Crece el uso de la bicicleta ante la caída del poder adquisitivo

En el marco del Día Mundial de la Bicicleta, un relevamiento muestra que en los últimos meses aumentaron las consultas por trabas reforzadas, seguros, GPS y estacionamientos privado para este vehículo.

La bicicleta dejó de ser únicamente una alternativa ecológica o recreativa para transformarse en una respuesta concreta frente al deterioro del poder adquisitivo y el aumento de los costos de movilidad. En paralelo, el crecimiento del uso urbano también empieza a modificar hábitos de consumo vinculados a la seguridad: aumentan las consultas por trabas reforzadas, seguros, GPS y estacionamientos privados. En ese contexto, el próximo 3 de junio, Día Mundial de la Bicicleta, encuentra a este medio de transporte atravesando una transformación que excede lo recreativo y gana cada vez más peso en la movilidad cotidiana.

 El fenómeno se desarrolla en medio de un escenario económico marcado por el ajuste del gasto familiar. Un informe nacional de Focus Market difundido en mayo de 2026 reveló que el 46,8% de los argentinos cree que su situación económica empeorará en los próximos tres meses, mientras que el 46,3% aseguró haber reducido gastos recreativos para sostener el presupuesto familiar. Además, un 31,6% afirmó no haber podido cubrir todos los gastos fijos del último mes. Fuente: Focus Market, mayo 2026 https://focusmarket.com.ar

En este contexto, especialistas en movilidad urbana observan que la bicicleta vuelve a consolidarse como una herramienta de ahorro cotidiano frente al aumento del combustible, las tarifas de transporte y el costo de mantenimiento de autos y motos. Los datos oficiales muestran que el uso de bicicletas mantiene niveles elevados en la Ciudad de Buenos Aires. Según cifras publicadas por el Gobierno porteño en 2025, la red de ciclovías y bicisendas protegidas ya supera los 320 kilómetros y se registran más de 300.000 viajes diarios en bicicleta. https://www.buenosaires.gob.ar/movilidad/plan-de-ciclovias-y-bicicletas

 El crecimiento sostenido de usuarios también comenzó a impactar en el mercado. Comercios del sector reportan mayor demanda de mantenimiento, reparación y bicicletas urbanas orientadas al traslado diario. Al mismo tiempo, crecieron las consultas vinculadas a sistemas de seguridad y protección. Aunque Argentina no cuenta actualmente con estadísticas nacionales consolidadas sobre robo de bicicletas, distintas áreas de seguridad urbana, organizaciones ciclistas y comunidades digitales especializadas vienen registrando un aumento sostenido de denuncias y reportes en grandes centros urbanos.

En la Ciudad de Buenos Aires, las zonas con mayor concentración de circulación ciclista también aparecen entre las más mencionadas en denuncias vecinales y publicaciones sobre robos o intentos de robo. De acuerdo con consultas realizadas sobre el Mapa del Delito de la Ciudad y reportes urbanos colaborativos, los barrios con mayor recurrencia incluyen Palermo, Caballito, Recoleta, Villa Crespo, Chacarita, Microcentro y Retiro. https://mapa.seguridadciudad.gob.ar

Las modalidades más frecuentes incluyen robo de bicicletas estacionadas, sustracción de ruedas y componentes, ataques rápidos en vía pública y reventa informal a través de plataformas digitales.

El aumento del valor de las bicicletas también modificó la percepción sobre el riesgo. Modelos urbanos de gama media, mountain bikes y bicicletas eléctricas pasaron a representar inversiones difíciles de reemplazar para muchos usuarios.

La tendencia acompaña un fenómeno que ya se observa en grandes ciudades: más usuarios priorizan medidas antirrobo, estacionamientos cerrados y coberturas específicas para movilidad urbana.

Fernando Rodríguez, gerente de Siniestros de ATM Seguros y especialista en derecho del seguro, sostuvo que el crecimiento de la movilidad urbana en bicicleta también comenzó a generar nuevas consultas y necesidades dentro del sector asegurador.

“En los últimos años observamos un cambio en la percepción de la bicicleta. Para muchas personas dejó de ser un elemento recreativo y pasó a formar parte de su patrimonio cotidiano y de su herramienta de trabajo. Eso hace que los usuarios busquen mayor protección y tomen más conciencia sobre las medidas de seguridad”, explicó. 

Rodríguez advirtió además que el robo de bicicletas presenta una particular dificultad por la velocidad de reventa y la falta de registración formal en muchos casos. “Muchas bicicletas robadas terminan rápidamente en circuitos informales de venta online o desarme de piezas. Por eso es fundamental contar con número de cuadro, fotografías actualizadas y sistemas de protección adecuados”, agregó.

Desde el sector asegurador también remarcan que comenzó a crecer el interés por coberturas específicas para bicicletas urbanas, deportivas y eléctricas, especialmente en grandes ciudades donde el uso cotidiano aumentó de manera sostenida. El fenómeno empieza a mostrar un cambio más profundo en los hábitos urbanos.

En un contexto de ingresos ajustados, la bicicleta gana terreno como alternativa económica y eficiente, pero la inseguridad comienza a influir sobre cómo se usa, dónde se deja estacionada y cuánto están dispuestos a invertir los usuarios para protegerla.

 

Cinco consejos para reducir el riesgo de robo de bicicletas

1. Usar trabas tipo U-lock o cadenas reforzadas: los sistemas rígidos de acero templado ofrecen mayor resistencia frente a herramientas de corte rápidas. Se recomienda asegurar cuadro y rueda a una estructura fija.

2. Evitar dejar la bicicleta durante largos períodos en la calle: especialmente en zonas de alta circulación o durante la noche. En edificios, también se recomienda no dejar bicicletas en espacios comunes visibles.

3. Registrar número de cuadro y fotografías: contar con imágenes actualizadas y número de serie facilita la denuncia y eventual identificación en caso de robo.

4. Incorporar rastreo o geolocalización: el uso de GPS ocultos y dispositivos de rastreo comenzó a expandirse en bicicletas urbanas y eléctricas de mayor valor.

5. Para repartidores: los trabajadores de delivery suelen ser blanco de robos rápidos. Organizaciones del sector recomiendan permanecer en zonas iluminadas, evitar dejar la bicicleta sin supervisión durante las entregas y variar rutinas.