El Dr. Héctor Jorge Bertera fue un destacado médico psiquiatra argentino, especialista en psicofarmacología y reconocido por su labor en el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria. Se destacó por Incorporar la ontología del ser a la psiquiatría, el pensamiento sistémico y el concepto de subir las situaciones terapéuticas a escena. También aplicaba el psicoanálisis en sus sesiones, donde la sexualidad era uno de los temas a trabajar. Trato a familias patricias argentinas y en sus últimos años a personas que venían especialmente del exterior.
Asimismo, fue un referente en el uso racional de psicofármacos y en la clínica de trastornos como la anorexia y la bulimia. Como autor y coautor de diversos trabajos científicos sobre neuropsicofarmacología clínica, centró su carrera en el tratamiento especializado de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), integrando un enfoque médico-farmacológico con una profunda contención emocional, vital para deportistas de élite como Noel Barrionuevo, la histórica capitana de Las Leonas (selección argentina de hockey).
Barrionuevo ha relatado en múltiples entrevistas cómo el Dr. Bertera fue una pieza fundamental para superar su bulimia, llegando a decir que él le "salvó la vida" en su último libro publicado (Un día a la vez - Libros de hockey - Noel Barrionuevo).
Su muerte a raíz de un cáncer tuvo un gran impacto entre sus pacientes y colegas, entre los que me encontré yo, quienes lo recordamos como un profesional de enorme calidez humana. También fue muy querido por Jorge Bergoglio antes de que fuera Papa, a quien mencionaba con mucho cariño en los grupos de hospital de día. Noel Barrionuevo le dedicó sentidos homenajes al momento de su partida, destacando su rol no solo como médico, sino como guía emocional.
El Dr. Héctor Bertera además, fue un colaborador estrecho del Prof. Luis María Zieher, una de las figuras más influyentes en la farmacología argentina. Su trabajo conjunto se centró en la creación de textos de referencia que hoy son pilares en la formación de psiquiatras en el país, entre los que se encuentran Carolina Kralj, egresada de la Universidad de Buenos Aires en Argentina y del King's College en Londres.
Si bien la colaboración más significativa entre ambos se encuentra en el libro Neuropsicofarmacología clínica, no sólo figura como autor junto a Zieher, sino que formó parte del núcleo de especialistas que desarrollaron los contenidos técnicos de esta obra. El libro publicado por la editorial de Luis María Zieher, es un tratado fundamental para entender el mecanismo de acción de los fármacos en el cerebro y su aplicación práctica en pacientes con patologías complejas. En este texto, Bertera aportó su vasta experiencia clínica, especialmente en la integración de la farmacología con el tratamiento de trastornos mentales donde el equilibrio neuroquímico es crítico. Otra de las obras en las que figura es el Tratado de neuropsicofarmacología y neurociencia”.
La relación entre Bertera y Zieher se enmarca en una visión científica y ética de la medicina. Zieher, como director de la Fundación de Estudios Farmacológicos y de Medicamentos (FEFyM), promovía un uso racional de los medicamentos, concepto que Bertera aplicaba rigurosamente en su consultorio de lo cual fui testigo.
Ambos compartían la filosofía de que el medicamento no debe ser una "solución mágica", sino una herramienta precisa para estabilizar al paciente y permitir que otros procesos terapéuticos (como la psicoterapia) tengan éxito.
Aunque gran parte de la labor de Bertera fue clínica, su participación en los equipos de Zieher aseguraba que los tratamientos aplicados en Argentina estuvieran alineados con los últimos avances en neurociencia aplicada.
Como se mencionó anteriormente, este sólido respaldo académico fue lo que le permitió tratar casos extremos, como el de la ex-capitana de Las Leonas, Noel Barrionuevo, quien destaca que el rigor científico de Bertera fue lo que finalmente logró estabilizar su salud tras años de tratamientos fallidos.
TRES PILARES
Su método fue revolucionario, basándose en tres pilares:
* Desestigmatización del medicamento: Para deportistas que temen los efectos secundarios o el impacto en su rendimiento, Bertera aplicaba una farmacología precisa para estabilizar la neuroquímica sin comprometer la capacidad física.
* Abordaje Multidimensional de la Bulimia y Anorexia: Entendía que en el alto rendimiento, el cuerpo es la herramienta de trabajo, lo que hace que los TCA sean especialmente resistentes. Su enfoque permitía al atleta seguir compitiendo mientras sanaba la relación con su cuerpo.
* Humanización del Vínculo: Su metodología trascendía el consultorio; se convirtió en un "guía de vida" que ayudaba a separar la identidad del ser humano de la del "personaje deportivo" presionado por el éxito.
Pero este método fue aplicado a muchos otros pacientes, hoy valiosos profesionales y artistas que no lo revelan abiertamente, lo que permitiría empezar a pensar la trascendencia de este psiquiatra humanista y practicante de las neurociencias en la psiquiatría. Son muchos los pacientes que hoy tienen una vida digna que pueden dar cuenta de ello.
