Impacto del inicio del Mundial

El fin de semana largo registró la menor actividad turística de 2026

Casi un millón de personas viajaron por el país y generaron un impacto económico de más de $216.000 millones. Aunque hubo más turistas que en el mismo feriado de 2025, el movimiento fue el más bajo del año, con estadías más cortas, menor consumo y reservas de último momento.

El sexto fin de semana largo de 2026 dejó un movimiento turístico más moderado que el registrado en otros feriados del año. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 993.683 personas viajaron por distintos destinos del país y generaron un impacto económico directo de $216.649 millones. Si bien la actividad permitió sostener el movimiento en numerosas ciudades turísticas, se convirtió en el período con menor nivel de actividad del año.

La entidad atribuyó este desempeño a una combinación de factores. El inicio del Mundial de Fútbol 2026, las condiciones climáticas propias de la temporada y un contexto económico que continúa condicionando las decisiones de consumo influyeron en la planificación de los viajes. En muchos casos, los argentinos optaron por escapadas breves, con gastos más controlados y reservas realizadas a último momento.

Aun así, la comparación con el mismo feriado de 2025 mostró una mejora en la cantidad de viajeros. De acuerdo con el informe, se movilizó un 37,7% más de turistas que durante el fin de semana largo equivalente del año pasado. Sin embargo, desde CAME aclararon que la comparación está atravesada por una particularidad del calendario: en junio de 2025 los feriados del 17 y del 20 de junio estuvieron separados por apenas tres días, lo que generó dos períodos consecutivos de alta movilidad. Sumados ambos, habían viajado alrededor de 2,2 millones de personas, una cifra muy superior a la registrada este año.

El estudio también reflejó cambios en los hábitos de consumo. El gasto promedio diario por turista alcanzó los $109.013, lo que representó una caída real del 3,5% respecto de 2025. A la vez, la estadía promedio se redujo de 2,3 a dos días, una baja cercana al 13%.

La tendencia, señalaron desde la entidad empresaria, se repitió a lo largo de todo 2026: viajes más cortos, planificación sobre la fecha y una marcada prudencia a la hora de gastar. En gran parte de los destinos las reservas previas fueron bajas, aunque las ventas de último momento permitieron mejorar parcialmente los niveles de ocupación hotelera.

La demanda se concentró principalmente en destinos vinculados con la naturaleza, la nieve, las termas y diferentes propuestas culturales y deportivas. La cercanía de las vacaciones de invierno y el comienzo de la Copa del Mundo también incidieron sobre las decisiones de los viajeros, que se mostraron más selectivos al momento de elegir dónde pasar el feriado.

Entre los destinos más buscados volvió a destacarse Bariloche, que comenzó a recibir visitantes atraídos por las primeras nevadas y la proximidad de la temporada invernal. También registraron un buen movimiento San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ushuaia y distintos centros de esquí de la Patagonia.

En el Litoral, Puerto Iguazú lideró los niveles de ocupación, con registros cercanos al 70%. Los Esteros del Iberá, las termas entrerrianas y diversos corredores naturales de Corrientes también mostraron una demanda sostenida impulsada por escapadas de corta duración y turismo regional.

El Norte argentino tuvo como protagonista a Salta, donde la conmemoración del paso a la inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes movilizó visitantes de todo el país. La provincia desplegó el programa “GüeMES 2026”, con más de 250 actividades culturales, históricas y turísticas. Jujuy, por su parte, registró una ocupación hotelera cercana al 60%, con fuerte presencia de turistas en la Quebrada de Humahuaca, Purmamarca, Tilcara y Humahuaca.

En Córdoba, el mejor desempeño se observó en el Valle de Calamuchita, donde la ocupación osciló entre el 65% y el 75%. Mendoza alcanzó un promedio del 53%, recibió más de 51.000 turistas y generó un impacto económico estimado en $10.451 millones. Potrerillos, Cacheuta, Uspallata y San Rafael estuvieron entre los destinos más elegidos.

La Costa Atlántica mostró un panorama dispar. Mar del Plata concentró buena parte del movimiento turístico, aunque con niveles de ocupación inferiores a los habituales para esta época del año. Al mismo tiempo, varias localidades del interior bonaerense lograron sostener la actividad mediante fiestas populares, eventos gastronómicos y propuestas culturales.

La Ciudad de Buenos Aires también volvió a posicionarse entre los destinos urbanos más elegidos. Durante el fin de semana recibió alrededor de 80.000 turistas nacionales e internacionales, que generaron un impacto económico estimado en $22.000 millones. La ocupación hotelera alcanzó el 60%, con un destacado desempeño de los establecimientos de tres, cuatro y cinco estrellas.

El informe de CAME recordó además que, en los seis fines de semana largos transcurridos durante 2026, viajaron más de 10,3 millones de turistas y se movilizaron $2,84 billones. Sin embargo, la cifra acumulada de viajeros se ubicó un 26% por debajo de la registrada en igual período de 2025, un año que contó con un feriado largo adicional por el Día de la Bandera.

Mientras el sector sigue de cerca la evolución del consumo interno, también observa con atención el escenario internacional. El aumento del precio del petróleo y del combustible aeronáutico comenzó a impactar en los costos de los viajes al exterior, con incrementos de hasta el 30% en algunas rutas aéreas internacionales. En ese contexto, el turismo doméstico continúa apareciendo como una de las principales alternativas para quienes buscan una escapada en los próximos meses.