EL PULSO DE LOS MERCADOS
Efecto pinzas golpeó a Wall Street: temores por la IA y la escalada del crudo
Wall Street cerró con caídas generalizadas, empujado por dos frentes que se combinaron a la perfección para poner nerviosos a los inversores: el temor creciente en torno al desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y la escalada del petróleo.
El Dow Jones cedió 0,29%, hasta los 52.421 puntos; el S&P 500 recortó 0,48%, a 7.619 unidades; y el Nasdaq, el más golpeado de los tres grandes índices, bajó 0,56%, hasta las 26.186 unidades. El Russell 2000, termómetro de las empresas más pequeñas, tampoco se salvó y perdió 0,40%.
Lo llamativo de la jornada es que el golpe no vino de afuera, sino de adentro de la propia industria. El selloff de los semiconductores se disparó después de que Dario Amodei, número uno de Anthropic, pidiera desacelerar el desarrollo de la IA para mitigar riesgos, una postura que encontró eco en Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk (xAI). El combo enfrió de golpe la demanda especulativa que venía inflando a los chips y a toda la infraestructura ligada a la IA.
El sector tecnológico en su conjunto cayó 1,67%, pero adentro de ese número hay historias todavía más duras: Marvell se desplomó 7,3%, Intel 5,6%, Broadcom 4,8%, AMD 4,4%, Oracle 3,6% y Nvidia 3,4%. Ninguna de las estrellas del boom de IA de los últimos años quedó afuera de la sangría.
Del otro lado del ring, Donald Trump bajó el tono del alarmismo y volvió a cargar contra cualquier intento de regulación, argumentando que Estados Unidos no puede darse el lujo de frenar frente a la competencia con China por el liderazgo tecnológico.
No todo fue rojo, eso sí: la ciberseguridad, que suele beneficiarse cuando el mercado empieza a hablar de riesgos de la IA, brilló con luz propia. Crowdstrike voló 13,8% y Palo Alto Networks 13%.
EL OTRO COMBO
Mientras las tecnológicas se hundían, el petróleo seguía escalando. El WTI llegó a tocar los 101,39 dólares el barril empujado por la intensificación de la guerra en el mar Rojo, la vía alternativa que cobró protagonismo mientras el estrecho de Ormuz sigue bloqueado por el conflicto entre EE.UU. e Irán.
Ese cóctel geopolítico-energético fue el que llevó al rendimiento del bono del Tesoro a 10 años a tocar el 5% por primera vez desde 2023, aunque después se moderó.
En el máximo intradía llegó a 5,014%, pero cerró la rueda en 4,99%, todavía el nivel más alto desde octubre de 2023. No es un dato menor: ese bono es la vara con la que se miden las hipotecas fijas y buena parte del crédito en Estados Unidos, así que cuando sube, se encarece la vida de particulares y empresas por igual.
El resto de la curva se movió en la misma dirección: el bono a 2 años, que funciona como el mejor termómetro de lo que viene haciendo la Fed, sumó más de 2 puntos básicos hasta 4,666%, y el de 30 años avanzó otros 2 puntos hasta 5,374%.
El mercado ya casi no tiene dudas -el CME FedWatch le pone un 90% de probabilidad- de que mañana la Reserva Federal va a subir la tasa 25 puntos básicos, hasta una franja de entre 3,75% y 4%.
Ante esa perspectiva, los inversores le exigen más rendimiento a la deuda para animarse a comprarla, lo que empuja los precios de los bonos para abajo y sus tasas para arriba.
En otros mercados, el oro cerró la sesión en baja, a 4.336 dólares la onza; el euro se cambiaba a 1,1546 dólares, y el bitcóin, a contramano de tanto pesimismo, subía a 79.429 dólares.
BUENOS AIRES
También el Merval empezó la semana con el rojo como color dominante. Entre las líderes, Ecogas fue la excepción con una suba de 4,7%, mientras que Loma Negra, Grupo Galicia y Banco Valores cayeron más del 2%. En el panel general se destacó Domec con un salto de 7,9%, aunque Mirgor perdió 3%.
Ecogas se disparó tras informarse que aprobó la distribución de un dividendo en efectivo por $ 82.921 millones, equivalentes a $ 331,60 por acción lo que da un dividend yield del 11.4%. Serán abonados en dólares el jueves 24.
Los ADR cerraron mayormente en terreno negativo en Nueva York, en sintonía con lo que pasó en Brasil (el EWZ retrocedió 1,23%) y con el resto de los emergentes (el EEM cayó 2,73%), en una rueda que fue de risk-off prácticamente para todo el mundo emergente.
En los bonos en pesos, las tasas de fondeo operaron algo más firmes tras la licitación del viernes, con la caución rondando el 21%. Los títulos estuvieron demandados, sobre todo en el tramo posterior a 2028 de tasa fija, Tamar y duales: la CER promedió una suba de 0,4%, con rendimientos de entre 3,0% y 9,3% para el tramo posterior a 2026, mientras que la tasa fija operó en torno al 1,9% TEM en los plazos más cortos.
La deuda en dólares tampoco esquivó el clima negativo: cerró con caídas de hasta 1,25% en el tramo largo, consolidando rendimientos cercanos al 10% en esa porción de la curva, en una jornada de debilidad generalizada para los bonos emergentes (el EMB cedió 0,13% y la curva soberana en dólares, -0,44%). El AL30, uno de los más seguidos por el mercado, terminó en u$s 55,57 (-0,21%), con una TIR de 8,89%. El riesgo país trepó 2,3% para ubicarse a 493 puntos básicos.
PAX CAMBIARIA
En el mercado cambiario, el mayorista abrió con un salto y primeras operaciones cerca de $1.514, pero se fue ofreciendo a lo largo de la rueda hasta cerrar en el mínimo del día, en $1.507,5 (-0,07%).
El Banco Central aprovechó para sumar compras leves por US$ 12 millones. Los dólares financieros operaron en la misma tónica: el MEP cerró en $1.534 (-0,26%) y el CCL en $1.598 (-0,12%), con el canje entre ambos en 4,14% y la brecha con el oficial ubicada en torno al 5,8%.
Las reservas brutas del Central cerraron la jornada en u$s 50.411 millones: cayeron u$s 58 millones en el día, pero acumulan una suba de u$s 2.154 millones en el mes y de u$s 9.246 millones en lo que va del año.
