El acuerdo UE-Mercosur regirá a partir del 1° de mayo y unirá a 700 millones de personas

 

El histórico acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur empezará a aplicarse de forma provisional a partir del 1° de mayo tras más de un cuarto de siglo de negociaciones y una nueva incertidumbre económica global desatada por los aranceles, los controles sobre minerales críticos y la guerra en Irán.

La Comisión Europea informó que la fecha de inicio del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur se activó después de que Bruselas recibió una “nota verbal” de Paraguay en la que comunicó que había aprobado el acuerdo, una pieza clave de la estrategia de la UE, integrada por 27 países, para recortar la dependencia económicas con China y Estados Unidos.

Los parlamentos de Uruguay, Brasil, Paraguay y Argentina ya ratificaron el acuerdo, que vincula a más de 700 millones de personas y representa el 25% del producto interno bruto mundial. Bolivia, el miembro más reciente del Mercosur, no participó en las negociaciones, pero podrá sumarse al acuerdo en los próximos años.

El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, señaló que “la prioridad ahora es convertir este acuerdo UE-Mercosur en resultados concretos, dando a los exportadores de la UE la plataforma que necesitan para aprovechar nuevas oportunidades de comercio, crecimiento y empleo”.

La férrea oposición de agricultores y ambientalistas retrasó el acuerdo en diciembre. Luego surgió otro obstáculo después de que los legisladores de la UE votaran a favor de enviar el acuerdo al poder judicial del bloque. El Ejecutivo de la UE respondió al señalar que aplicaría provisionalmente el acuerdo, eludiendo en la práctica al Parlamento Europeo. Eso significa que el comercio comenzará en mayo y solo se detendrá si el Tribunal de Justicia de la Unión Europea falla en su contra.

El presidente francés Emmanuel Macron calificó esa medida como “una mala sorpresa”. Francia y Polonia habían encabezado una campaña para frenar o moderar el acuerdo con cláusulas que protegieran a los consumidores y a los productores agrícolas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha restado importancia a esas críticas a un acuerdo que describe como vital para la supervivencia de la UE en un mundo alterado recientemente. “Se trata de resiliencia, se trata de crecimiento, y de que Europa dé forma a su propio futuro”, declaró Von der Leyen.

POR QUE ES PROVISIONAL

La UE y el Mercosur han negociado un acuerdo de asociación que, ademas del libre comercio, contempla reforzar la cooperación y el diálogo político. En cambio, la política comercial es una competencia comunitaria, y para que esa parte del pacto entrara en vigor lo antes posible, la Comisión la planteó en forma de "acuerdo comercial provisional".

La entrada en vigor plena del tratado comercial, sin embargo, dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios.

¿QUE IMPLICA EL ACUERDO?

La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos "desde el primer día", recordó la Comisión, que agregó que los sectores sensibles de la economía de la UE "están plenamente protegidos por sólidas salvaguardias", impulsadas fundamentalmente por las reticencias de Francia sobre el impacto del tratado.

El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en cerca de 19 billones de euros (unos 22 billones de dólares). En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen en el mercado europeo sin pagar aranceles.

Incluye compromisos en áreas como inversión, compras públicas, normas sanitarias y cooperación reguladora, y permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, "lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas", puntualizó la Comisión.

En el actual panorama geopolítico, Bruselas considera que el acuerdo es vital para su posicionamiento global y ganar ventaja frente a otros competidores, como China, en América Latina, mientras que el Mercosur busca ampliar el acceso a uno de los mayores mercados del mundo y diversificar sus exportaciones.