El Gobierno busca blindar a Adorni ante la amenaza de una moción de censura

La Casa Rosada asegura que cuenta con los votos para frenar el avance opositor, pero sectores del PRO y la UCR toman distancia y no descartan habilitar una interpelación. El oficialismo acelera las negociaciones para evitar una derrota parlamentaria.

La situación política del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se volvió uno de los principales focos de preocupación para el Gobierno, que enfrenta una creciente presión opositora en el Congreso. Aunque en la Casa Rosada aseguran contar con los respaldos necesarios para bloquear una eventual moción de censura, distintos sectores dialoguistas comenzaron a tomar distancia y no descartan avanzar con una interpelación al funcionario.

La ofensiva impulsada por el Partido Justicialista busca abrir una instancia de debate parlamentario sobre las explicaciones brindadas por Adorni respecto de su situación patrimonial. En ese marco, la oposición promueve una sesión en el Senado para discutir una posible moción de censura y, en paralelo, impulsa en Diputados el tratamiento de seis pedidos de interpelación.

Desde el Gobierno intentan transmitir tranquilidad. "Tenemos los votos para evitar la moción. Además, el proceso es muy enroscado", sostuvo un integrante de la mesa política oficialista. En el entorno presidencial consideran que la remoción del funcionario es una posibilidad remota y confían en que los bloques aliados acompañarán la estrategia para frenar la avanzada opositora.

Sin embargo, el escenario está lejos de aparecer despejado. Fuentes legislativas admiten que la oposición podría reunir los apoyos suficientes para habilitar una sesión destinada a interpelar al jefe de Gabinete, una instancia que, si bien no implica su salida del cargo, representaría un fuerte revés político para el Ejecutivo.

Las dudas se concentran especialmente en algunos sectores del PRO y de la Unión Cívica Radical. Legisladores de ambas fuerzas comenzaron a mostrar reparos respecto de las explicaciones ofrecidas por Adorni y evalúan mantener una postura más autónoma frente al Gobierno.

"Vamos a ver qué pasa en el Senado. En Diputados, si el radicalismo está de acuerdo, es factible que se vote el emplazamiento de las comisiones para la interpelación", señaló una fuente del PRO involucrada en las negociaciones parlamentarias.

El mecanismo institucional para una eventual moción de censura es complejo. Primero debe prosperar un pedido de interpelación en alguna de las cámaras. Luego, para avanzar hacia la remoción del funcionario, es necesaria la aprobación tanto de Diputados como del Senado por mayoría absoluta de los miembros presentes.

Consciente de las dificultades, el oficialismo intensificó en los últimos días el trabajo de negociación. En la búsqueda de respaldos participan activamente la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, quienes mantienen contactos permanentes con legisladores aliados.

Como parte de la estrategia para descomprimir la crisis, la mesa política del Gobierno resolvió que Adorni concurra al Senado a comienzos de julio para presentar su informe de gestión. Las fechas tentativas son el 2 y el 7 de julio, y el objetivo es ofrecer explicaciones ante los legisladores antes de que prospere cualquier iniciativa impulsada por la oposición.