Chicos.net analizó los cuatro retos críticos que están reconfigurando la dinámica pedagógica de este año escolar
Desafíos de la educación en 2026
La seguridad digital prevalece entre las prioridades que urgen seguir desarrollando en los colegios. Plataformas como Roblox y Fortnite se vuelven escenarios de agresiones naturalizadas que afectan gravemente la autoestima y la convivencia.
La ONG, que hace ya 28 años que trabaja con el uso seguro y responsable de la tecnología, busca garantizar y promover los derechos de niños, niñas y adolescentes. Tras un 2025 que funcionó como un gran laboratorio de conflictividades digitales, la organización proyecta para este 2026 cuatro desafíos críticos que no solo habitan en los dispositivos, sino que reconfiguran la dinámica pedagógica y vincular dentro de las escuelas de todo el país.
El primer gran reto es la gestión del tiempo debido a que ya no se trata solo de cuántas horas pasan frente a la pantalla, sino de qué están haciendo mientras el reloj corre.
En las aulas, los docentes reportan adolescentes que admiten jornadas de hasta 15 horas de conexión, lo que erosiona facultades básicas como la concentración y el razonamiento crítico.
Al respecto, el especialista destacó que el enfoque de Chicos.net se aleja de la prohibición. “No es que creamos que está mal usar la pantalla, lo que sí está bueno es que podamos cambiar el escroleo infinito por algo que ejercite un poco más el cerebro”, aseguró el especialista en redes sociales que brinda capacitación en los colegios.
En tanto, el vocero de Chicos.net subrayó que el objetivo primordial es la autogestión, logrando que los jóvenes equilibren por sus propios medios las actividades online y offline. “Buscamos promover el derecho al acceso a las tecnologías, pero que este acceso sea equitativo, seguro y acompañado por nosotros los adultos”, añadió D'Atri.
Luego agregó que “Lo que primero le recomendamos a las madres, los padres, docentes, en este caso, es que sean el ejemplo ellos mismos. ¿Por qué? Porque muchas veces vemos que los chicos están muy cercanos a las pantallas y cuando se intenta hablar con el padre o madre se termina notando que el adulto está más alienado que su hijo al estar conectado también a su celular”.
Por otra parte, para la ONG, el adulto debe dejar de ser un policía digital para convertirse en un referente debido a que “Nosotros quizás no sabemos cómo usar TikTok, pero sí sabemos de valores, de respeto y de cómo cuidarse. Ese es el rol que hoy el docente y la familia tienen que retomar”.
VIOLENCIA DIGITAL
El segundo desafío se centra en la violencia digital, una problemática que muchos adolescentes han empezado a naturalizar como parte intrínseca del entorno.
Bajo el anonimato de plataformas de juegos como Roblox o Fortnite, las agresiones, el "hate" y los "escraches" se sienten como parte del paisaje. Esta normalización afecta gravemente la autoestima y altera la convivencia escolar.
En este punto, el especialista destacó que la solución no es técnica, sino vincular ya que “El grupo de pares es el actor más importante. Ayudar directamente al agredido o simplemente dejar de apoyar a quien está agrediendo rompe el ciclo”.
“Estamos viendo el impacto real en la salud mental de los jóvenes. Pasa mucho en los videojuegos: si un chico está jugando y el resto le dice que no sirve para eso o que se vaya, el daño es profundo. Tenemos que entender que la ciudadanía digital ya no es algo secundario; para ellos, lo que pasa en el mundo virtual tiene tanto peso como lo que viven físicamente”, resaltó el referente de la ONG que viene trabajando desde hace años en el derecho al acceso equitativo y seguro a las tecnologías.
Para Chicos.net, el ciberbullying debe abordarse desde la empatía diaria y no solo cuando estalla el conflicto. “Trabajar en el día a día el respeto y la valoración de la diversidad resulta fundamental para prevenir posibles situaciones de violencia que hoy se sienten como parte de las reglas del juego”, sostiene el vocero, insistiendo en que la escuela debe ser el espacio donde se desnaturalice la agresión mediada por pantallas.
HUELLA DIGITAL
Un tercer punto crítico es la falta de conciencia sobre la huella digital. Lo que se percibe como una broma efímera, un sticker de WhatsApp o un comentario en un grupo, conforma una identidad digital que puede perseguir al joven por años. El rastro es permanente y, a menudo, incontrolable.
“Hay que entender que no es lo mismo lo que haces en privado para tu mejor amigo, que algo privado para todo el grupo de WhatsApp. Por ejemplo, esto de mandar stickers de cosas en grupos donde está toda la escuela”, advirtió Julián.
Para ejemplificar esto, D´Atri señaló casos donde intervenciones escolares revelaron grupos de cientos de varones compartiendo fotos de compañeras sin consentimiento. “De repente, cuando uno dio la advertencia, estaba todo el colegio comprometido. Esta huella la hacemos nosotros, pero también la hacen los otros sobre uno mismo”, reveló preocupado el vocero.
A modo de ejemplo, el especialista señaló que “nosotros tratamos de diferenciar lo público de lo privado de lo íntimo. Lo público que no hay ningún problema en compartir, como una foto de Messi o del equipo que seas. Lo privado, que no está mal compartir, pero para amigos y familia. Por ejemplo, una selfie saliendo del colegio que dice el uniforme que tenes, por lo tanto, a qué colegio vas, a qué hora salís, en quién saliste. Y lo íntimo es lo que puedes jugarte en contra ahora o en un futuro, entonces que de ninguna manera debemos subirlo”.
También agregó que la educación en 2026 debe centrarse en diferenciar lo público, lo privado y lo íntimo, entendiendo que "lo íntimo nunca se sube", porque una vez en la red, la privacidad desaparece.
DILEMA ETICO
Finalmente, el 2026 consolida a la Inteligencia Artificial (IA) como el nuevo actor del aula. Mientras los estudiantes la usan para resolver tareas, los docentes enfrentan el dilema de cómo integrarla sin que anule el pensamiento propio. El riesgo no es solo pedagógico, sino también ético, con el surgimiento de Deepfakes y la creación de imágenes que vulneran la integridad de terceros.
Julián planteó que la IA es una oportunidad si se aborda desde la alfabetización digital. “Buscamos que el acceso sea acompañado por adultos para que los chicos entiendan el potencial y los riesgos”, señaló el vocero de la ONG que desde la plataforma chicos.net ofrece una selección de recursos prácticos, listos para usar en talleres, clases, tutorías o reuniones institucionales, que pueden facilitan a dar respuesta a estas complejas situaciones desde el primer día.
Además, Chicos.net promueve, especialmente, capacitaciones para que los docentes no teman a la IA, sino que la utilicen para fortalecer competencias esenciales. “La IA puede ser una contraparte para pensar y desarrollar ideas, pero requiere una base ética sólida que solo la educación humana puede brindar”, afirmó el vocero.
La conclusión de estos desafíos es que la educación ya no puede ignorar lo que sucede en el bolsillo de sus alumnos. Como señaló Julián, las fronteras institucionales se han diluido debido a que “Las paredes del aula son porosas. Lo que sucede en las redes sociales impacta directamente en el clima escolar del día siguiente”.
El camino hacia el cierre de este 2026 no implica desconectarse del mundo, sino conectarse mejor. La apuesta de Chicos.net es "evangelizar" en el cuidado mutuo. “No se trata de saber más de tecnología que ellos, sino de estar presentes para orientarlos en este mundo que todavía estamos aprendiendo a habitar”, concluyó Julián D'Atri, vocero de la ONG Chicos.net.
