Condenan a un ex funcionario por atropellar y matar a cuatro jóvenes

El ex funcionario del PRO Juan Cruz Orrico fue condenado a la pena de cinco años y ocho meses de prisión por atropellar y matar a cuatro jóvenes en la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay.

Por su accionar, perdieron la vida los hermanos Lucas y Brian Izaguirre, de 26 y 32 años; Leandro Almada (33) y Axel Rossi (23).

Lorena Dubini, madre de Lucas y Brian Izaguirre, confirmó que el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay declaró culpable al ex titular de por el delito de homicidio culposo agravado por la alcoholemia y la pluralidad de víctimas.

“El 17 de marzo quedará firme la sentencia”, indicó la mujer tras conocer el veredicto, a casi dos años del hecho.

Además, el juez Darío Crespo dictaminó la inhabilitación especial para conducir por el plazo de nueve años, al tiempo que aseguró que se acreditó la “gravísima imprudencia” cometida por Orrico, quien pidió perdón a las familias.

El 20 de junio de 2024, Orrico manejó su Volkswagen Passat con 1,59 g/l de alcohol en sangre cuando impactó contra el Chevrolet Corsa en el que viajaban los hermanos Izaguirre, Leonardo Almada y Axel Rossi, a la altura del kilómetro 223 de la ruta 39, provincia de Entre Ríos.

El implicado había ofreció a través de sus abogados una reparación económica de 150 millones de pesos a las querellas para atender el “daño moral” causado tras el siniestro fatal.

Los damnificados, todos padres, se dirigían hasta su trabajo en el Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento, momento en el que fueron embestidos por el ex titular del Instituto Portuario de Entre Ríos.

Mientras que Orrico no estuvo en la sala al momento de la lectura del fallo, las familias de las víctimas ocuparon lugares en el espacio reservado al público. Al terminar la exposición de la condena, hubo un fuerte y sentido aplauso. Algunos se abrazaron entre ellos en medio de lágrimas y lamentos.

Las querellas que representaban a las cuatro víctimas habían pedido 6 años. La Fiscalía, en tanto, consideró algunas atenuantes y solicitó 5 años. La defensa no requirió ningún monto de sanción penal. Apuntó a que Orrico estaba padeciendo una pena natural por la profunda depresión que le quedó como consecuencia de haber provocado el incidente.

En su razonamiento, el juez descartó atenuantes que había planteado la defensa. Entre ellos, los abogados de Orrico argumentaron que las víctimas no tenían cinturón de seguridad. Crespo, en cambio, sopesó una pericia forense que sostuvo que, debido a la violencia del impacto, la medida de seguridad hubiera sido inútil y los jóvenes habrían fallecido de igual modo.

Crespo sí tuvo en cuenta que Orrico no tenía antecedentes penales, que reconoció su culpa, mostró arrepentimiento y pidió perdón a las familias de los jóvenes fallecidos.

Aunque esa actitud generó revuelo durante las audiencias y provocó que los padres de las víctimas le recriminaran que había terminado con cuatro vidas jóvenes, el magistrado consideró que ameritaba reducirle cuatro meses el tope de la pena.

Al mismo tiempo, Crespo rechazó el pedido de las querellas para que el acusado sea remitido de inmediato a una unidad penal. Difirió el cumplimiento de la condena que le impuso a que quedara firme en instancias posteriores.