Coronavirus: el éxito Made in Taiwán

El embajador Antonio Hsieh explica las razones por lo cual su país tiene apenas 5 víctimas fatales. El veloz mecanismo de prevención de epidemias les permitió evitar contagios. No hay cuarentena y la economía sufrió un impacto menor.

Abruman las cifras de los infectados y muertos por la pandemia de coronavirus en todo el mundo. Detrás del dolor por la fatalidad y de la preocupación que genera en los gobiernos y la población la situación económica de quebranto, hay casos que merecen ser analizados. Ejemplos de eficiencia y planificación, de inversión pública en prevención que pueden parecer onerosos en los buenos tiempos, pero resultan vitales cuando se desata la crisis. 

El de Taiwán es un modelo sanitario que, engarzado en una próspera economía de mercado, ha demostrado ser eficaz para contener la pandemia. De hecho, apenas si tienen cinco víctimas fatales y están ubicados geográficamente nada menos que enfrente de China. 

Allí el Estado ha sabido hacer un inteligente movimiento de pinzas. Se movió rápido en lo sanitario gracias a contar desde hace muchos años con un sistema preventivo de epidemias, mientras que en lo estrictamente económico puso en funcionamiento un esquema que provee subvenciones a los sectores afectados y una renta de 14 dólares diarios para las personas urgidas de hacer la cuarentena. 

Tan aceitado está el mecanismo taiwanés que en ningún momento se vieron obligados a parar la economía. Todo allí sigue funcionando como siempre, en un plan que tiene como base la responsabilidad individual a la hora de prevenir el contagio masivo. Vale la pena contar cómo trabajan, aunque cada modelo encaja como una perfecta pieza en el rompecabezas universal de acuerdo a los rasgos sociales de su comunidad, a esa singularidad imposible de ser trasladadas a otras latitudes. 

El mundo conoció los primeros indicios de esta inusual gripe llamada coronavirus allá por el mes de enero, cuando tomaron estado público los contagios masivos en una provincia lejana de China. Casi todos miraron para otro lado. Taiwán, en cambio, ya sabía desde diciembre que se venía el tsunami epidemiológico. 

Como un diario de bitácora, el Gobierno taiwanés fue anotando cada uno de los pasos dados. Entre el 31 de diciembre de 2019, cuando China alertó a la Organización Mundial de la Salud que tenía 27 casos de una ``neumonía desconocida'', y el mismo día de enero de 2020, Taipei encendió la alarma del sistema preventivo de epidemias, envió una misión a investigar a Wuhan, restringió los vuelos, cerró sus fronteras, limitó la exportación de material médico e instruyó al personal de la salud y a la comunidad toda sobre cómo actuar frente al Coronavirus. 

El resultado de su actitud preventiva es contundente: tiene hasta el día de hoy 380 casos confirmados de Coronavirus; 80 pacientes dados de alta y 5 muertes. Su economía sigue de pie y, cuando todo esto pase, estará en mejores condiciones para afrontar el incierto día después. 

TELEFONO

La cuarentena obligatoria impide que, como ha ocurrido en otras oportunidades, podamos tener un mano a mano con el embajador de Taiwán en la Argentina, Antonio Hsieh. Pero la voluntad no se resquebraja y el teléfono nos devuelve la voz del diplomático, claro a la hora de remarcar los puntos clave de una estrategia sanitaria exitosa que permitió amortiguar el golpe sobre la economía taiwanesa. 

¿Cuál es la clave del éxito de Taiwan a la hora de contener la pandemia de coronavirus?

-Creo que la clave es que nos anticipamos a todo lo que está ocurriendo. La idea central la podemos resumir en cinco puntos. Taiwán ha implementado un mecanismo integral de prevención, con control electrónico de brotes, controles fronterizos y un plan de prevenci¢n integral comunitaria. Aquí lo importante es planificar por adelantado. Nosotros ya sabíamos, un mes y medio antes que los otros países, de los primeros casos que estaban ocurriendo en China. Ya estábamos preparados desde entonces. Planificamos con antelación. Contamos con equipamientos médicos avanzados y con la provisión de materiales estratégicos. Es importante, además, la difusión clara de las medidas, que sean transparentes y concisas. 

.¿La sociedad se adaptó rápido al nuevo escenario?

-Al menos una vez por año hacemos un ensayo en materia de control de epidemias en todo el país. Intervienen las escuelas, los niños. Todos están al tanto de cómo actuar en materia de prevención de epidemias. Es decir que Taiwán cuenta con la conciencia de sus ciudadanos. Esta vez ya sabíamos que iban a pasar estas cosas porque además teníamos la experiencia del 2003 con el brote del SARS. El pueblo ya estaba alertado y la conciencia es fuerte. El Gobierno y el pueblo trabajan juntos. Cada ciudadano es un luchador y un médico para combatir la epidemia. 

-Es decir que el mecanismo ya estaba aceitado, tenían experiencia.

-Tenemos una larga experiencia en prevenir epidemias. Una experiencia que se remonta a los últimos 60 años. En los últimos 30 años hemos estado bloqueados por la China Popular, pero siempre luchamos juntos y hemos obtenido experiencias muy favorables. Hemos combatido enfermedades infecciosas como el cólera, la malaria, la viruela y la tuberculosis. Así fue que acumulamos experiencias valiosas para prevenir las epidemias. 

-¿Cómo es el nivel de infraestructura hospitalaria?

-En este caso, desde lo organizativo, se estableció un mecanismo integral de prevención. Hace 17 años que el sistema siempre cuenta con 1.200 habitaciones especiales para este tipo de epidemias que son muy contagiosas. No es cualquier habitación de hospital. Esas están siempre preparadas para recibir gente en caso de emergencia sanitaria. 

