla para protegerse del fuego de las baterías propias. El misil del enemigo hizo blanco en una casa de Kelpers y ahí murieron los tres primeros isleños.
Los traslados e intercambios de heridos se realizaban en un 100 % por helicópteros durante las 24 horas, el buque estaba dividido en dos trozos 6 x 6, mucha voluntad y mucho compromiso. La tarea humanitaria era la principal, pero teníamos la carga preciada, en las dos entradas se dejaron el 50 % de víveres, 10% de vestuario y el 100% de combustibles (gasoil y JP1). El apostadero de Malvinas quedo abarrotado de víveres (no había lugar en los pañoles, depósitos, galpones y cámaras). El 12 de junio fue el último día de abastecimientos.
No hay que olvidar el trabajo silencioso y las innovaciones desarrolladas en las Intendencias Navales, la confección de las raciones de combate “Ramoa” (Raciones Múltiples de Operaciones Avanzadas) y los purificadores de agua, el buque Bahía Paraíso dejo las primeras 200 cajas de raciones (cada una contenía 25 raciones individuales) y los 100 purificadores de agua para los combatientes.
PUERTO PUNTA QUILLA - SANTA CRUZ
Fue el punto de apoyo para dejar los heridos y aprovisionarse de efectos, este puerto tiene un serio inconveniente de sufrir una amplitud de marea de 11 metros y siempre con neblina. Este fenómeno enmarcaba la necesidad de iniciar la entrada a la ría a una hora precisa para poder sortear la boca con pleamar, pero que asegure llegar al muelle con marea bajante para facilitar la maniobra de atraque, hasta el mantenimiento de una guardia de amarres para ir ajustándolas ante la variación continua de la altura el buque con respecto al muelle.
Desembarcar los heridos graves era una tarea difícil, el ingenio criollo, como muchas otras veces, lo resolvió. Se utilizó un contenedor ambulancia, se abría el techo, se colocaba el paciente con un médico y enfermero, la grúa izaba el contendor y lo dejaba en el muelle. Los médicos de la Guarnición Militar Cte. Luis Piedrabuena se hacían cargo del traslado pertinente.
REPLIEGUE
El infausto 14 de junio, el Bahía Paraíso estaba entrando al Puerto de Punta Quilla, cuando el Comandante por difusor informa que se había firmado la capitulación de Puerto Argentino, toda la dotación estaba muy confundida porque el 12 de junio habíamos dejado Puerto Argentino y los colegas/camaradas del Apostadero Malvinas nos habían manifestado que con los refuerzos dejado (víveres , combustibles y vestuario) iban a contraatacar a pesar de que el enemigo estaba golpeando la puerta. Fue un golpe duró y la realidad era otra.
El 17 de junio el buque hospital argentino navegó por el centro del núcleo de la flota inglesa (10 buques de guerra y 30 buques logísticos), a medida que avanzábamos, pasaban helicópteros, lanchas, lanchones, vehículos anfibios y motos náuticas con las banderas inglesas, cada paso fue una postal dolorosa.
Con la moral por el piso y con la mochila llena de bronca por el final abrupto, la impotencia fue total y ahí nos dimos cuenta, el poder del enemigo.
Dos repliegues se cumplieron, uno el 20 de junio con 1.800 combatientes al Puerto de Punta Quilla, provincia de Santa Cruz y otro con 600 combatientes a la Base Naval Puerto Belgrano.
La capacidad del buque era para 300 camas y los equipos de Sanidad en Combate, Abastecimientos y Material Naval cumplieron una tarea encomiable, todo el buque a disposición de los combatientes para hacerlos sentir que estaban en suelo argentino, queríamos abrazarlos y extenderle las manos.
El 27 de junio, regresamos a nuestro puerto natural Buenos Aires... era el principio del fin de nuestra guerra. Muchas vivencias empezaban a ser historia y hoy están aplazadas. Era tiempo de comenzar a pensar de nuevo. Seguramente estos tiempos difíciles iban a dejar algún surco en nuestros corazones que iba a modificar nuestra actitud futura en la vida. Habíamos trabajado realmente duro en esta actividad en la que, ahora éramos expertos por cumplir esta larga travesía.
A MODO DE CONCLUSION
El Transporte Polar ARA Bahía Paraíso en su primer año de vida pasó de buque antártico a buque de apoyo logístico en las islas Georgias; a buque de traslado de prisioneros y de helicópteros, a buque hospital; a buque logístico y a buque de repliegue de prisioneros, todo fue una experiencia única y en su primera navegación operó durante seis meses, navegó 25.000 millas y a los 100 días de su incorporación a la Armada Argentina, abrió su diario de guerra.
En toda la Gesta de Malvinas apoyo logísticamente al Ejército Argentino, a la Fuerza Aérea Argentina y a la Armada Argentina, siempre potenció el trabajo en conjunto y así se demostró, todo en equipo. Trabajó con la Guarnición Militar Comandante Luis Piedra Buena (punto de apoyo logístico, recepción de heridos y de combatientes en el Pto de Punta Quilla) y los controladores aéreos de Comodoro Rivadavia (el helicóptero PUMA no tenía radares y los controladores guiaban su derrota en el traslado de los heridos muy graves).
UNA PAGINA HISTORICA
Esta unidad naval argentina escribió una página en la historia naval y marcó un hito en la historia internacional, dos adendas o normas dejó escrita: una la navegación independiente y la otra la zona de fondeo de los buques hospitales, ambas fueron aprobadas por la cruz roja internacional y por la convención de ginebra.
Por último, la marina norteamericana en la revista profesional “Proceeding”, publicó en el mes de diciembre de 1982, un numero suplementario con todas las operaciones de Malvinas, inicio con las epopeyas de nuestros queridos aviadores, los valores de los valientes combatientes en las trincheras y le dedico cinco páginas a todo el despliegue del buque hospital argentino Bahía Paraíso.
Agradecimiento al Senado de la Nación Argentina por este relevante reconocimiento… “Bravo Zulu” (bien hecho) Transporte Polar Bahía Paraíso…Presente!!!
* Capitán de Navío Contador (RE) – VGM - Tripulante del buque ARA Bahía Paraíso.
