Tres ruedas después de que las urnas brasileñas dieran vuelta la película, la Bolsa de São Paulo sigue sin encontrar el piso.
El Ibovespa encadenó este miércoles su tercera caída al hilo y cedió 2,68%, hasta los 171.006 puntos, su nivel más bajo desde el 20 de agosto. No es para menos: el mercado había llegado a la elección con una apuesta fuerte a favor de Flávio Bolsonaro, después de que el índice superara por primera vez en su historia los 200.000 puntos, y se despertó con la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva y una gran incógnita sobre el rumbo de su cuarto mandato.
La tempestad, claro, no se quedó del otro lado de la frontera: golpeó al alicaído Merval, que perdió 1,28% (-1,46% medido en dólares al CCL) y que ya venía de un traspié de 2,6% el martes.
En lo que va de la semana, el Ibovespa acumula una pérdida de poco más de 34.000 unidades respecto del viernes, la última sesión antes de las elecciones del domingo: de 205.082 a 171.006 puntos, un recorte de 16,6%. Casi todo el daño se concentró en el lunes, con una caída de 13,88%, circuit breaker incluido y la peor rueda desde marzo de 2020. En términos de capitalización, se evaporaron unos 240.000 millones de dólares (cerca del 21%).
En el mercado de divisas, el real cerró con una apreciación de 0,19%, la segunda consecutiva, y cotiza a 5,34 por dólar, tras la abrupta depreciación de 8% del lunes. Conviene recordar que el viernes la divisa norteamericana valía menos de 5 reales. Como advertimos en esta columna, nunca es una buena noticia para la Argentina que devalúe Brasil.
Entre los operadores domina el pesimismo ante la posibilidad de que el cuarto mandato de Lula, que arrancará el 5 de enero de 2027 y cuyo equipo todavía es un misterio, no consiga el ajuste fiscal que hace falta después de una campaña cargada de promesas costosas.
Los números no ayudan: el déficit fiscal nominal acumulado en doce meses hasta septiembre equivale a 9,48% del PBI, la deuda pública se ubicó el mes pasado en 82,9% tras trepar once puntos porcentuales a lo largo del actual mandato, y la Selic sigue en 13,75%. No sorprende que los bancos hayan sido los más castigados de la jornada.
“Por si alguno está pensando cómo recuperar la pérdida de Brasil, una alternativa es empezar a mirar activos de calidad que también están rotos en Estados Unidos. Existen bancos americanos que cotizan 25% por debajo de sus máximos. Digo, simplemente para no quedar encerrado intentando recuperar una pérdida exclusivamente desde la misma posición que la generó. A veces, la mejor recuperación puede venir de otro lugar”, escribió el profesor German Fermo en X.
MERVAL
Como adelantamos, el Merval hilvanó también su tercera caída consecutiva, aunque rebotó algo sobre el cierre. YPF (+1,93%), Metrogas (+1,13%) y Banco de Valores (+0,59%) lideraron las subas, con las energéticas acompañando el salto del crudo. En la vereda de enfrente, Grupo Supervielle (-4,26%), BYMA (-4,06%) y Grupo Galicia (-3,42%) conformaron el podio de la infamia.
Mientras tanto, hubo quien salió a pedir plata y le fue bien: Pampa colocó una ON a una tasa de 6,50% y juntó 220 millones de dólares, una señal de que, pese al ruido, la ventana de financiamiento corporativo sigue abierta.
La buena noticia de la jornada llegó de la mano de YPF, que presentó resultados del tercer trimestre superiores a las estimaciones en casi todas las líneas. La ganancia neta fue de US$ 1.196 millones, contra los US$ 850 millones que esperaba Bloomberg (un año atrás había perdido US$ 198 millones). La facturación quedó 22% por encima del consenso y el EBITDA ajustado, de US$ 2.503 millones, superó los US$ 2.237 millones estimados.
Lo más celebrado fue el desendeudamiento: la deuda neta cayó a 0,8 veces el EBITDA, el nivel más bajo en una década. También sumaron puntos el crecimiento del shale (224.000 barriles diarios, 32% más que un año antes) y los cinco proyectos por US$ 44.000 millones que prepara para el RIGI. El mercado respondió con una suba de 1,5% del ADR después del cierre.
En la misma sintonía, Vista Energy publicó cifras que también entusiasman a los accionistas: producción récord de 169.000 barriles equivalentes diarios (+33% interanual), ingresos de u$s 1.234 millones (+75%) y EBITDA ajustado de u$s 841 millones.

BONOS
En la renta fija, los bonos en dólares devolvieron el rebote del martes, con el tramo largo nuevamente ofrecido (bajas de hasta 1,9%) y un desempeño peor que el de la deuda emergente (EMB -0,14%). El emblemático AL30 terminó en US$ 54,05 (-0,73%), con una TIR de 11,20% contra el MEP.
