HISTORIAS DEL CONURBANO

Cristina Kirchner, el jugador Nº 12

El método tiende a repetirse. Se prepara el terreno con globos de ensayo para explorar las reacciones en la opinión pública hasta que, finalmente, se hace realidad. De eso se trata lo que acaba de anunciar Cristina Kirchner y que encierra su presentación ante Naciones Unidas: ser candidata el año próximo como una manera de no perder centralidad en las decisiones que vaya a tomar el peronismo para organizarse y darle pelea a Javier Milei. Tras meses de silencio, la ex presidente regresó a las publicaciones en las redes sociales para anunciar, sin decirlo con esas palabras, que su intención es presentarse electoralmente. ¿Qué otras jugadas esconde esta movida? Las especulaciones están a la orden del día y el peronismo se altera. 

El primer indicio público lo dio Máximo Kirchner cuando al cumplirse un año de la condena de su madre encabezó un acto en Parque Lezama. En un discurso que se interpretó como una crítica abierta a Axel Kicillof por no visitarla en San José 1111, el mensaje fue directo:

“No queremos un candidato por default, queremos un candidata”.

No hace falta aclarar a que se estaba refiriendo. El camino había comenzado a ser transitado, más allá que los impedimentos legales estén a la luz del día. Pero como ha dejado claro en su carta de este miércoles, Cristina Kirchner entiende que la verdadera condena es la inhabilitación para ejercer cargos públicos por sobre los seis años de prisión en la Causa Vialidad. 

Las hipótesis de aquellos tiempos eran forzar una candidatura de Cristina Kirchner que sea rechazada por la justicia y que en su lugar quede su hijo. Es decir, presentar una fórmula Kirchner- Kirchner, que le de a Máximo el sustento lógico de ser no sólo el heredero de sangre sino el político más claro. Y, al mismo tiempo, resolver una vieja disputa con Axel Kicillof en cuanto  quien de los dos era el “hijo político” preferido de la ex Presidente. Nunca hay que dejar de lado los aspectos psicológicos para entender la conducta de las personas, por más alejadas que parezcan de las lógicas y prácticas habituales de la política. 

Discusiones legales

La contratación de un equipo de abogados que llevará el reclamo ante Naciones Unidas dispara una serie de discusiones legales. Pero lo clave es el significado político y el impacto que esto genera puertas adentro del peronismo, sobre todo el bonaerense. Y también en el gobierno nacional. ¿Será este un caso más que demuestra los túneles entre la Casa Rosada y San José 1111? Hay más interrogantes que se acumulan en el tren de las elucubraciones. ¿Una Cristina Kirchner en el centro de la escena como posible contrincante es el escenario ideal para que Javier Milei busque su reelección? Otra incógnita: ¿La movida de Cristina  ayuda o complica la posibilidad de la unidad del peronismo? 

En primer lugar, le permite al kirchnerismo, mientras duren sus efectos, sostener la principal herramienta de disciplina territorial: la amenaza de armar una lista que tenga a Cristina Kirchner como candidata. Se sabe muy bien la implicancia que esto tiene en los distritos del Gran Buenos Aires. 

Más pistas dio uno de los flamantes letrados contratados para este tema cuando dijo: “Las primarias son elecciones preparatorias de las futuras elecciones para un cargo público. Por lo tanto, en el sistema PASO, Cristina Fernández de Kirchner se podría presentar. Ahora, si se presenta el respaldo electoral  puede ser difícil para algunos de la posición que tenga. Entonces qué ocurre, hay un proyecto para suspender las primarias”. Las declaraciones pertenecen al español Javier Borrego, quien junto al brasileño Rafael Valim, son sus nuevos abogados. 

Una vez más, la vida política entre Argentina y Brasil vuelve a tocarse. En medio de la profundidad de la tensión diplomática entre ambos países por el paso de Javier Milei días atrás en la campaña de Flavio Bolsonaro y los insultos al Presidente Lula, se hace cargo de la defensa de Cristina Kirchner uno de los abogados que trabajó en el caso del ahora Jefe de Estado brasileño. Es tan llamativa la situación, que el devenir de Cristina y su jugada para ser candidata se parece más al presente de la familia Bolsonaro que al de Lula. 

