7 de abril: El Día Mundial de la Salud

Cuidados paliativos: un derecho reconocido que aún no llega a todos



Por Gustavo De Simone *

En el marco del Día Mundial de la Salud, hay una discusión que ya no admite postergaciones: el acceso a los cuidados paliativos como derecho efectivo.
Porque hay derechos que existen en las leyes. Y hay derechos que, aun estando escritos, no se ejercen en tiempo y forma. Los cuidados paliativos en Argentina hoy están exactamente en ese punto.

El derecho está. El acceso, no siempre.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud estima que más de 56 millones de personas necesitan cuidados paliativos cada año, pero solo alrededor del 14% los recibe. La brecha no es médica: es estructural. Tiene que ver con cómo se organizan -o no-, los sistemas de salud.

En América Latina, la situación refleja esa misma desigualdad. Según el Atlas Latinoamericano de Cuidados Paliativos (ALCP, última actualización disponible), la región presenta grandes diferencias entre países, con un desarrollo limitado y fragmentado. Se estima que menos de la mitad de quienes los necesitan pueden acceder efectivamente a estos cuidados. Argentina no es la excepción.

ARGENTINA: DEL RECONOCIMIENTO LEGAL A LA IMPLEMENTACION REAL

Con la sanción de la Ley Nacional de Cuidados Paliativos N.º 27.678, el país dio un paso clave: reconocer que toda persona con enfermedad amenazante o limitante para la vida tiene derecho a recibir atención paliativa integral. El marco normativo es claro. La deuda está en la implementación.

Datos del Instituto Nacional del Cáncer y relevamientos sectoriales recientes muestran que:

● El acceso es desigual según la provincia.

● Los servicios se concentran en grandes centros urbanos.

● Existe ingreso tardío a cuidados paliativos, muchas veces en etapas finales.

● Hay déficit de equipos interdisciplinarios formados.

● La integración en el primer nivel de atención sigue siendo limitada.

Esto implica, en la práctica, que el acceso a un derecho puede depender del lugar donde una persona vive o del sistema de salud al que pertenece.

Cuando el derecho no llega, el impacto es concreto.

La falta de acceso oportuno no es una discusión teórica. Se traduce en: sufrimiento evitable; sobrecarga física, emocional y económica en las familias; decisiones clínicas sin acompañamiento adecuado; y uso ineficiente del sistema de salud (internaciones evitables, intervenciones innecesarias).

Los cuidados paliativos no son únicamente una respuesta al final de la vida. Son una herramienta clave para mejorar la calidad de vida, aliviar el dolor y acompañar integralmente a las personas y sus entornos. Negar o retrasar ese acceso no es neutro, tiene consecuencias.

AMERICA LATINA: UNA DEUDA COMPARTIDA

El desafío no es exclusivo de Argentina. En la región, los cuidados paliativos siguen siendo un campo en desarrollo, con: baja cobertura en sistemas públicos; falta de políticas sostenidas; desigualdad en la formación profesional; y acceso limitado a medicamentos esenciales para el alivio del dolor.

Esto configura un escenario donde el derecho existe en el discurso, pero no siempre en la práctica cotidiana.

DE LA DECLARACION AL EJERCICIO DEL DERECHO

La Argentina ya reconoció este derecho. Ahora tiene que garantizarlo. El desafío no es menor: implica integrar los cuidados paliativos en todos los niveles de atención, formar equipos, asegurar financiamiento y reducir inequidades territoriales.

Implica, en definitiva, pasar de la norma al acceso real. Porque un derecho que no se ejerce plenamente corre el riesgo de transformarse en una declaración sin impacto.

En Pallium Latinoamérica trabajamos desde hace más de 30 años para reducir esta brecha: formando profesionales, acompañando equipos de salud y promoviendo un modelo centrado en la persona.

Pero el desafío no es solo institucional. Es político, sanitario y social. En este Día Mundial de la Salud, la pregunta ya no es si los cuidados paliativos son necesarios. La evidencia es contundente.

La pregunta es otra: si estamos dispuestos a garantizar que este derecho llegue, efectivamente, a todas las personas que lo necesitan.

* Director de la ONG Pallium Latinoamérica. Médico Especialista en Medicina Paliativa.