UNA MUESTRA EN EL BELLAS ARTES EXHIBE DOS TAPICES DE GOYA
Delicadezas del gran maestro español
Las piezas decorativas, que datan de fines del siglo XVIII, ilustran escenas inspiradas en la vida cotidiana de la época. Combinan rasgos de estilo rococó con estructuras que anticipan las obras posteriores del artista.
El Museo Nacional de Bellas Artes inauguró la exposición Goya en Buenos Aires. Tapices de las Colecciones Reales de España, que presenta dos piezas de gran formato diseñadas por el célebre pintor aragonés a fines del siglo XVIII y tejidas en la Real Fábrica de Tapices.
Las obras que Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, España, 1746 - Burdeos, Francia, 1828) diseñó entre 1776 y 1788 provienen directamente de la Galería de las Colecciones Reales de España.
Permanecerán exhibidas en el Bellas Artes hasta el 17 de enero de 2027 gracias a un convenio firmado entre ambas instituciones, con el apoyo de la Fundación Callia, el Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales y la Embajada de España en la Argentina.
“La presentación de los tapices de Goya es fruto del intercambio entre el Museo Nacional de Bellas Artes y la Galería de las Colecciones Reales de España -explicó el director del Bellas Artes, Andrés Duprat-. La exhibición de estas obras amplía el repertorio del maestro español y dialoga con las piezas que integran la colección patrimonial, que comenzó a conformarse en 1906, cuando Eduardo Schiaffino adquirió en Europa un conjunto inicial de cuatro grabados. Con el tiempo, ese núcleo se amplió con otras pinturas y series completas de aguafuertes”.
La presencia de estos tapices en Buenos Aires, abundó el director, recupera un antecedente significativo.
“En 1928, con motivo del centenario de la muerte de Goya, se organizó en el Museo Nacional de Bellas Artes una exposición que reunió tapices, pinturas y grabados -evocó-. Casi un siglo después, esta muestra retoma aquel espíritu de intercambio cultural y ofrece una nueva perspectiva sobre el universo estético del maestro español”.
Duprat explicó que decidieron ubicar los tapices en una sala contigua a la que reúne las obras de Goya que integran el guión permanente del museo.
“De este modo, el visitante puede recorrer, en continuidad, distintas facetas de la producción del artista español”, indicó el director.
SIETE SERIES
Las obras en préstamo forman parte de siete series de cartones para tapices decorativos, destinados a los palacios de El Pardo y El Escorial, que Goya diseñó entre 1775 y 1792 como parte de un encargo oficial.
Esta colaboración marcó el inicio de un estrecho vínculo entre el artista y la corte que se profundizó en 1786, cuando fue nombrado pintor del rey Carlos III.
El primer tapiz exhibido se titula La cometa y fue realizado por Goya entre 1776 y 1778 para decorar el comedor de los príncipes de Asturias en El Pardo.
La segunda pieza, La gallina ciega, es un diseño de 1788 destinado al dormitorio de las infantas en el mismo palacio real.
Ambas obras ilustran escenas inspiradas en la vida cotidiana, los juegos populares, los paseos y las diversiones típicas del campo y las afueras de Madrid. Pero, bajo la apariencia festiva de las escenas representadas, subyace un trasfondo de engaño, violencia y crítica moral.
La temática popular es un eje fundamental de la producción del artista. En sus obras, despliega un vasto repertorio iconográfico de costumbres y tipos españoles.
Majos, manolos, mendigos, bandoleros, lidiadores y damas de la alta sociedad participan en actividades vinculadas al ocio, la música, la tauromaquia, las festividades y los ritos procesionales.
El pintor plasmó su visión personal de estos personajes en un registro amplio, que abarca tanto escenas costumbristas como representaciones de atmósferas opresivas y de carácter grotesco.
TECNICA ORIGINAL
En el plano formal, estos cartones enlazan de manera original rasgos del estilo rococó, visibles en el tratamiento de las texturas de los ropajes, el follaje y los cielos, con estructuras compositivas que caracterizarían la obra posterior del pintor y grabador aragonés.
Los tapices diseñados por Goya constituyen uno de los conjuntos más sobresalientes de las Colecciones Reales españolas, recordaron desde el Museo Nacional de Bellas Artes.
La ejecución de un tapiz comenzaba con un cartón pintado a tamaño natural por el artista. Esta pintura servía como modelo para los maestros tejedores de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, quienes, mediante un complejo proceso artesanal realizado con hilos de lana y seda, trasladaban la composición al tejido.
Mientras que los cartones originales se conservan hoy, en su mayor parte, en el Museo Nacional del Prado, los tapices permanecen integrados en las Colecciones Reales gestionadas por Patrimonio Nacional español, donde conservan su función histórica y decorativa.
Hacia 1792, una grave enfermedad dejó sordo a Goya y marcó un punto de inflexión en su obra. A partir de entonces, sus tradicionales escenas costumbristas dieron paso a una nueva propuesta estética.
Durante su convalecencia, el pintor atravesó un proceso de profunda introspección y libertad creativa, un giro que alcanzó su máxima expresión en la mirada crítica y satírica de los Caprichos (1799).
Con motivo del centenario de la muerte de Goya, en 1928, esta serie de grabados fue donada al Museo Nacional de Bellas Artes por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de España, y junto con otras obras del autor, ahora ocupa una sala de la exhibición permanente.
Tanto los tapices como los Caprichos abordan motivos sociales comparables: la hipocresía, el engaño amoroso, la corrupción y los abusos de poder.
Sin embargo, mientras los tapices muestran la superficie amable de la vida moderna, envuelta en juegos populares y colores brillantes, los Caprichos exhiben con crudeza los monstruos que esa misma modernidad produce.
HITO
“Este préstamo constituye un hito para nuestro joven museo, inaugurado en 2023 junto al Palacio Real de Madrid, al ser la primera vez que una obra de la Galería se presenta en América”, consideró días atrás Víctor Cageao, director de la Galería de las Colecciones Reales.
“Para nosotros -prosiguió- resulta especialmente significativo que sean estos tapices los que inauguren su presencia en el continente, pues reflejan una etapa esencial de la trayectoria de Goya y su estrecha relación con la Casa Real, y porque forman parte de uno de los conjuntos de mayor relevancia histórica y artística de las Colecciones Reales”.
Por su parte, Carmen Reviriego, presidenta del Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales y de la Fundación Callia, indicó: “Es un privilegio que nuestra primera iniciativa en América Latina tenga lugar en Argentina y junto al Museo Nacional de Bellas Artes. Y es también la demostración de hasta dónde puede llegar la colaboración público-privada cuando instituciones y sociedad civil comparten un mismo compromiso: conservar nuestro patrimonio, acercarlo a nuevos públicos y fortalecer, a través de la cultura, los vínculos entre España y América Latina”.
La exposición Goya en Buenos Aires. Tapices de las Colecciones Reales de España podrá visitarse hasta el 17 de enero de 2027 en las salas de la planta baja del museo ubicado en Avenida del Libertador 1473, ciudad de Buenos Aires, de martes a viernes, de 11 a 19.30 horas (último ingreso), y los sábados y domingos, de 10 a 19.30.
