EL PULSO DE LOS MERCADOS

El Merval rompió cadenas del exterior y se disparó por la mejora de Moody’s


En la tercera rueda de la semana, las acciones argentinas recibieron combustible de alto octanaje: la suba de la calificación de la deuda argentina que anunció el martes Moody’s.

No es un paso aislado: con esta decisión, las tres grandes calificadoras -Moody's, S&P y Fitch- quedan alineadas en la categoría B- por primera vez en más de una década.

Por esa razón, subió 2,98% el Merval en pesos (recortó algo al final) y llegó en dólares a 2.149 puntos (+3%), a pesar de los malos vientos del Norte (Wall Street en rojo). En el podio diario, brillaron Loma Negra (+6,03%), Banco Macro (+5,65%) y Supervielle (+5,17%). En el Panel Líder hubo una sola baja: Ternium Argentina (-1,54%).

Moody’s, por otra parte mejoró hoy las notas de cinco bancos argentinos (Galicia, Hipotecario, Macro, Santander y Supervielle) un paso obvio después del upgrade soberano.

“El próximo campeón es el Merval”, tituló el profesor Jorge Fedio su programa de streaming del miércoles a la tarde.

EL DOLAR

En el mercado de cambios, todo sigue en calma, pero estuvo un poco más pedido el dólar. El tipo de cambio mayorista cerró en 1.483 pesos (+0,37%) y en el Banco Nación, el minorista subió un escaloncito para la venta a 1.505 pesos. Los financieros acompañaron: el MEP finalizó en $ 1.514 (+0,25%) y el CCL en $ 1.573 (+0.06%).

El dato del día fue que las reservas brutas del Banco Central llegaron a los 49.036 millones de dólares. Sumó otros u$s 25 millones, con lo que encadenó 132 ruedas consecutivas con saldo positivo. Argentina año verde.

WALL STREET

La geopolítica, en tanto, lastra a Wall Street. El Dow Jones perdió 0,01%, hasta los 52.218 puntos; el S&P 500 cedió 0,14%, hasta los 7.498 enteros; y el tecnológico Nasdaq bajó 0,57%, hasta los 25.690 puntos.

La continuidad de los bombardeos de y sobre Irán pone nervioso a los inversores pues el precio del petróleo no cae (86,83 dólares el barril), lo que azuza la inflación y aumenta las posibilidades de que la Reserva Federal suba la tasa de interés en septiembre (difícil en plena campaña electoral).

Un experto del canal financiero CNBC señaló además que “los inversores también están atentos a si la fuerte demanda de infraestructura y software para IA seguirá justificando las elevadas valoraciones del sector tecnológico en plena temporada de resultados”.

Algunas pistas han llegado con los balances. Así, las acciones del Super Micro Computer se dispararon cerca de un 20% después de que el fabricante de servidores de IA pronosticara márgenes superiores a lo esperado para su cuarto trimestre fiscal y anunciara más de 60.000 millones de dólares en nuevos pedidos.

Después, del toque de campana presentaron sus resultados varios peso pesados. Y quedó claro que los inversores siguen escrutando con lupa un factor: la calidad del crecimiento futuro.

El gigante tecnológico Alphabet presentó ingresos mejores a los esperados en el segundo trimestre, impulsados por un espectacular crecimiento del 82% en su negocio de nube. Facturó $119.800 millones, un alza del 24% respecto a los $96.400 millones del año anterior.

Pero en el postmarket el papel mostraba volatilidad. “Ni un desastre ni una fiesta: ingresos y Cloud sorprendieron para bien, pero los gastos de capital crecientes (elevó su guía de CapEx para 2026 a unos u$s 200.000 millones) y una leve falla en la ganancia por acción generaron nerviosismo, y la acción terminó cayendo durante la llamada con analistas. El mercado sigue preocupado por cuánto va a seguir gastando Alphabet en IA sin ver todavía el retorno claro de esa inversión”, resumió un analista financiero citado por Yahoo Finanzas.

También se destacó que, por primera vez en la historia, el flujo de caja libre de Google acaba de volverse negativo.

Por su parte, Tesla anunció ingresos del segundo trimestre de $28,24 mil millones, un alza interanual del 26%, superando los pronósticos de los expertos. Esto marca el primer crecimiento real en facturación en más de un año, pero (siempre hay un pero en Wall Street)...

“Vender más autos no significa ganar más plata por auto”, explicó un experto consultado.

“Los ingresos crecieron gracias al volumen (más entregas, modelos más baratos), pero eso presionó los márgenes hacia abajo, y el gasto agresivo en IA y los robots Optimus consumió el efectivo. El mercado lo interpretó como una señal de que la rentabilidad del negocio automotriz sigue bajo presión, pese al buen titular de ingresos”, añadió. Por eso la acción titilaba en rojo en el postmarket. Tesla acumula una caída del 16% en lo va del año.