El Pato se despidió a lo grande
El baúl de los recuerdos. Ultima fecha del Apertura 1990. River pelea el título con Newell´s. Recibe en el Monumental a Vélez, que termina ganándole 2-1 con una actuación memorable de Ubaldo Matildo Fillol, quien se retiraba esa tarde. El festejo final fue del equipo rosarino.
Ubaldo Matildo Fillol fue uno de los más grandes arqueros del fútbol argentino. Dejó una marca imborrable con sus voladas increíbles y sus reflejos sobrenaturales. Si Amadeo Carrizo reinventó el puesto, el Pato tomó ese legado y lo hizo imperecedero. Símbolo de la Selección, con la que fue campeón del mundo en 1978 y pilar del equipo que se clasificó a México ´86, este oriundo de San Miguel del Monte también es figura cumbre de River. Y justamente en su despedida del fútbol, nada más y nada menos que en el Monumental contra el equipo cuya valla defendió durante una década, dejó a los millonarios sin la consagración que perseguían en el Apertura 1990. Tuvo una actuación fantástica que incluyó un penal atajado a Rubén Polillita Da Silva en el triunfo por 2-1 de Vélez que terminó allanando el camino al éxito para el Newell´s que dirigía técnicamente Marcelo Bielsa.
Tenía 40 años el Pato. Seguía siendo una estrella. Había llegado a un Fortín que apelaba a refuerzos de categoría para darle una satisfacción a una hinchada que sólo había festejado 1968 y que sabía más de penas que de alegrías. Ese Vélez fue destacado protagonista del Apertura ´90, un certamen en el que no se daban tregua Newell´s y River, con Rosario Central y Argentinos como serios adversarios. El equipo de Roberto Domingo Rogel perdió toda posibilidad de ser campeón en la penúltima fecha, con una impensada derrota a manos de Chaco For Ever en Liniers, en un partido en el que Fillol recibió algunas críticas más duras de lo habitual.
En la semana previa al duelo con River, anunció su decisión de colgar los guantes. Su última función sería justamente contra el equipo con el que había ganado siete campeonatos. Los millonarios necesitaban una victoria en el cierre del certamen, pues arribaban a la fecha final con un punto menos que Newell´s, que visitaba a San Lorenzo en la cancha de Ferro.
El Monumental lo recibió con una ovación estremecedora. La idolatría del Pato no estaba en discusión. Poco importaba que esa tarde fuera parte del rival a vencer. El equipo de Daniel Passarella tenía cualidades para soñar con el título. Desde el arco, Oscar Passet se afianzó como un puntal, Jorge Higuaín lideraba una defensa impasable en la que Fabián Basualdo y Carlos Enrique iban siempre al frente; Gustavo Zapata y Leonardo Astrada conformaban una dupla de excelentes recuperadores en el medio (les decían los Pac-Man, apodo inspirado en el popular videojuego de ese entonces) y en la ofensiva Rubén Da Silva sumaba goles a granel y se complementaba a la perfección con la potencia de Ramón Ismael Medina Bello.
En Núñez nadie contaba con ese Vélez que, además de las seguras manos de Fillol, tenía a Oscar Ruggeri en la retaguardia y una delantera poderosa con los desbordes del Ratón Sergio Zárate y dos goleadores como Ricardo Gareca y Esteban González. Ese Fortín soportó el asedio del local y se puso en ventaja con un gol del Tigre, luego de un pase de pecho del Gallego. Los millonarios siguieron yendo al ataque. Una y otra vez chocaron con el Pato o con los despejes del Cabezón y de Mario Lucca. De tanto insistir, encontraron un penal por una infracción de éste último sobre Da Silva. El Polillita, máximo goleador de ese torneo, se encargó del remate. Se topó con ese gigante del arco que contuvo su 26º penal en Primera, un récord que todavía comparte con otro célebre exponente del puesto como Hugo Orlando Gatti.
La desesperación se apoderaba de River, que recibía la noticia de que en Caballito Newell´s apenas empataba con San Lorenzo. Fillol redujo a la nada un peligroso remate del Negro Astrada. El Pato atajaba todo.
En el segundo tiempo, Passarella sacó a un defensor (Juan Amador Sánchez) e incluyó a un creador como Juan José Borrelli y reemplazó al poco productivo Walter Silvani con Sergio Berti. River se jugaba todo a ganador. Así se exponía a las réplicas de Vélez, que estuvo cerca de aumentar pero Passet se lo negó a Zárate. El dueño de casa arribó el empate cuando Polillita Da Silva al fin pudo con Fillol después de un centro del Mencho Medina Bello. Los millonarios todavía creían.
La insistencia de River le deparaba algunos sustos, como el que le causó una llegada mal definida por Gareca. La polémica también dijo presente con una mano de Ruggeri en el área que el árbitro Juan Carlos Loustau consideró involuntaria. Se fue expulsado Passet por una falta sobre Zárate. Corría el extenso tiempo de descuento y Basualdo ocupó el arco. En Caballito, Newell´s había empatado y escuchaba por radio los minutos finales del duelo en Núñez.
Un gol le daba a River el premio de disputar la finalísima de la temporada con el ganador del Clausura ´91. Desesperado e impotente, perseguía el triunfo con el poco resto que le quedaba. De pronto, Horacio Bidevich sacó un largo pase para el Gallego González que, cara a cara con Basualdo, estampó el 2-1 para Vélez. El Fortín dejaba con las manos vacías a los millonarios. Para eso se amparó precisamente en las seguras manos del Pato Fillol, que se despidió como lo que era: un grande.
LA SINTESIS
River 1 - Vélez 2
River: Oscar Passet, Fabián Basualdo, Jorge Higuaín, Juan Amador Sánchez, Carlos Enrique; Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Juan José Rossi; Ramón Ismael Medina Bello, Rubén Fernando Da Silva, Walter Silvani. DT: Daniel Passarella.
Vélez: Ubaldo Matildo Fillol; Antonio Váttimos, Mario Lucca, Oscar Ruggeri, Horacio Bidevich; Jorge Acuña, Alejandro Mancuso, Gustavo Zalazar; Sergio Zárate, Ricardo Gareca, Esteban González. DT: Roberto Rogel.
Incidencias
Primer tiempo: 22m gol de Gareca (V); 41m Fillol (V) le atajó un penal a Da Silva (R). Segundo tiempo: Sergio Berti por Silvani (R); Juan José Borrelli por J.A. Sánchez (R); 16m gol de Da Silva (R); 20m José Gallego por Acuña (V); 31m Claudio Morresi por Zalazar (V); 46m expulsado Passet (R); 49m gol de E. González (V).
Cancha: River. Arbitro: Juan Carlos Loustau. Fecha: 22 de diciembre de 1990.
