EL PULSO DE LOS MERCADOS
El Merval rebotó, pero tres analistas recomiendan mirar desde la tribuna
Tras seis ruedas negativas, el índice de la Bolsa porteña recuperó el 1,14%. Voces eminentes coinciden en que el sesgo bajista no se ha desvanecido y el factor político es un riesgo. Volvió a dispararse el precio del crudo.
Después de seis caídas consecutivas, el Merval rebotó (+1,14% en pesos), aunque en las últimas horas se acumularon las advertencias sobre la conveniencia de observar, por ahora, el mercado local desde afuera.
"Argentina confirma tendencia bajista", tituló Rubén Ullúa -experto en análisis técnico- en su comentario de los lunes por la mañana. Al expertó no le gustó que el Merval haya perforado el viernes la media de 200 ruedas que venía respetando desde comienzos de año: una señal técnica de flaqueza, según su mirada pesimista. Incluso no descarta que el índice toque un piso de 1.600 dólares en los próximos meses —desde los 1.972 actuales— para recién ahí buscar un rebote.
No es el único que aconseja tomar distancia de las acciones locales. El profesor Germán Fermo, por caso, también suma su cuota de escepticismo. "El Merval vuelve a quedar del lado equivocado. En lo que va del año, -4%, a pesar de que muy pocos mercados emergentes están en rojo: en lo que va del Perú +25%, Turquía +13%, México +12% y Brasil +11%", destaca en su análisis más reciente.
"La no incorporación de Argentina al MSCI Emerging Markets quebró buena parte del impulso positivo que el mercado había construido semanas atrás. Y ahora asoma un problema todavía mayor: arranca un larguísimo camino hacia las elecciones de 2027. La Argentina suele descontar el riesgo político con enorme anticipación, y un año electoral probablemente implique presión sobre tasas en pesos, dólar, equity y riesgo país", agregó el director de la Maestría en Finanzas y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés.
¿Y entonces, qué hacer? "Mientras el Merval probablemente lateralice durante todo un año -e incluso pueda entrar en tendencia negativa-, Wall Street está metiéndose de lleno en el segundo capítulo del AI trade: el boom, absolutamente merecido, de los hiperescaladores Microsoft, Amazon, Google y Meta. La inteligencia artificial ya empieza a monetizarse. Esto recién arranca, y vos estás atado a un bono en pesos a un año, a tasa nominal fija", advierte Fermo.

EL MISMO CONSEJO
El analista Facundo Pascual también prefiere mirar al Merval de reojo, "a la espera de que aparezca la próxima gran oportunidad". "La Argentina bursátil es el activo más cíclico y más pegado a la política que vas a encontrar. No hace falta ser un experto para notarlo: alcanza con mirar cualquier ADR en gráfico semanal. Las grandes oportunidades de compra históricas coinciden casi siempre con el mismo patrón: el pánico empujando el precio a mínimos que después se multiplican varias veces. 2001-2002, la crisis de la convertibilidad. 2008, la crisis financiera global. 2012, el cepo y la estatización de YPF. 2020-2022, la pandemia sumada al final del gobierno de Alberto Fernández. En los cuatro casos, comprar en el peor momento del miedo terminó siendo la mejor jugada de largo plazo", explica el hombre fuerte de Pascual Investment.
Su pronosticó tampoco es alentador: "No me sorprendería que esto siga corrigiendo hasta las elecciones del año que viene. La Argentina compra tiempo político, no solo resultados económicos. Mientras tanto, prefiero quedarme afuera hasta que se arme el próximo gran punto de entrada".
RENTA VARIABLE
En la rueda de hoy, los papeles de Ternium (+5,10%) fueron los más destacados del Panel Líder: tras el último balance trimestral, los inversores concluyeron que el holding de Paolo Rocca está subvaluado. Le siguieron Comercial del Plata (+3,8%) e YPF (+3,72%). Del otro lado, ByMA cedió 1,37%, Central Puerto retrocedió 1,26% y Transener bajó 1,3%.
Se negociaron 324.000 millones de pesos en renta variable, aunque el 80% correspondió a Cedear, lo que confirma el escaso apetito por los papeles locales.
Tras el cierre, el Grupo Supervielle presentó su balance del segundo trimestre, con mejores resultados que el ejercicio anterior en materia de rentabilidad sobre el patrimonio (ROE del 4,4%). También se destaca el punto de inflexión en la cartera morosa (5,5%): la de personas bajó de 9,9% en el 1T26 a 9,6% en el 2T26, mientras que la de empresas subió de 4,0% a 4,4% en el mismo período. Además, los depósitos crecieron 4,5% (impulsados por las colocaciones en dólares), mientras que los préstamos se contrajeron 1,5%, lo que evidencia la fragilidad actual del crédito como motor del despegue económico.
LOS BONOS
En cuanto a la renta fija, el dato saliente de la jornada fue la suba del 3% del riesgo país que mide JP Morgan, que volvió a ubicarse en 463 puntos.
"Los bonos en dólares cerraron con caídas promedio de 80 centavos. Los dollar-linked cayeron 0,15% en promedio. La deuda CER subió 0,15% en el tramo corto y 0,45% en promedio en el tramo largo de la curva. El segmento de tasa fija avanzó 0,1% en promedio a lo largo de la curva", resumieron desde SBS.
El Banco Central, por su parte, compró 13 millones de dólares, y las reservas brutas cerraron en u$s 49.567 millones.
WALL STREET, EN ROJO
En el hemisferio norte, Wall Street cerró con signo negativo más por el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, algo que repercute directamente en el precio del petróleo.
Al cierre de la sesión, el Dow Jones se ubicó en 53.975 puntos (-0,11%); el S&P 500 cedió 0,06%, hasta las 7.753 unidades, y el Nasdaq retrocedió 0,32%, hasta los 26.605 enteros.
La incertidumbre en torno a la libre navegación por el estrecho de Ormuz disparó el precio del crudo intermedio de Texas (WTI) un 5%, hasta los 82,13 dólares el barril.
A eso se sumó otro dato que puso nervioso al mercado: las existencias de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos (SPR) cayeron la semana pasada hasta los 298,7 millones de barriles -6,1 millones menos, el nivel más bajo en más de cuatro décadas.
