OPERACION FURIA EPICA

El primer día del ataque a Irán se salda con 200 muertos y el anuncio de la muerte de Jamenei

El ataque masivo conjunto que Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado contra Irán para forzar un cambio de régimen se ha saldado por el momento con más de 200 muertes, según los cálculos de la Media Luna Roja, y el anuncio de que el líder iraní es uno de los fallecidos.

Los ataques abrieron un nuevo y asombroso capítulo en la intervención estadounidense en Irán, marcando la segunda vez en ocho meses que el gobierno de Trump ataca al país durante conversaciones sobre su programa nuclear.

El complejo de edificios donde reside Ali Jameneí fue alcanzado por los bombardeos aéreos, tal y como reflejan imágenes de satélite verificadas por la cadena BBC, aunque medios iraníes afirmaron hoy que el líder supremo está vivo y dirigiendo las operaciones de defensa de su país.

La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora de la mañana contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes, como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro). Se la llamó Operación Furia Epica.

"El plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano también dejó de existir", dijo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre el líder supremo iraní durante una declaración retransmitida este sábado.

El presidente estadounidense, Donald Trump, reforzó esa idea cuando fue preguntado en la cadena NBC News sobre las informaciones de la supuesta muerte del ayatolá: "Creemos que esa es una historia correcta", declaró el republicano.

Jameneí, de 86 años, ha ejercido como líder supremo de Irán desde 1989, siendo la máxima autoridad política y religiosa del país, por encima del presidente.

 Se supone que la presunta muerte de Jamenei, tras décadas en el poder, creará un importante vacío de liderazgo dada la ausencia de un sucesor conocido y debido a que el líder supremo tenía la última palabra sobre todas las políticas principales. Dirigía el estamento clerical de Irán y al grupo paramilitar Guardia Revolucionaria, los dos principales centros de poder en la teocracia gobernante.

En Teherán, muchos vecinos celebraron el supuesto fallecimiento. "Jameneí ha muerto", "Jameneí ha muerto", gritaban numerosas personas desde las ventanas de sus casas en el norte de la capital iraní, gritos que se mezclaron con silbidos, aplausos y sonidos de bocinas y trompetas.

El primer ministro israelí había aprovechado la ocasión para efectuar un llamamiento directo a la población iraní para que se movilice contra el régimen.

"Salgan a las calles para completar la tarea: derroquen el régimen de los horrores que les hace la vida imposible", expresó.

El Ejército israelí ha informado además de la muerte de siete importantes funcionarios del régimen iraní, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur.

El primer balance de víctimas ofrecido por la Media Luna Roja apunta que los ataques de Israel y Estados Unidos provocaron en total al menos 201 muertes y 747 heridos.

El Gobierno iraní no ha facilitado una cifra oficial, pero tanto miembros del Ejecutivo como autoridades locales han lamentado que 85 personas, sobre todo niñas, han muerto en el ataque israelí contra una escuela femenina de primaria en la ciudad sureña de Minab.

Y uno de los ataques también alcanzó un pabellón deportivo en Lamerd, igualmente en el sur, con un balance de al menos 15 muertos.

EL CONTRAATAQUE

En respuesta, Irán había contraatacado apuntando a las bases que Washington tiene en todo Oriente Medio, y lanzó también oleadas de misiles contra Israel, lo que hizo sonar de nuevo las alarmas en el centro de ese país, incluyendo Jerusalén y Tel Aviv.

La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber dirigido sus ataques contra varios objetivos militares israelíes en Haifa, Tel Aviv y sus alrededores, según un comunicado recogido en la agencia iraní Irna.

"La tercera y la cuarta ola de la Operación Sadeq 4 se están llevando a cabo de manera continuada contra varios objetivos militares y de seguridad de los Estados Unidos y el régimen sionista", anunció el cuerpo militar iraní.

Entre estos objetivos israelíes, menciona la base naval en el puerto de Haifa y un fondeadero de barcos de guerra en Haifa, así como la base aérea Ramat David, el complejo militar Beit Shams, un centro industrial en Ishtod y una sede del ministerio de Defensa de Israel en la zona de Hakeryat, en Tel Aviv.

Precisamente en el centro de Tel Aviv se registró el impacto de un misil de la última andanada disparada desde Irán, el primero en conocerse que cae en la ciudad. El ataque causó la muerte de una mujer y dejó una veintena de heridos, entre los cuales uno está en estado grave.

Las imágenes del lugar del impacto distribuidas por los servicios de emergencias muestran un edificio residencial de cuatro plantas destrozado por el misil, junto a otros de la misma altura con daños.

Este edificio se encuentra cerca de la sede del Ministerio de Defensa en la ciudad.

Emiratos Árabes Unidos y Catar, país que ha mediado en el diálogo nuclear entre Irán y Estados Unidos y que alberga la principal base militar en la región, respondieron afirmando que se reservan el derecho a responder a esta escalada y a tomar todas las medidas necesarias para proteger su territorio.

 A última hora, el aeropuerto de Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, informó de una muerte y siete heridos tras un ataque con drones contra sus instalaciones, mientras que el de Dubái reportó cuatro heridos.

 El ejército estadounidense, por su parte, informó que no hubo bajas estadounidenses y que hubo daños mínimos en las bases de Estados Unidos pese a “cientos de ataques iraníes con misiles y drones”. Dijo que entre los objetivos en Irán había instalaciones de mando de la Guardia Revolucionaria, capacidades de defensa aérea, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares.

Las nueva guerra podría tener un enorme impacto en los mercados globales, especialmente si se pone en peligro la seguridad del estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. Un tercio de las exportaciones mundiales de petróleo transportadas por mar pasaron por el estrecho en 2025.