“En el universo de títulos en pesos, el fondeo operó en torno al 20%. Los bonos operaron firmes en la jornada de licitación sin grandes movimientos: la curva CER operó con rendimientos de +3,1% a +11,6% para el tramo 2027 en adelante, la tasa fija operó en el rango de 1,94% a 2,16% TEM y los duales largos se sostuvieron en la zona de TAMAR+10,5%”, resumieron los analistas de Proficio Investment.
El riesgo país argentino cerró en 763 puntos básicos, con una suba de 1,3% respecto del martes. El indicador de J.P. Morgan escaló sobre el cierre de la rueda, cuando los bonos en dólares se dieron vuelta, sobre todo en los tramos largos de las curvas bajo ley local y externa. Así se esfumó el alivio de la rueda previa, cuando había retrocedido 12 unidades, hasta los 753 puntos, tras el sacudón de la reelección de Lula. El nivel actual queda apenas dos puntos por debajo del máximo del año (los 765 del lunes) y unos 360 por encima del mínimo de 2026, de 402 puntos, registrado el 10 de julio. Para colmo, el BCRA no compró dólares por tercera rueda consecutiva, aunque las reservas brutas siguen por encima de los 50.000 millones.
Algunos analistas vincularon el deterioro con los débiles datos de actividad de la semana pasada y con la incertidumbre sobre la popularidad del Gobierno de cara a las elecciones de 2027. En ese contexto, un analista de PPI sostuvo que los precios de los bonos reflejan hoy una probabilidad de reelección de Milei de apenas 50%, frente a casi 88% hace tres meses. Según el mismo análisis, con el índice de Confianza en el Gobierno (que subió 0,9%) la intención de voto del Presidente rondaría el 36%-38%, con una ventaja de unos cinco puntos en un balotaje, así que consideró que la caída luce exagerada con casi un año por delante.
WALL STREET
Mientras el Cono Sur se sacudía, Nueva York cerró en verde después de que la Reserva Federal (Fed) mantuviera sin cambios las tasas de interés, en un rango de entre 3,75% y 4%, tras haberlas subido 25 puntos básicos en septiembre. La decisión contó con el voto a favor de diez de los doce miembros del Comité Federal de Mercado Abierto.
* Dow Jones: +0,19%, en 52.475 puntos.
* S&P 500: +0,28%, hasta los 7.743 enteros.
* Nasdaq: +0,27%, hasta las 26.549 unidades.
En el plano empresarial, se destacó la suba de los fabricantes de semiconductores, con SK Hynix (+13%) después de presentar ganancias récord. El optimismo se extendió a todo el ecosistema IA: Micron (+5,9%), Arm Holdings (+4%), Marvell (+3,3%) y Advanced Micro Devices (+3%) a la cabeza. Oracle se disparó 11% tras comprometer un techo de financiamiento de u$s 20.000 millones para su expansión en IA y proyectar flujo libre de fondos positivo hacia 2028, lo que alivió las tensiones sobre el sobreendeudamiento tecnológico.
LAS MAGNÍFICAS
Capítulo aparte merecen los balances de las grandes tecnológicas, publicados al toque de campana. Alphabet y Microsoft cerraron la rueda regular con una suba de 1,6% y una baja de 0,06%, respectivamente, pero después del cierre las suertes se bifurcaron: la dueña de Google perdía cerca de 9% y la de Windows ganaba 4%.
En el caso de Alphabet, pesó la ganancia por acción de u$s 2,12, muy lejos de los u$s 3,02 esperados, pese a que los ingresos subieron 25%, hasta US$ 127.600 millones. Un factor clave fue una pérdida de u$s 8.700 millones por inversiones en acciones. Y eso que los ingresos de Google Cloud se duplicaron, con un salto de 103%.
Los analistas leyeron el resultado como una señal de inquietud por la sostenibilidad del gasto y los plazos para recuperar la inversión en infraestructura de IA.
Microsoft, en cambio, fue la nena mimada de la noche: reportó un crecimiento de 48% interanual en Azure, que superó la expectativa del mercado de 44%, y un gasto en inversiones (US$ 45.200 millones) bastante menor a los u$s 50.670 millones que se esperaban.
ServiceNow fue la más castigada, con caídas de entre 15% y 17% fuera de horario. Los ingresos, de u$s 4.110 millones, superaron levemente lo esperado, pero la proyección para el cuarto trimestre decepcionó y, según Bloomberg, reavivó los temores de que la IA se lleve puesto al sector del software.
EL CRUDO
Por otro lado, el petróleo de Texas subió 2,8% este miércoles, hasta u$s 102,78 el barril, pendiente de varios frentes geopolíticos en Oriente Medio que meten ruido sobre el suministro. El mercado siguió con inquietud los últimos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra infraestructura en Arabia Saudita, incluida la refinería Ras Tanura, y el Brent llegó a superar los u$s 110.
El oro subió 0,26%, hasta u$s 4.085 la onza, y la plata bajó 0,2%, hasta u$s 54,38. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a diez años subió hasta 5,01%.
