El oficialismo acelera en el Congreso para dejar atrás el ruido político
Diputados y el Senado vuelven a sesionar con temas clave como la reforma de Glaciares y la designación de jueces. El oficialismo intenta retomar el control de la agenda tras semanas de baja actividad, mientras persisten tensiones por el patrimonio de Manuel Adorni y el caso Libra que salpica al entorno presidencial.
El Gobierno nacional busca retomar la iniciativa política en el Congreso con una agenda cargada de proyectos y definiciones clave, en un intento por dejar atrás las controversias que en las últimas semanas impactaron en la escena pública. Tras un período de menor actividad legislativa, la Cámara de Diputados y el Senado volverán a sesionar con temas sensibles que combinan intereses económicos, institucionales y políticos.
La reactivación parlamentaria tendrá como eje central el tratamiento de la reforma de la ley de Glaciares en Diputados y el avance en el Senado de los pliegos de jueces, fiscales y defensores, en un contexto donde el oficialismo necesita mostrar gestión y capacidad de articulación.
El Congreso retoma así un ritmo más dinámico luego de las sesiones extraordinarias de diciembre y febrero, en las que se aprobaron iniciativas de peso como el Presupuesto, el régimen de Inocencia Fiscal, la reforma del Régimen Penal Juvenil, el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la reforma laboral, esta última aún bajo discusión en el ámbito judicial.
Durante marzo, tras la apertura de sesiones ordinarias encabezada por el presidente Javier Milei, la actividad legislativa se redujo considerablemente y se concentró en la conformación de comisiones y en instancias preliminares de debate, como la audiencia pública por la ley de Glaciares.
En este nuevo escenario, la Cámara de Diputados tendrá un primer movimiento relevante con una reunión informativa del plenario de las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales. Allí expondrán representantes de las provincias nucleadas en la denominada “Mesa del Cobre”, interesadas en impulsar cambios normativos que faciliten inversiones en el sector minero.
El debate no estará exento de tensiones. Sectores de la oposición volverán a cuestionar la validez de las audiencias públicas realizadas a fines de marzo, en las que solo una parte de los inscriptos pudo participar. A pesar de esas objeciones, el oficialismo buscará cerrar rápidamente la ronda de consultas y emitir dictamen para llevar el proyecto al recinto.
En paralelo, el Senado avanzará con el tratamiento de unos 60 pliegos para cubrir vacantes en el Poder Judicial, en el marco de una estrategia oficial para recomponer el vínculo con la Justicia y reducir un déficit que alcanza cerca de 300 cargos sin cubrir.
Entre las postulaciones enviadas figuran nombres con alto perfil, como el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, propuesto para un tribunal federal en Santa Fe, y el de María Julia Sosa, funcionaria del juzgado de Julián Ercolini, vinculado a causas de fuerte impacto político.
Sin embargo, la agenda legislativa estará atravesada por el clima de polémica que rodea al Gobierno. Las revelaciones sobre el incremento patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las derivaciones del denominado caso Libra, que involucra al presidente y a su entorno más cercano, siguen generando ruido en el plano político.
En ese contexto, el oficialismo apuesta a que la actividad parlamentaria permita desplazar el foco de las controversias y consolidar una agenda propia en el Congreso, en una semana que aparece como clave para medir su capacidad de gestión y negociación.
