El 80% de los trabajadores argentinos considera clave el equilibrio entre la vida personal y laboral

 

Un estudio de Randstad revela que la conciliación entre el trabajo y la vida personal es el segundo atributo más valorado al elegir un empleador. Además, el 31% de los encuestados afirmó haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad.

El 80% de los trabajadores argentinos considera que el equilibrio entre la vida personal y laboral es un factor clave al evaluar un empleo, mientras que el 31% aseguró haber renunciado a un puesto por falta de flexibilidad, según los resultados de la edición 2026 del estudio que analiza las expectativas y el comportamiento de los trabajadores en 35 países.

El informe señala que, aunque el salario continúa siendo el principal factor de atracción al momento de evaluar una oferta laboral, los aspectos no monetarios, como la flexibilidad, el bienestar, el sentido de pertenencia y la posibilidad de conciliar la vida profesional con la personal, adquieren cada vez mayor relevancia.

En la Argentina, el equilibrio entre el trabajo y la vida personal ocupa el segundo lugar entre los atributos no monetarios más valorados al elegir un empleador. La tendencia también se observa en otros países de la región: Chile encabeza la lista, con el 83% de los trabajadores que destacan este aspecto, seguido por la Argentina y México, ambos con el 80%, y Uruguay, con el 78%.

“El trabajo dejó de ser solamente una fuente de ingresos para convertirse también en un espacio de crecimiento, aprendizaje y realización”, afirmó Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay. Según la ejecutiva, las expectativas de los trabajadores son cada vez más amplias y personales, y la búsqueda de bienestar y realización dejó de ser una característica exclusiva de las nuevas generaciones.

La falta de flexibilidad, un motivo para renunciar

La flexibilidad laboral aparece como uno de los factores centrales para alcanzar un mayor equilibrio entre las obligaciones profesionales y la vida personal. De acuerdo con el relevamiento, el 31% de los trabajadores argentinos afirmó haber renunciado a un empleo porque no ofrecía suficiente flexibilidad.

En la comparación regional, el porcentaje asciende al 35% en Chile, al 33% en Uruguay y al 41% en México.

La falta de autonomía también incide en las decisiones laborales. El 20% de los argentinos consultados aseguró haber dejado un empleo por no contar con suficiente independencia para organizar su agenda, establecer plazos o definir sus tareas. En Chile, esa proporción llega al 25%; en México, al 24%; y en Uruguay, al 21%.

Horarios y lugar de trabajo, entre las prioridades

La flexibilidad no se limita a la organización de la jornada, sino que también comprende la posibilidad de elegir desde dónde trabajar y reducir los tiempos de traslado, mediante modalidades remotas o híbridas.

Según el estudio, el 40% de los trabajadores argentinos rechazaría una oferta laboral que no les permitiera flexibilidad horaria ni controlar su propia agenda. La misma postura fue expresada por el 43% de los mexicanos, el 41% de los chilenos y el 36% de los uruguayos.

En cuanto al lugar de trabajo, el 36% de los argentinos afirmó que no aceptaría un empleo que no ofreciera flexibilidad para elegir desde dónde desempeñar sus tareas. En México, el porcentaje alcanza el 41%; en Chile, el 39%; y en Uruguay, el 30%.

“Las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes”, sostuvo Avila. También señaló que los trabajadores tienen cada vez más claras sus prioridades y están menos dispuestos a resignarlas, especialmente en los grandes centros urbanos, donde los traslados pueden representar una carga adicional.

El Randstad Workmonitor 2026 releva las expectativas, los estados de ánimo y los comportamientos de trabajadores de 35 países. En América Latina, el trabajo de campo incluyó a 752 trabajadores argentinos, 750 chilenos, 752 mexicanos y 300 uruguayos.