El riesgo país superó los 530 puntos y alcanzó su nivel más alto en un mes

El riesgo país argentino profundizó este lunes su tendencia alcista y se ubicó por encima de los 530 puntos básicos, en una jornada en la que los bonos soberanos en dólares volvieron a operar en baja y el mercado financiero local mostró un comportamiento más débil que las principales plazas internacionales.

El indicador elaborado por JP Morgan avanzó entre siete y ocho puntos durante la rueda, según el momento de medición, y cerró en 531 unidades. El dato central es que el riesgo país se mantuvo claramente por encima de los 500 puntos y alcanzó su nivel más elevado desde el 20 de agosto.

La suba significó además la sexta jornada consecutiva de avance del indicador, que de esta manera profundizó el retroceso registrado por los títulos de deuda argentina durante las últimas ruedas. El movimiento vuelve a colocar el riesgo país en una zona que se encuentra sensiblemente por encima de los mínimos alcanzados durante el año: a mediados de julio había descendido hasta los 402 puntos básicos.

El riesgo país funciona como una referencia del diferencial de rendimiento que los mercados exigen a la deuda argentina respecto de los bonos considerados de menor riesgo. Por eso, su evolución constituye una señal relevante sobre el costo al que el país podría acceder al financiamiento internacional. El nivel actual, por encima de los 500 puntos, implica que la percepción de riesgo sobre los títulos soberanos continúa siendo elevada frente a los valores registrados meses atrás.

La nueva suba estuvo directamente vinculada con el comportamiento de los bonos argentinos en dólares. En la jornada, los títulos soberanos mostraron una mayoría de bajas, con retrocesos destacados en emisiones como el Global 2046, el Global 2041 y el Global 2030. Las má significativas fueron 1,24% para el GD46, de 0,75% para el GD41 y de 0,71% para el GD30.

En tanto, señaló que los Bonares y Globales retrocedieron alrededor de 0,5% en promedio. La baja de estos instrumentos tiene una incidencia directa sobre el riesgo país, dado que el indicador se construye a partir de la cotización de los bonos soberanos argentinos en dólares.

El movimiento de la deuda argentina se produjo pese a una jornada de signo positivo en Wall Street. El Dow Jones avanzó 0,7%, el S&P 500 ganó 1,5% y el Nasdaq Composite subió 2,3%, mientras que el mercado local mostró un comportamiento mucho más cauteloso. El S&P Merval terminó con una caída de 0,8%, en torno de los 2.998.956 puntos, y medido en dólares también registró una baja.

Entre las acciones argentinas, YPF volvió a ubicarse entre las principales bajas, con un retroceso superior al 3%, mientras que otros papeles energéticos también sufrieron pérdidas. La evolución del sector tuvo particular incidencia sobre el índice bursátil porteño, debido al peso que las compañías vinculadas con petróleo y energía tienen dentro del panel líder.

El contexto internacional también aportó presión sobre los activos emergentes. La Reserva Federal de Estados Unidos elevó la semana pasada sus tasas de referencia, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense permanecieron en niveles elevados. A esto se sumó la evolución del petróleo, que continuó por encima de los 100 dólares por barril, en un escenario condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

En el mercado cambiario, en cambio, no se registraron movimientos de magnitud. El dólar mayorista cerró alrededor de los 1.514 pesos, mientras que el dólar oficial minorista se mantuvo en torno de los 1.535 pesos en el Banco Nación. El MEP finalizó cerca de los 1.539 pesos y el contado con liquidación se aproximó a los 1.597 pesos.

De esta manera, la jornada dejó como principal referencia el nuevo avance del riesgo país, que volvió a alejarse de la barrera de los 500 puntos básicos. La combinación de una nueva caída de los bonos soberanos y el sexto incremento consecutivo del indicador mantiene bajo observación el costo de financiamiento de la Argentina, mientras el mercado sigue atento a la evolución de la deuda y al contexto financiero internacional.