-¿La reacción rápida fue fundamental para que tengan apenas 5 muertes por coronavirus?

-Reaccionamos rápido. Taiwán trató de bloquear lo más rápido posible la epidemia mundial. Somos el país con menor nivel de contagios de enfermedades infecciosas. En el caso del Coronavirus, tenemos hasta el momento 380 casos confirmados, 80 ya fueron dados de alta y sólo hay 5 muertes que lamentar. Cuando supimos que iba a brotar esta epidemia instalamos en diciembre el sistema de monitoreo y control de ingreso y egreso de pasajeros. Mediante el sistema integral de control de epidemias, establecido hace 17 años, supimos pronto que iba a brotar esta pandemia y tomamos rápidas medidas. 

-Los primeros casos en China se reportaron en enero. ¿Cuándo lo supo Taiwán?

-Desde enero de este año iniciamos las reuniones de expertos y se han impuesto las medidas para impedir la entrada de virus de extranjeros. La primera etapa consistió en contener a los que venían de China. Otra cosa que quiero destacar es el desempeño de prevención que tenemos en nuestro país, que es mejor que el de otros países avanzados. La Organización Mundial de la Salud en un primer momento evaluó que Taiwán y Tailandia eran los dos países con mayor riesgo de ser severamente afectados por el coronavirus. Sin embargo, Taiwán es el país que ha reportado menos casos. Hemos demostrado nuestra capacidad de prevención. 

IMPACTO

-¿Implementaron medidas de restricción para la circulación de los ciudadanos?

-Esta es una guerra también. Pero en Taiwán la vida sigue igual, no hay cierre masivo y obligatorio. El pueblo sabe que la responsabilidad individual es clave para suprimir la pandemia. Los niños van a la escuela y la economía sigue normal. Existe una coordinación con todos los ámbitos desde enero. En un comienzo el gobierno ordenó aplazar las actividades, en enero, para enseñarles y capacitar a los estudiantes y el personal de los hospitales. 

-¿No sienten entonces el impacto en su economía?

-Eso se siente en todo el mundo. Pero el Gobierno ha otorgado paquetes de ayuda a las empresas, a las industrias más golpeadas. Inclusive hay una fuerte subvención al turismo, los hoteles y las compañías de ese rubro. A los que están en cuarentena obligatoria, también se les otorga algo de dinero. La cifra es de 30 dólares por día, por 14 días. El gobierno controla esto a través de Economía y también mediante contactos con el Ministerio de Salud vía celular. Hubo casos en los cuales las personas en cuarentena quisieron salir para respirar, quisieron escaparse, pero la policía en seguida los captura. 

-En este contexto, las autoridades se han dispuesto a colaborar con el resto del mundo. ¿A qué países están ayudando?

-Con Estados Unidos hemos firmado acuerdo de cooperación para la donación de barbijos y la investigación para obtener las vacunas.

-¿Hay negociaciones con Argentina para recibir ayuda o realizar la compra de equipamiento?

-En este caso hay amigos de la Argentina que nos consultan. Desde el gobierno no tanto. Hubo una mano invisible para que no se hable más de Taiwán, pero los hechos hablan más que las palabras. Siempre hay buena voluntad y Taiwán ayuda a los países de buena voluntad. Siempre estamos listos para ayudar. 

-¿Cu áes son las proyecciones?

-Cada país tiene una situación diferente. Nuestro ministro dice que hemos ya ganado la primera etapa con los contagiados que venían de China Popular. La segunda etapa fue con Europa y Estados Unidos. Hemos prohibido la entrada de extranjeros el 24 de marzo. En ese momento entraron a Taiwán los ciudadanos que estudian o viven en Estados Unidos. Entraron estos y pasaron 14 días. Hay pocos casos detectados. Esta segunda etapa de invasión epidémica ya se ha superado. La tercera etapa es ahora. Hace una semana hubo un periodo de 4 días feriados y los ciudadanos salieron para hacer turismo y eso molestó al gobierno. Hay que esperar a mitad de este mes para ver si hay contagios. No ha habido aparición de nuevos casos por ahora. Esta batalla va a disminuir para fines de abril. Estamos en primavera y las altas temperaturas y la humedad disminuyen la expansión del virus. 

-Una de las preocupaciones en Argentina y en el resto de América Latina es que los altos niveles de pobreza impiden la correcta higiene, mientras que el hacinamiento vuelve inviable la cuarentena. ¿Cuál es el nivel de pobreza en Taiwán?

-Taiwán tiene un ingreso per cápita de 26.000 dólares y una inflación baja, que alcanza el 1,3% anual. Estamos clasificados como un país con muy poca pobreza (N. de la R. La cifra alcanza al 1% de la población). 

-Casi no tienen condiciones de pobreza y han sabido construir un sistema preventivo de epidemias. ¿Qué rol jugó el alto nivel tecnológico del país?

-En Taiwán la tecnología también es clave. A nivel del sistema sanitario estamos reconocidos mundialmente como un país líder, seguidos por Corea del Sur y Japón. Tenemos un sistema sanitario de seguro médico que cubre toda la población. También hay una cosa a la que acá no se le dio importancia: ponerse barbijo es obligatorio en Taiwán. Hay duras sanciones para el que no lo lleva. Para ir a institutos de gobierno o empresas privadas, restaurantes o bares. Hay que usarlo. Es un barbijo de uso quirúrgico que producimos en el país. La producción en este tiempo creció y alcanzó los 13 millones diarios, con el objetivo de llegar a 15 millones.