‘El diablo viste a la moda 2’ vale por la reunión de sus protagonistas

El cine como una mímica frívola


 


‘El diablo viste a la moda 2’ (‘The Devil Wears Prada 2’, Estados Unidos, 2026). Dirección: David Frankel. Guion: Aline Brosh McKenna. Actores: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Lucy Liu. Duración: 120 minutos. Clasificación: apta para mayores de 13 años.



Para abordar ‘El diablo viste a la moda 2’ y llegar a una conclusión certera sobre el fenómeno que genera a nivel global su estreno, primero hay que observar, analizar y comprender dos universos que se retroalimentan constantemente. Uno de ellos es la película en sí misma, que no es más que la continuación de una exitosa cinta estrenada en 2006, protagonizada por la entonces consagrada Meryl Streep, la efervescente Anne Hathaway, la desconocida Emily Blunt y el eficaz de Stanley Tucci.

La recordada historia no hacía más que parodiar la figura de Anna Wintour (real editora de Vogue) y su irascibilidad en el mundo de la moda. La paradigmática actuación de Streep en el rol de Miranda Priestly, además de obtener un Globo de Oro a Mejor actriz y una nominación al Oscar, traspasó la pantalla y quedó como un estereotipo de altanería, soberbia y sofisticación superficial.

Sin otro premio, el filme logró recaudar diez veces su inversión y quedó como uno de los clásicos contemporáneos de la comedia liviana del estilo ‘Mujer Bonita’ y ‘Un lugar llamado Notting Hill’.

ESTELARIDAD

El otro aspecto que hay que considerar para entender por qué este 30 de abril, es una de las fechas más esperadas del calendario cinematográfico 2026, es el marketing que generó el anuncio de la secuela y todo lo vinculado a la moda, las marcas de lujo, Nueva York, Milán y la repetición de este tándem de protagonistas, hoy de lujo, que lleva el filme a otro nivel de estelaridad.

Sumado a esto, el show itinerante que hicieron sus figuras presentándose en las ciudades más importantes del mundo, con el taco rojo de fondo como ícono absoluto de lo fashion. Todo maximizado, todo amplificado, para que el clímax llegue, por supuesto, cuando Miranda aparezca en la pantalla gigante con su pelo plateado y su mirada intimidante, al son de la canción ‘Vogue’ de Madonna.

Y tras esta unión todopoderosa y probada de publicidad y séptimo arte, emerge nuevamente la vida de la periodista Andrea Sachs (Hathaway), que tras quedar despedida de su medio por reducción de personal, vuelve veinte años después a la órbita de Runway, revista de moda dirigida por la intratable Miranda Priestly. Llega, ya no como asistente o pasante, sino como piloto de tormentas para remontar una metida de pata periodística que cometió este trend magazine y que le podría costar el imperio de poder estético cosechado en décadas.

Y así, entre negociaciones para no perder esponsors y un renacer editorial, se cruzan nuevamente con Emily Charlton (Blunt), quien ahora maneja las finanzas del emporio Dior.

TRIO DE ESTRELLAS

‘El diablo viste a la moda 2’ cuenta la realidad del rubro periodístico y cómo el segmento va mutando del papel a lo digital, motorizado por la Inteligencia Artificial y los nuevos públicos lejanos a la lectura y cercanos a la información inmediata y serial. Pero la clave del filme no es la trama ni la crítica existencial, sino ver nuevamente a estas tres súper actrices de Hollywood, que se juntan a jugar un ratito más en roles muy menores para sus carreras actuales.

Toda la película es una mímica, una poética frívola, un dispositivo publicitario constante, una fiesta a la que nos invitan como testigos y donde celebramos divertidos guiños como los cameos de Marc Jacobs, Stefano Gabbana, Domenico Dolce, Winnie Harlow, Donatella Versace y Lady Gaga, entre tantos otros.

‘El diablo viste de Prada 2’, como es su título original, no viene a cambiar la historia del cine sino a revalidar el prestigio que los años le dieron al filme original. Y lo logra, por supuesto, porque sus tres anfitrionas son sinónimos de éxito.

Calificación: Buena