La Orquesta del Colón ofreció un concierto de alto vuelo con obras de Richard Strauss y Gustav Holst

El retorno triunfal de la Estable


 


Orquesta Estable del Teatro Colón. Programa. ‘Don Quijote, variaciones fantásticas sobre un tema caballeresco’ op.35, de Richard Strauss, y ‘Los Planetas’, op.32 de Gustav Holst. Dirección: Alejo Pérez. Solista: Aurélien Pascal (violonchelo). En el Colón, el sábado 1 de agosto.



Un concierto que volvió a retomar la lucida senda de la ya centenaria Orquesta Estable de nuestro primer coliseo con su nuevo director titular en el podio, el maestro compatriota Alejo Pérez, que consiguió ratificar de entrada su dominio del organismo y su empatía y destreza en el podio.

Y señalamos estos aspectos porque le tocó presentar un programa musical de fuerte impacto y duración dilatada de las obras. De entrada fueron las ‘Variaciones fantásticas sobre un tema caballeresco de Don Quijote’ del muniqués Richard Strauss (1854-1949), que data de 1897 y que es una pieza para gran orquesta, con intervención solística de violonchelo.

COMIENZO A PLENO

Una partitura estructurada en una parte instructiva al tema inspirado en el personaje cervantino, que el compositor ha dividido en una introducción y diez variaciones y final, rondando los tres cuartos de hora.

El instrumento solista estuvo a cargo con eficacia y buen ‘toucher’ pòr el músico francés Aurwlien Pascal, que hace tres años ha sido reconocido en París, su ciudad natal, como solista instrumental en los premios Victoires de la Musique Classique entre otros que ha recibido en su carrera. según sus antecedentes curriculares.

Toda la composición, de unos tres cuartos de hora, mostró un organismo bien preparado y llevado en su decena de variaciones y un final que sirven de descripción sonora que hacen vivir esas escenas, con un instrumental muy numeroso. De ahí que la versión aportada haya sido un primer paso lucido del concierto.

Ahora bien, contrastante con esta obra straussiana pero no menos nutrida en cuanto a la agrupación orquestal que rebasaba el escenario, fue la siempre impactante obra del inglés Gustav Holst (1874-1934) que fue un pianista primero, luego organista y después de sufrir una parálisis de la mano, trombonista.

Pero su labor de compositor estará siempre ligada a ‘Los planetas’ obra de una hora de duración que lleva el opus 32 y y que primero dio a conocer privadamente en 1818 y recién en público en 1919 por la Filarmónica de Londres.

De gran tratamiento orquestal, sus siete partes referentes a los planetas siguen en la partitura este orden: Marte, Venus, Mercurio, Júpiter, Saturno ,Urano y Neptuno y cada uno tiene sus características en una obra orquestal de fuerte impacto instrumental.

De ahí el siempre efusivo final que arranca los aplausos del público tal cual sucedió en la lograda ejecución de Alejo Pérez que combinaba a veces su siempre dinámica vitalidad con la batuta y en ocasiones con ambas manos, hasta desembocar en un final muy aplaudido y demostrativo del magnífico rango de relación entre el propio director actualmente y la orquesta del coliseo. En definitiva, un concierto de mucho mérito y de valor didáctico también en el ciclo de sesiones de este año.

Calificación: Muy bueno

FOTO: GENTILEZA JUANJO BRUZZA