SUPLEMENTO ANIVERSARIO. EL ENCANTO DE LA CLASE MEDIA.

De salir a jugar con amigos a quedarse solo en casa

"Que sepa abrir la puerta para ir a jugar", reza la canción más conocida de los niños desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, en los últimos años el "salir" a jugar ha cambiado a "entrar" para disfrutar el tiempo libre. El entretenimiento de los niños de la actualidad es muy distinto al de las generaciones anteriores: los dispositivos electrónicos introdujeron nuevas costumbres y prácticas en los modos de entretenerse y disfrutar del ocio.

"Cuando yo era un niño, el juego se desarrollaba principalmente en las veredas y las plazas, en el barrio. La rayuela para las niñas, la escondida, la mancha en todas sus versiones, el rango, la pelota de fútbol y los paseos en bicicleta, eran los que dominaban nuestra cotidianeidad", explica el escritor de aforismos José Naroski.

Cuando el escritor era pequeño los juegos predominantes eran la bolita, los autitos de plástico, y los soldaditos. Las muñecas y mini cocinas eran los juguetes preferidos de las nenas. "No olvidemos que el mejor obsequio para un niño es regalarle felicidad. En la década del 60 y 70 aparecieron los primeros juegos de mesa como el Operando, el Estanciero, irrumpieron las pistolitas de cebita, el Ludo y el Mecano entraron en escena. A mediados de los "70, la muñeca Barbie comienza a expandirse; los álbumes de figuritas regalan premios como pelotas de fútbol para quien los completase. La década del "80 en adelante está marcada por una irrupción de la tecnología, aparecen los videojuegos con su padre el Atari; aparecen el Sega, y el Super Nintendo", recuerda Naroski.

CAMBIO DE PATRONES

"Los patrones de consumo de juguetes se han ido modificando en los últimos años con el avance de la tecnología y la reducción de los precios de los productos electrónicos masivos como teléfonos celulares, tablets y consolas. Los juguetes tradicionales como las muñecas, son utilizados hasta los cinco años cuando hasta hace un par de décadas, las muñecas eran parte del juego hasta los 12" plantea Matías Furió, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). "Las edades de los usuarios se redujeron y, en el total del tiempo destinado al esparcimiento hubo un incremento en la participación de los dispositivos tecnológicos", agrega el directivo, quien asegura que esto plantea un enorme desafío a nivel mundial.

"Ahora, el encuentro cara a cara, el contacto personal, la visita a tomar la leche a la casa de un amiguito... caen a manos de un nuevo modo de juego y de los nuevos juguetes virtuales. La violencia social y la inseguridad dieron un golpe mortal a los juegos en las plazas y las veredas", dice por su parte Naroski.
Para el poeta, la gran bisagra de la modernidad en el juego la establece la PlayStation I que marca una senda que actualmente llega a su versión 4.

"El juego de hoy es online, se desarrolla en un espacio virtual, los juegos se adquieren vía Wii Fi, y es instantáneo con jugadores de todas las edades y de cualquier parte del mundo. Hay una nueva realidad que tal vez a los adultos nos cueste comprender. Una especie de vereda o plaza, pero virtual".

Los jugueteros observan a estos cambios en los patrones de comercialización y consumo no sólo como una problemática sino también como una oportunidad que se podría aprovechar. "Más del 90% de los juguetes que se producen en el país son didácticos, es decir, estimulan el crecimiento y se usan hasta los tres años de edad", explica Furió.

En ese sentido, el juguete argentino tiene presencia en un rango de edades donde la tecnología todavía no cuenta con tanta presencia y son muy recomendados por los psicopedagogos en general con el objetivo de estimular el desarrollo de los chicos. 

En cambio, de los cinco años en adelante, los celulares y las consolas ya empiezan a robarle protagonismo a los muñecos, autos y sistemas de encastre, que suelen venir de China.

Pese a los cambios que se han dado a lo largo del tiempo, los expertos concluyen que el juego en los niños es fundamental, no solo los divierte sino que forma parte de su desarrollo integral, es una necesidad biológica. Los beneficios del juego tienen diferentes aristas: los juguetes ayudan a los niños con la coordinación y habilidades motoras; con ellos los niños aprenden a lidiar con las emociones y logran socializar al compartirlos. Además, ayudan al desarrollo cognitivo y permiten potenciar la imaginación en los niños creando nuevas palabras y nuevas ideas.