Denuncian una estafa millonaria a futbolistas en Estados Unidos


Una denuncia penal presentada ante la Justicia de La Plata puso bajo investigación una presunta maniobra fraudulenta vinculada con inversiones inmobiliarias en Baltimore, Estados Unidos, que habría involucrado a empresarios, profesionales y futbolistas argentinos.

Según la presentación, el esquema habría captado aportes por al menos 2.679.000 dólares mediante una propuesta de adquisición, remodelación y posterior alquiler de viviendas, con promesas de rentabilidad anual de hasta el 11 por ciento.

Los denunciantes sostienen que realizaron importantes desembolsos de dinero para participar del negocio, pero que en distintos casos los inmuebles nunca fueron transferidos a las sociedades constituidas para administrarlos, mientras que tampoco se habrían rendido correctamente los ingresos provenientes de los alquileres ni se habría restituido la totalidad de los capitales invertidos.

La presentación fue dirigida a la Fiscalía General de La Plata y lleva las firmas de Héctor Daniel Remorini, Pablo Gustavo Tomás, María Laura Maillo y el contador Emiliano Ezequiel Galletti, quien habría participado en la administración de inversiones propias y de terceros, entre ellos jugadores de fútbol y personas vinculadas con el deporte profesional.

El abogado Ignacio Fernández Camillo patrocina a los denunciantes y actúa como apoderado de siete inversores. Entre ellos aparecen los futbolistas Ezequiel Cerutti, Leonardo Jara, Lucas Rodríguez, Juan Francisco Brunetta y Gonzalo Maroni, además de Facundo Fraga y Alejandro Gastón Mena.

El escrito solicita investigar posibles delitos de estafa y asociación ilícita y señala como denunciados a Fernando Vicente Plastino, Rafael Mugica Lázaro, Julián María Carissimi, Paula Mercedes Lugones, Marcos Federico Müller y César Humberto Fernández, además de otras personas que pudieran surgir de la investigación.

También menciona a la inmobiliaria Falcioni Propiedades por su presunta intervención en una de las operaciones cuestionadas.

La presentación judicial no implica una declaración de culpabilidad ni determina responsabilidades penales.

De acuerdo con el relato de los denunciantes, la operatoria se promocionaba como una inversión inmobiliaria integral, bajo la modalidad denominada "llave en mano". La propuesta consistía en captar capitales en Argentina para adquirir propiedades residenciales en Baltimore, realizar las reformas necesarias y posteriormente incorporarlas al mercado de alquiler.

Los inversores debían aportar el dinero para financiar las operaciones, mientras que la estructura organizadora se ocuparía de gestionar las compras, las remodelaciones, los trámites bancarios y societarios y la administración de los inmuebles. Como parte del ofrecimiento comercial, se prometía una rentabilidad anual estimada de entre el 10 y el 11 por ciento, a partir de los ingresos generados por los alquileres.

Para instrumentar las adquisiciones, los aportantes debían constituir sociedades de responsabilidad limitada en Estados Unidos, conocidas como LLC, que funcionarían como titulares de los bienes y vehículos jurídicos.

La denuncia señala que la captación de interesados incluyó reuniones informativas en hoteles de La Plata y en Puerto Madero.

Según el escrito, durante esos encuentros se explicaban las características del negocio y las posibilidades de obtener ingresos periódicos mediante el alquiler de las viviendas. Los denunciantes también describieron entregas de dinero en efectivo realizadas en territorio argentino, algunas de ellas dentro de una inmobiliaria.