El pionero del ramen en la Ciudad
‘Fukuro Noodle Bar’ es un espacio íntimo de Palermo donde disfrutar del plato típico japonés. Se trata de caldos profundos de cocción prolongada, fideos alcalinos artesanales y toppings equilibrados.
Esta noche no está Alejandro Osuna. El es uno de los dueños, junto con Matías Camozzi, de Fukuro -búho en japonés-, un espacio clave en la escena gastronómica porteña, fundado hace 12 años. Ambos, amigos y socios, habían quedado deslumbrados en Japón con el ramen, ¿una sopa? -no, ¡por Dios!- que es parte del ADN nipón. Llegado de China y convenientemente tuneado en las tierras del sol naciente, el plato fue llevado a las mesas del mundo. Faltaba que llegara a Buenos Aires y fueron ellos los encargados de traerlo.
Si bien Osuna no está, sí se encuentra su equipo. Amables, cálidos de una manera genuina, atentos a los detalles. Las y los camareros y cocineros reciben a La Prensa -y a todos los clientes- tomándose el tiempo para explicar, sugerir, ilustrar sobre su plato insignia.
Los fideos de trigo aromáticos, como todo, se hacen en el local, un espacio que mantiene su esquema original de barra —inspirado en los ramen shops japoneses—. Cálido, con pequeños objetos que remiten a la cultura nipona pero que a la vez le dan un sabor bien porteño. No queda alejado Fukuro.
SABORES
La invitación incluye degustar dos ramen con un gran nivel de ejecución. El #maragotochikinramen está compuesto por noodles caseros, caldo de pollo, huevo ajitsuke, butter bomb, choclo ahumado, verdeo y albóndigas de pollo. Resulta ligero, sutil. Sabroso e ideal para hacerse el “viajecito sensorial” a Japón sin escalas.
También se prueba el #kikanboramen, picante pero no tanto como otros. Incluye los noodles, caldo de cerdo y miso picante, huevo ajitsuke, pal choi, choclito, verdeo y picada de cerdo.
En cuanto a los valores, el precio de los ramen es de 22.500. El fuku paleta helada -el postre de la casa- cuesta 4.800. Hay sake, cervezas tiradas ($6.800) y cóctel especial ($11.800).
Desde su apertura, ‘Fukuro’ consolidó el crecimiento del ramen en Buenos Aires. Ya consiguió que el público lo disfrute todo el año, incluso con el calor -tiene una versión adaptada llamada tsukemen-.
Lo concreto es que pasó de ser un plato de nicho a instalarse como opción frecuente para el paladar porteño. No es poco si se tiene en cuenta que antes de ‘Fukuro’, el ramen para los argentinos era una sopa rara y no el caldo rico, nutritivo y pleno de sabores que en realidad es.
Dirección: Carranza 1940, Palermo.
Martes a jueves de 19 a 23.30; viernes y sábados de 19 a 0; domingos y lunes cerrado
113199-4095
Instagram: @fukuronoodlebar
