Cuando el sonido vuelve a ser protagonista
Hay productos que no necesitan demasiadas explicaciones. Los conectamos, ponemos música y rápidamente sabemos si cumplen con lo que prometen. El Kumpel, de Thonet & Vander, es uno de esos casos.
La propuesta es sencilla: un sistema estéreo 2.0 con dos parlantes de madera, 50 W RMS de potencia y distintas opciones de conectividad. No busca reemplazar a un equipo de audio profesional ni convertirse en un parlante portátil. Su lugar está en casa, sobre un escritorio, una biblioteca o junto al televisor.
Y después de probarlo, lo primero que queda claro es que funciona justamente porque no intenta complicar algo que debería ser simple.
UN DISEÑO MINIMALISTA
El Kumpel tiene un diseño sobrio y compacto. La construcción en madera le da ese aspecto de equipo de audio tradicional que, personalmente, resulta atractivo.
No hay luces LED, formas extravagantes ni una estética gamer. Tampoco intenta convertirse en el centro de atención del ambiente. Está disponible en negro o blanco y se integra fácilmente en distintos espacios.
La instalación tampoco presenta dificultades. Se conectan ambos parlantes, se enchufa el sistema y sólo queda elegir cómo queremos reproducir el contenido.
Podemos hacerlo mediante Bluetooth 5.0, pero también cuenta con entrada auxiliar de 3,5 mm, RCA y entrada óptica digital. Esta última posibilidad resulta especialmente interesante si pensamos utilizarlo junto a un televisor. Además, incorpora controles físicos para regular graves y agudos y una salida para conectar un subwoofer activo.
LO IMPORTANTE: CÓMO SUENA
Los 50 W RMS, repartidos en 25 W por parlante, alcanzan perfectamente para llenar una habitación con un volumen considerable. Pero, más allá de la potencia, lo que más me gustó fue el equilibrio del sonido.
Los graves tienen presencia sin intentar exagerar, los medios permiten distinguir claramente voces e instrumentos y los agudos aportan definición sin resultar demasiado agresivos.
Lo probamos con Led Zeppelin (que bien suena el riff de guitarra de ‘Whole Lotta Love’), The Ramones, Carlos Gardel, Louis Armstrong, Miles Davis y BTS, y el resultado fue excelente en todos los casos. Por supuesto, dependiendo del género, podemos jugar con los controles para encontrar el sonido que más nos guste.
También responde muy bien con películas, series y videojuegos. La separación física de los dos parlantes genera una escena estéreo más amplia que la que podemos obtener de un parlante integrado en un monitor o una notebook.
Y algo que se valora especialmente es que no se dependemos exclusivamente del Bluetooth. Podemos conectarlo prácticamente a cualquier fuente de audio y elegir la alternativa más conveniente.
VOLVER A LO BASICO
Después de probar el Kumpel, consideramos que su principal virtud está justamente en su sencillez. No es portátil, no tiene batería y tampoco pretende serlo. Está pensado para quedarse en un lugar y ofrecer una experiencia de sonido superior a la de los parlantes integrados de muchos dispositivos.
Tiene potencia, buena conectividad, un diseño agradable y, sobre todo, un sonido equilibrado que permite disfrutar diferentes géneros sin necesidad de realizar demasiados ajustes.
También hay un dato que transmite confianza: Thonet & Vander ofrece 10 años de garantía. Para el consumidor, no sólo representa tranquilidad al momento de comprar, sino también un compromiso concreto de la empresa con la durabilidad del producto.
En definitiva, Kumpel recupera una idea que parecía haber quedado relegada: dos buenos parlantes, conectarlos y simplemente escuchar música. Y con eso alcanza, y sobra.
