VISTO Y OÍDO

El mensaje del abrazo

Causó conmoción entre los macristas el fuerte abrazo del presidente Javier Milei a Jorge Macri en la celebración del 9 de Julio. ¿Qué significó en términos políticos y a quién estuvo dirigido ese mensaje? Conocedores de la interna liberal interpretaron que con ese gesto ampuloso los hermanos Milei señalaron a su interlocutor para llegar a un acuerdo en CABA. Quieren una confluencia electoral con el PRO en la Ciudad, pero no quieren darle entidad a Mauricio Macri. Para eso ponen dos condiciones. La primera negociar con Jorge y la segunda que, sin acuerdo nacional, no habrá acuerdo en la Ciudad.

CÓMO LEER ALGUNAS DECLARACIONES

Mauricio Macri, a su vez, no quiere que Jorge reelija. Lo acusa de perder las pasadas elecciones, aunque él fue quien puso candidatos e hizo campaña bajo el supuesto de que les sumaría apoyo electoral. Dos hechos llamativos de la situación actual: cuando Jorge Macri lanzó su candidatura ningún dirigente del PRO lo apoyó y ahora lo hace Milei. Segundo hecho llamativo: como no tiene un candidato mejor, Mauricio promueve en CABA a Diego Santilli. Por eso el nuevo jefe de gabinete se curó en salud y declaró “mi principal objetivo es la reelección de Milei”. No quiere confusiones peligrosas.

CÓMO LO VEN EN LLA

Por su parte, en la tropa de La Libertad Avanza no hay divisiones -nadie se atrevería a cuestionar una decisión de Karina Milei-, pero sí, incertidumbre. Atribuyen la indefinición sobre la posible alianza a la interna entre los primos Macri y esperan la decisión de los hermanos Milei. Se quejan de que Jorge empezó la campaña copiando de manera descarada logros de LLA como el sacar a los piqueteros de la calle o haber cuestionado la educación sexual en las escuelas. Creen, no obstante, que el acuerdo es lo más probable porque el PRO es un partido creado en torno a un liderazgo desaparecido.

SIN REPERCUSIÓN INSTITUCIONAL

Se esperaba que el mensaje del arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva en el tedeum contendría críticas al gobierno de Javier Milei como ya había ocurrido con el del 25 de mayo. Sorprendió, sin embargo, que incluyese acusaciones de corrupción, que llevaron a los presentes a preguntarse en dónde había vivido el activo monseñor durante los últimos 20 años mientras el peronismo ocupaba el poder. Pero lo que más llamó la atención fue la muy baja repercusión de su discurso. Desde el Gobierno nadie le contestó a excepción de la diputada Lilia Lemoine y en la agenda mediática le otorgaron poco espacio.