El ex Presidente de Brasil está condenado a 27 años de cárcel e inhabilitado para ejercer cargos públicos. Su deseo era volver a enfrentar a Lula en las elecciones de este año, pero la justicia no se lo permitió. En su lugar, esa candidatura la llevará su hijo Flavio. Lo mismo podría suceder con Cristina y Máximo si prospera la idea original que fue adelantada en este medio. No habrá que pasar por alto declaraciones de hombres muy cercanos a Maximo Kirchner como el intendente de Carmen de Areco, Ivan Villagrán que lanzó abiertamente la candidatura del diputado nacional. 

El peronismo en estado asambleario. 

Si había dudas de cuando se reactivaría la plena campaña electoral tras el mundial, las mismas se han disipado. En el movedizo y alterado peronismo bonaerense acaba de dar a luz la Liga de Intendentes Peronistas (LIPBA), conformada por once alcaldes, tanto del conurbano como del interior de la provincia. Su presentación fue en una reunión de casi tres horas con Axel Kicillof. 

En un documento que se está elaborando por estas horas, los jefes comunales denuncian la “agresión presupuestaria” del gobierno de Milei y resaltan el rol de ser el primer mostrador para atajar los problemas de la ciudadanía. Al mismo tiempo, plantean cuatro ejes temáticos de acción. 

Los ejes en los que se plantan este grupo de alcaldes que podría incrementarse próximamente son el Desarrollo productivo, infraestructura e innovación; Protección social, unidad y democracia; Seguridad ciudadana y coordinación territorial; y Autonomía municipal. 

En ese sentido, marcan el “que no hay desarrollo económico posible sin paz social ni comunidad organizada. Nos comprometemos a trabajar incansablemente por la unidad del peronismo y del campo popular, rechazando la persecución judicial a nuestro espacio y la injusta detención de Cristina Fernández de Kirchner, a quien queremos en libertad porque es inocente”. Y hacen un fuerte reclamo para que los municipios tengan mayor participación en el manejo de los recursos para la seguridad.

La liga la componen Federico Susbielles (Bahía Blanca), Marisa Fassi (Cañuelas),  Juan Pablo García (Dolores), Gastón Granados (Ezeiza),  Juan de Jesús (La Costa),  Federico Otermín (Lomas de Zamora),  Gustavo Menéndez (Merlo), Hernán Arranz (Monte Hermoso), Mariel Fernández (Moreno),  Federico Achaval (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). 

La Liga busca consolidarse como la cuarta pata de la mesa política que hasta ahora integraban Kicillof (MDF), Kirchner (La Cámpora) y Massa (Frente Renovador),  sin buscar una ruptura pero sí un lugar propio en la discusión, incluida la eventual candidatura a la sucesión de Kicillof en 2027. La relación con el fútbol no es sólo por el  número de integrantes, sino en sus orígenes cuando los denominaban el grupo AFA. El vínculo entre estos intendentes y Claudio “Chiqui” Tapia no es casual, sino que responde a una relación construida durante años.

Candidatura Tapia

Antes de la final del mundial, la interna libertaria ya especulaba con el costo político de un triunfo argentino.  Era un escenario donde Tapia aparecía, paradójicamente, alineado con Kicillof antes que con el Gobierno nacional. La cercanía entre ambos -Kicillof llegó a designar a Tapia al frente del CEAMSE-  alimentaba la hipótesis de que un triunfo mundialista podría haber catapultado al titular de la AFA como una figura con capital político propio dentro del peronismo bonaerense. 

Pero la derrota deportiva funcionó, de hecho, como un cortocircuito para una posible “candidatura Tapia” —o al menos para el envión que el título mundial le habría dado como activo político dentro del armado bonaerense—. 

El fútbol y la política nunca van por caminos separados. Las metáforas futboleras sirven, muchas veces, para explicar la política. Ahora irrumpe Cristina Kirchner que se convierte en el “jugador N 12”. Aún sin saber si podrá entrar a la cancha, hará sentir que su influencia es decisiva, aunque sea desde la tribuna