El sentimiento para toda la vida se transformó en el "aquí y ahora"
El amor ya no es lo que era. O, al menos, ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Los cambios culturales han tenido una notable influencia en la redefinición de los conceptos de amor y pareja.
Como el amor no reconoce fronteras, en nuestro país las parejas del siglo XXI también han cambiado radicalmente con respecto a otros tiempos.
Para la licenciada Rosalía Beatriz Alvarez, especialista en pareja y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, los cambios culturales han influido enormemente en el concepto de amor y pareja.
"El lugar diferente que ocupa la mujer y por consiguiente la modificación del lugar que ocupa el hombre, hace que las mujeres se empiecen a cuestionar muchas cosas, entre ellas la maternidad", explica Alvarez.
Pero como todo en la vida tiene su pro y su contra, para Alvarez este progreso hizo que el "amor rosa" se extinga. "Creo que el enamoramiento más ilusorio decayó, la cosa del casamiento, del concepto del "juntos para siempre y hasta que la muerte nos separe" ya no es tan válido para las parejas".
Sin embargo, la psicóloga aclara que la generalización nunca es buena. "Todavía uno se encuentra con chicos que anhelan casarse de blanco con fiesta y quieren hijos y que sea para siempre".
CAMBIOS
Según la licenciada Adriana Guraieb "los tiempos cambian, pero el amor perdura. Lo que va modificándose es la forma de expresar el sentimiento y también la manera en que se conforman las parejas".
"Las modificaciones culturales inciden notablemente en la concepción de los valores con la ruptura de las convicciones anteriores. Así, lenta pero sostenidamente, fueron surgiendo modalidades para expresar la necesidad que tenemos los seres humanos de amar y sentirnos amados".
Para la psicóloga: "Hoy en el siglo XXI necesitamos una mirada más flexible para evaluar las relaciones amorosas pues los cambios han sido grandes. La concepción del amor eterno que fue el eje del romanticismo y llegó hasta bien avanzado el siglo pasado ya no existe".
Este tipo de sentimiento modelo siglo XXI está lejos de ser el de las películas de Hollywood. "Este sería un amor más realista, con la caída de los ideales, porque el mundo ha cambiado".
Según la especialista en parejas, la realidad es que existe un cuestionamiento al romanticismo y ello condiciona la idea de fidelidad. "El concepto de la posesión y "tu eres mía y yo soy tuyo" ya no existe", anuncia Alvarez.
"El paradigma de la pareja amorosa tradicional se ha ido debilitando para dar lugar a múltiples formas de relaciones, como por ejemplo parejas sin convivencia, parejas de prueba, parejas homosexuales (antes ocultas y hoy legalizadas), en convivencia sin casamiento, parejas en segundas, terceras o cuartas nupcias... ", enumera Guraieb.
LA FIDELIDAD
Sin embargo, Rosalía Alvarez no quiere hablar de parejas más permisivas: "Varió el concepto de fidelidad, pero no me animo a hablar de más o menos permisiva. Esta claro que, mayoritariamente, se cuestiona la posesión del otro mismo. Por supuesto que cuando está conmigo y tenemos una relación quiero que no aparezcan terceros. Pero no es un ataque al narcisismo si aparezca alguien".
Para Guraieb, "la mujer comenzó a sentirse con similares derechos al varón en la práctica de sexo ocasional y es así que el prestigioso pensador Zygmunt Bauman hace mención al sexo exprés en su ensayo "La sociedad líquida" y nos dice: "Los habitantes de nuestro mundo se proponen relaciones ligeras, como quien lleva un abrigo liviano que nos lo podemos sacar y dejar de usarlo en cualquier momento. Son relaciones de conexión-desconexión, las categorías encuentro, pareja no tienen lugar en este tipo de relación".
Según la psicóloga, es en ese momento cuando se produce una sensación de vacío tanto para hombres como para mujeres después del sexo y eso se traduce en el olvido de los momentos vividos dentro y fuera de las sábanas.
CIBER AMOR
Otro tema fundamental que influyó en las relaciones actuales fue la llegada de la tecnología, que contribuye a la formación o destrucción de la pareja. "El papel de la tecnología es fundamental. A mi gusto contribuyó más para mal que para bien, aunque suene una antigüedad. La cantidad de cuestionamientos o divorcios que han aparecido detrás de esos juegos que "calientan" virtualmente y las relaciones se terminan quebrando", dice Alvarez.
Sin embargo, la psicóloga admite que la tecnología también contribuye a terminar con la soledad de las personas."Hay parejas que se han formado gracias a la tecnología y han tenido muy buena evolución porque no a todos les resulta fácil conseguir pareja".
Finalmente admite que las redes sociales son un arma de doble filo. "Son juegos peligrosos que no pueden manejarse. Una vez que la información sale al espacio no se puede controlar".