LA III GUERRA DEL GOLFO: DIA 63
El líder supremo de Irán desafía a Trump: No renunciaremos a la tecnología nuclear
Por John Gambrell
Desde Dubai - Associeted Press
El líder supremo de Irán afirmó el jueves que la República Islámica protegerá sus “capacidades nucleares y de misiles” como un activo nacional, en un posible intento de adoptar una postura firme mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intenta alcanzar un acuerdo más amplio para afianzar el frágil alto el fuego que, por ahora, se mantiene en la guerra.
El ayatolá Moytabá Jamenei —en una declaración escrita leída por un presentador de la televisora estatal iraní como ocurre desde que asumió el poder tras el ataque aéreo del 28 de febrero que mató a su padre, el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años—, adoptó un tono desafiante, insistiendo en que el único lugar al que pertenecen los estadounidenses en el golfo Pérsico es “en el fondo de sus aguas” y que se estaba escribiendo un “nuevo capítulo” en la historia de la región.
Sus declaraciones llegan en un momento en que la industria petrolera iraní ha comenzado a verse asfixiada por un bloqueo de la Marina estadounidense que impide que sus petroleros salgan al mar. Mientras, el crudo Brent de referencia para entrega en junio llegó a alcanzar los 126 dólares por barril en las operaciones del jueves, mientras Teherán mantiene su asfixiante control sobre el estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo Pérsico por la que pasa una quinta parte de todo el petróleo y el gas natural que se comercializa en el mundo.
Todo esto supone una presión adicional para la economía global, mientras Trump podría estar sopesando una respuesta.
“Con la ayuda y el poder de Dios, el brillante futuro de la región del golfo Pérsico será un futuro sin Estados Unidos, uno que sirva al progreso, la comodidad y la prosperidad de su pueblo”, dijo Jamenei en la declaración.
“Nosotros y nuestros vecinos al otro lado de las aguas del golfo Pérsico y del (golfo) de Omán compartimos un destino común. Los extranjeros que vienen desde miles de kilómetros de distancia para actuar con codicia y malicia no tienen cabida en él —excepto en el fondo de sus aguas”, agregó.
Bloqueo de Ormuz hace tambalear el alto el fuego
Con un frágil alto el fuego en vigor, Estados Unidos e Irán están enfrascados en una pugna por el estrecho. El bloqueo estadounidense está diseñado para impedir que Irán venda su petróleo, privando a la República Islámica de unos ingresos cruciales y creando un escenario en el que Teherán podría tener que suspender la producción porque no tiene dónde almacenar el crudo.
El cierre del estrecho también ejerce presión sobre Trump, mientras el precio del petróleo y la gasolina se disparan antes de unas cruciales elecciones de mitad de legislatura, y los aliados del golfo Pérsico, que utilizan la vía navegable para exportar su petróleo y gas.
Una reciente propuesta iraní pospondría las negociaciones sobre su programa nuclear para más adelante. Trump señaló que una de las principales razones por las que fue a la guerra era negar a Irán la capacidad de desarrollar armas nucleares. Teherán ha defendido durante mucho tiempo que su programa tiene fines pacíficos, aunque enriqueció uranio a niveles cercanos a los de grado armamentístico.
En su discurso con motivo del Día del Golfo Pérsico en Irán, Jamenei señaló que las cuestiones nucleares y el programa de misiles balísticos no se negociarían.
“Noventa millones de iraníes orgullosos y honorables, tanto dentro como fuera del país, consideran todas las capacidades identitarias, espirituales, humanas, científicas, industriales y tecnológicas de Irán, —desde la nanotecnología y la biotecnología hasta las capacidades nucleares y de misiles— como activos nacionales, y las protegerán tal como protegen las aguas, la tierra y el espacio aéreo del país”, manifestó Jamenei.
Se refirió a Estados Unidos como el “Gran Satán”, un insulto que el liderazgo iraní emplea para Estados Unidos desde la Revolución Islámica de 1979.
Jamenei señala que el estrecho permanecerá cerrado
En su comunicado, Jamenei pareció indicar que Irán mantendrá su control sobre el paso, que se encuentra en aguas territoriales de Irán y Omán. Según se informó, Teherán habría estado cobrando dos millones de dólares a algunos barcos para transitar por el estrecho.
“El Irán islámico, agradeciendo de forma práctica la bendición de ejercer el control sobre el estrecho de Ormuz, hará que la región del golfo Pérsico sea segura y pondrá fin a los abusos del enemigo hostil sobre esta vía navegable", aseveró Jamenei. “Las normas legales y la nueva gestión del estrecho de Ormuz traerán comodidad y progreso en beneficio de todas las naciones de la región, y sus ganancias económicas alegrarán los corazones del pueblo”.
Sin embargo, el mundo consideraba el estrecho una vía internacional, abierta a todos sin necesidad de peajes. Las naciones árabes del golfo, encabezadas por Emiratos Árabes Unidos, han denunciado el control de Irán sobre el estrecho calificándolo como similar a la piratería.
