El presidente iraní pronunció un desafiante discurso en la ONU: “Lucharemos hasta nuestro último aliento"
Nueva York (EFE y AP) -Se trataba de la primera vez que un mandatario de un país que se encuentra en guerra con Estados Unidos interviene ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, no defraudó la expectativa global al pronunciar un discurso desafiante donde presentó a la República Islámica como una víctima de las agresiones de Estados Unidos e Israel, a los que acusó de cometer actos terroristas y además les avisó: “Lucharemos hasta nuestro último aliento".
El día después de que su colega anfitrión Donald Trump alardeara de que podría "aniquilar" a la nación persa si no se alcanza pronto un acuerdo, el visitante recordó que EE.UU. y el Ejército hebreo asesinaron en el inicio del conflicto bélico, el 28 de febrero, al líder supremo Alí Jameneí, cuya imagen mostró al auditorio.
“También bombardearon un colegio”, denunció mientras exhibía fotos de niños masacrados en una escuela de la ciudad de Minab y en un polideportivo de Lamerd, ambas alcanzados por proyectiles que causaron la muerte de más de 150 alumnos.
"No somos terroristas, simplemente nos hemos defendido de sus ataques contra universidades, centros de salud e infraestructuras -agregó-, violatorios de la ley internacional”.
"Sí, nos golpearon, pero nunca bajaremos la cabeza ni nos arrodillaremos", señaló antes de enviarle un mensaje a Trump, a quien mencionó por su nombre: "Debe quedarle claro estamos listos para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones sin aceptar el lenguaje de la fuerza".
El dignatario reiteró que no buscan armas nucleares y que tiene derecho al uso pacífico de la energía atómica.
El único representante de la delegación norteamericana presente en el recinto lo abandonó apenas Pezeshkian los llamó terroristas.
EL CUENTO DE LA BUENA PIPA
Del "fue una muy buena reunión", la declaración con la que el Jefe de la Casa Blanca tras su alocución sorprendió a los periodistas revelando esa charla de 3 horas entre sus emisarios Steve Witkoff y Jared Kushner y funcionarios iraníes, rápidamente empezó a decrecer la esperanza de una salida negociada cuando el propio líder republicano admitió horas más tarde que los interlocutores "no eran del nivel más alto, pero algo es algo”, desde el otro bando restara importancia al encuentro y ayer el canciller Marco Rubio acabara minimizándolo: “Fue positivo en el sentido de haber mantenida una conversación, pero no quiero presentar esto erróneamente como un gran avance".
