Desmintiendo la leyenda negra

Acerca del trato dispensado a los indígenas.

Julio Borda

El Descubrimiento de América, sin duda el acontecimiento más grande de la historia de la humanidad después del nacimiento de Cristo, dio lugar a distintas versiones sobre el trato dispensado a los indígenas.

Tal vez la versión que tuvo más notoriedad fue la de Fray Bartolomé de las Casas, la que dio lugar a la llamada Leyenda Negra, versión difundida y maliciosamente deformada por Holanda, Francia e Inglaterra con el fin de desprestigiar la empresa gigantesca realizada por España.

 

DAÑO CULTURAL

Ese daño cultural influyó en muchos países para que a aquel relato malintencionado se lo tuviera como la verdad absoluta. Tan luego esas naciones, a las que nunca les importó la situación de los indios y a los que explotaron y humillaron cruelmente hasta esclavizarlos en la forma más perversa, utilizándolos como material descartable. Sin duda un proceder vil y de una maldad inaudita.

Por tal motivo el propósito de este trabajo es el de desmentir la miserable  campaña llevada a cabo desde hace años por franceses, holandeses e ingleses.

 

PREOCUPACION REAL

La preocupación de los Reyes Católicos por la situación indígena fue constante, pues además de la Evangelización ordenada por Isabel para acercar a los indios al Cristianismo -lo que para ella era una prioridad- dispuso que los que se trasladaran al Nuevo Mundo, debían ocuparse también de brindarle a los nativos, salud y educación.

A las pruebas me remito: en noviembre de 1503 -es decir 11 años después del Descubrimiento- Nicolás de Ovando, gobernador de La Española fundó el hospital de San Nicolás de Bari, el primero del Nuevo Mundo, el que fue construido en Santo Domingo de Guzmán, Capital de La Española, actual República Dominicana.

El hospital contaba con tres naves: la central funcionaba como capilla y las restantes atendían a los enfermos, atendiéndose alrededor de 60 personas diarias.

Hasta De las Casas ponderó esa institución, pues decía que era un hospital muy bueno, a buen cuidado y recaudo; en ese nosocomio se atendían tanto a los españoles como a los indígenas. Es de señalar que este hospital fue construído por orden de los Reyes Católicos, quienes dispusieron "hacer en las poblaciones donde se viere que fuera más necesario casa para hospitales en que se acojan y curen los pobres, así de los cristianos como de los indios".

Santo Domingo contó con dos hospitales más: el de Pobres de San Andrés, y la leprosería de San Lázaro siendo el primero fundado en 1512 y destruido completamente en 1586 por el pirata Francis Drake quien también se encargó de destruir la leprosería, reduciéndola a escombros. La imagen de San Lázaro fue totalmente reducida a pedazos por los secuaces del pirata inglés.

Hernán Cortes también se encargó de fundar hospitales, siendo el primero fundado en 1521 en México y que se llamó El hospital de Jesús. Allí eran atendidos cerca de 400 enfermos anuales; Cortés lo fundó con el fin de que allí la atención fuera para españoles e indígenas.

Durante la epidemia de sarampión que en 1529 invadió Méjico, un cura Franciscano, Pedro de Gante, fundó en el año 1531 una enfermería para indios que se llamó Saint Joseph; pero al no ser suficiente para atender a tantos afectados, se le pidió autorización a Carlos V para la construcción de un nuevo hospital, y en marzo de 1553 se fundó el nuevo nosocomio al que se lo llamó Hospital real de Naturales.

Es de señalar que ese hospital se fundó para atender exclusivamente a los indígenas, teniendo capacidad para la atención de cuatrocientos pacientes, llegando a tener hasta 600 camas.

Se cuenta que en dicha institución también se recibían  a los indios de pocos recursos que llegaban a la ciudad de México y que no tenían dónde vivir ni dónde ser alimentados.

En el Alto Perú se llegaron a construir entre 1533 y 1792 alrededor de 59 hospitales, de los cuales 20 se ubicaron en Lima.

 

LA EDUCACION

En cuanto a la educación, ésta se inicia debido al trabajo de los misioneros católicos. A fines del siglo XVI en Méjico había 200 escuelas y la enseñanza pública era gratuita y obligatoria para todos: blancos, indios, mestizos, adultos, niños y niñas. También se llevaron indígenas a España para que estudiaran y regresaran a América como maestros.

Pedro de Gante, a quien se lo considera el primer maestro de América, fundó la escuela San José de Belén de los Naturales, escuela que albergó a alrededor de mil indios indígenas y en donde aprendían castellano, latín, pintura, escultura, bordado, música, carpintería, herrería y talabartería.

Uno de los más destacados pensadores que estudió en esa célebre escuela fue Diego Valdés

, que era mestizo y fue el  primer fraile franciscano que se ordenó en el Nuevo Mundo. Este clérigo hablaba castellano, latín, otomí, tarasco y náhuatl, siendo estos últimos idiomas indígenas.

Asimismo, el colegio de Santa Cruz de Tlartelolco fue el primer centro educativo para indígenas y fue fundado en 1536.

Todo esto echa por tierra aquella infamia conocida como la leyenda negra y que fuera difundida por las naciones mencionadas.

*Historiador