MERCADO LABORAL
El 73% de los trabajadores argentinos confía en su capacidad para usar inteligencia artificial en el trabajo
El 73% de los trabajadores argentinos afirmó sentirse confiado en su capacidad para utilizar herramientas de inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral, según los resultados de la última edición del estudio Workmonitor, elaborado por la compañía de talento Randstad.
El relevamiento, realizado a partir de encuestas a 26.824 personas en 35 países, ubicó a la Argentina cuatro puntos porcentuales por encima del promedio global, que se situó en el 69%, y reflejó una adopción pragmática de la IA como herramienta para mejorar la productividad y la empleabilidad.
A nivel regional, los trabajadores de Argentina, Chile y México mostraron niveles de confianza entre cuatro y cinco puntos superiores a la media global, mientras que en Uruguay el 69% del talento manifestó sentirse preparado para utilizar inteligencia artificial en su trabajo.
Al respecto, la CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, Andrea Ávila, señaló que la incorporación de la IA en los procesos productivos “ya no es percibida como una promesa lejana, sino como una herramienta concreta con impacto en el día a día laboral”, y consideró que el nivel de confianza registrado representa “una señal positiva” en un contexto de creciente demanda de habilidades digitales.
En línea con esa percepción, el 63% de los trabajadores argentinos indicó que la inteligencia artificial contribuye a mejorar su productividad, un porcentaje similar al promedio global (62%). En la comparación regional, México lideró este indicador con el 70%, seguido por Argentina y Chile, mientras que Uruguay registró el nivel más bajo, con el 54%.
En cuanto al alcance del impacto, el 52% de los trabajadores en la Argentina consideró que la IA afectará una proporción significativa de sus tareas laborales, un valor cercano al promedio global. Desde la perspectiva empresarial, el 65% de los empleadores del país estimó que la inteligencia artificial tendrá un impacto relevante en las tareas de trabajo, por encima de la media internacional.
Según el informe, esta coincidencia entre la mirada del talento y la de las organizaciones refuerza la concepción de la IA como una herramienta de apoyo para optimizar procesos, acompañar la evolución de los roles laborales y fortalecer la competitividad, aunque también plantea el desafío de impulsar la capacitación y reducir brechas de acceso.
A nivel global, el estudio advirtió que persiste una brecha entre las expectativas de empresas y trabajadores: mientras avanza la implementación de la IA, el 21% de los empleados considera que sus tareas son inmunes a estas tecnologías y el 47% teme que los beneficios se concentren en las compañías.
En ese contexto, la empresa destacó que durante 2025 las búsquedas laborales que requirieron habilidades vinculadas a “agentes de IA” crecieron un 1.587% a nivel global, mientras que la demanda de “formadores de IA” aumentó un 247%, lo que anticipa una mayor interacción entre trabajadores humanos y sistemas digitales.
Finalmente, Ávila sostuvo que el avance de la inteligencia artificial se orienta a la complementariedad con el trabajo humano y no a su reemplazo, y remarcó que las organizaciones valoran cada vez más a los profesionales capaces de integrar estas tecnologías a su desempeño cotidiano.
