Condenaron a 24 años de prisión a un empresario por el homicidio del hermano del periodista Eduardo Feimann

Gastón Berganza (36) no estuvo presente esta mañana en los Tribunales de San Isidro. Está detenido en la Unidad 9 de La Plata y allí deberá pasar, según lo decidido por la Justicia, los próximos 24 años de su vida.

El empresario y ex corredor de autos Gastón Berganza fue condenado hoy a 24 años de prisión por el homicidio de Diego Feinmann, medio hermano del periodista Eduardo Feinmann, ocurrido en 2015 en la localidad bonaerense de Pilar y por el que el imputado quedó preso hace 10 días cuando el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de San Isidro adelantó el veredicto y ordenó su detención.

Esta mañana se difundió el fallo de los jueces tras hallarlo culpable por el crimen de Diego Feinmann (33).

Berganza fue condenado por "homicidio simple agravado por el uso de arma, homicidio simple agravado por el uso de arma en grado de tentativa y portación ilegal de arma atenuada".

Además, el Tribunal le dio la derecha a la fiscal María Inés Domínguez para que se le inicie una causa por falso testimonio a María Laura Alayón.

Berganza llegó a juicio acusado de dos cargos de homicidio agravado -uno en grado de tentativa- y portación ilegal de arma de guerra luego de que la madrugada del 20 de noviembre de 2015 asesinara al ex de su pareja de entonces, María Laura Alayón, frente al restorán 'Fettucine Mario', de Pilar, con una Glock .357.

Esa noche, los novios habían compartido una cena con la hija menor de Alayón y la mamá del empresario, Haydée Pellegrino, con motivo de la presentación oficial de la pareja.

Los jueces del TOC N° 5 de San Isidro, Ariel Inttrozzi Truglia, Marcela López Ramos y Pablo Rolón juzgaron a Berganza y, en un veredicto anticipado, lo hallaron culpable en base a la prueba fáctica presentada durante las seis jornadas que tuvo el debate.

Tardaron unos 20 minutos en resolver condenarlo y dejarlo preso con argumentos rigurosos.

Durante el juicio, su defensa optó por plantear que fue emboscado en un plan urdido con una semana de antelación y del que participó el taxista y el amigo de la víctima, Vadim Lapenkov, testigo directo del crimen.

Durante los alegatos, antes de pedir el veredicto anticipado y la detención inmediata del imputado, la fiscal María Inés Domínguez solicitó 34 años de prisión para Berganza, al considerar que esa fatídica noche el empresario “entró a su auto sin confrontar, tomó el arma y disparó, y le siguió disparando”.

Para Domínguez, la verdadera motivación del crimen fueron los sentimientos que le provocaron a Berganza la difusión que hizo Feinmann de los videos pornos filmados junto a Alayón, y que vieron tanto los empleados del empresario como sus clientes.

“Debe haber sentido mucha humillación y bronca. Las peritos psicólogas concluyeron que el acusado no maneja la frustración y se vuelve impulsivo”, esgrimió la fiscal.

Domínguez consideró que Berganza no sólo mató a Feinmann sino que “buscó no dejar testigos del hecho” y por eso le disparó al taxista. Y que, además, “para asegurarse, volvió a la escena del crimen, para luego instalar su versión del robo, apoyado por dos mujeres leales: su mamá y su pareja de entonces”.

Y, contundente, cerró su alegato: “No buscó la situación pero se le presentó la oportunidad y mató a Feinmann porque tenía odio contra esa persona”.

Los abogados Adrián Tellas y José María Orgeira, letrados de Antonia Ortiz Medina, la mamá de la víctima, pidieron que se condene a Berganza a 25 años de cárcel: “No obró defendiéndose sino con intención de matar... Y pudo salir con plena comodidad del lugar: podría haber puesto la marcha atrás que puso cuando se le antojó irse, nada se lo impedía”.

Para los letrados de la acusación, Berganza “tuvo la intención de sacarse de encima la molestia que tenía su pareja”.

Y consideraron entonces que el homicidio fue “una venganza” por la escalada de hostigamiento a la que sometía Feinmann a la pareja: mensajes de texto amenazantes, cuenta trucha de Twitter, links con videos pornos, llamados telefónicos insistentes y demás.

El defensor de Berganza (hasta el jueves pasado), José María Vera, por su parte, pidió la absolución de su defendido o que se lo condene a la mínima pena del cargo de homicidio con exceso en la legítima defensa tras plantear algunas contradicciones, destruir la teoría de que volvió a la escena del crimen puntualizando en los faros antinieblas que se ven en el BMW de los videos que corroborarían esa versión y el coche del condenado, que no los tendría.