De las plataformas digitales a las conexiones personales: cómo buscan trabajo los argentinos

Los candidatos en búsqueda activa recurren a una amplia variedad de canales para encontrar nuevas oportunidades laborales, sin que exista una única vía dominante: la red profesional LinkedIn (55%), las redes sociales (53%) y los portales de empleo (52%) lideran tanto las preferencias de uso como la efectividad para conseguir empleo.

 

La búsqueda de empleo en Argentina ya no pasa por un solo canal. Según un nuevo relevamiento de Randstad, la compañía de talento líder a nivel global, los trabajadores combinan cada vez más herramientas digitales y vínculos personales para encontrar nuevas oportunidades laborales, en un mercado donde ninguna vía se impone de manera absoluta sobre las demás.

El estudio ubica a LinkedIn como el canal más utilizado, con el 55% de las preferencias, seguido de cerca por las redes sociales (53%) y los portales de empleo o motores de búsqueda (52%). Más atrás se ubican las bolsas de trabajo de empresas (34%), las agencias de trabajo (29%), los contactos o referidos (29%), los servicios de empleo público (21%), Google para empleos (19%), las aplicaciones de inteligencia artificial (11%) y las ferias de empleo (9%).

El valor oculto de los contactos

El dato más llamativo del informe aparece al cruzar esas preferencias con los resultados reales: entre quienes efectivamente consiguieron trabajo en los últimos seis meses, la red de contactos y referidos —pese a no estar entre los canales más elegidos— alcanza un nivel de efectividad casi equivalente al de las plataformas líderes: 26%, frente al 29%, 23% y 21% de LinkedIn, redes sociales y portales de empleo, respectivamente.

Para Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, ese hallazgo confirma que la diversificación es clave. "En un mercado laboral cada vez más dinámico y competitivo, diversificar los canales de búsqueda de empleo puede marcar la diferencia", señaló, y agregó que si bien las plataformas digitales ampliaron el acceso a oportunidades, "las conexiones personales y las redes de contacto continúan teniendo un rol muy relevante, confirmando que el networking sigue siendo una herramienta clave con alta efectividad".

Diferencias por género y generación

El informe también detectó variaciones según el perfil de los candidatos. Las redes sociales tienen mayor peso entre las mujeres como puerta de entrada a la búsqueda laboral: un 57% las eligió como primer canal, frente al 49% de los hombres. Ese canal también resultó más efectivo para ellas a la hora de conseguir empleo (31% contra 27% en los hombres).

La edad también marca diferencias. Entre la Generación Z, el 36% consiguió trabajo a través de redes sociales, contra el 26% de los Millennials. En cambio, las generaciones mayores muestran mayor dependencia de las conexiones personales y las recomendaciones, lo que —según el estudio— refleja distintos puntos de acceso más que una efectividad desigual entre grupos etarios.

El cara a cara, decisivo en la etapa final

Aunque el proceso de búsqueda arranca y se desarrolla mayormente en el terreno digital, el informe muestra que el contacto personal gana peso a medida que el candidato avanza. Según el Employer Brand Research 2026, la valoración del encuentro cara a cara crece desde la etapa de exploración hasta la de solicitud, momento en el que el 82% de los trabajadores lo considera fundamental.

"Mientras que las plataformas digitales y las redes sociales son herramientas fundamentales para diversificar y ampliar el acceso a las ofertas, el contacto humano sigue siendo el factor insustituible en las instancias avanzadas que definen la elección final", afirmó Avila, quien atribuyó esa preferencia a "la necesidad de generación de confianza mutua cuando empresa y candidato se acercan a la instancia decisiva de contratación".

Los resultados forman parte del Randstad Employer Brand Research 2026, considerado el estudio independiente sobre employer branding más completo a nivel global, elaborado a partir de las respuestas de más de 171.000 participantes en 34 países.