Condenan a prisión perpetua al clan Sena por el homicidio de Cecilia Strzyzowsk
El Clan Sena fue condenado a la pena de prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski en la provincia de Chaco.
César Sena recibió la máxima pena por ser el autor del crimen, al tiempo que sus padres, Emerenciano y Marcela Acuña, fueron declarados culpables por ser partícipes necesarios.
Por su parte, Gustavo Obregón fue sentenciado a cuatro años y diez meses de prisión por el delito de encubrimiento agravado, mientras que a Fabiana Cecilia González se le impusieron cinco años de cárcel efectiva por encubrimiento simple, mismo ilícito cometido por Gustavo Melgarejo, quien recibió dos años y diez meses.
La juez Dolly Fernández leyó el veredicto en la Cámara Segunda en lo Criminal, ubicada en Juan B. Justo y San Martín, al tiempo que la audiencia se realizó vía Zoom.
Los asesinos de la víctima presenciaron la sesión desde la cárcel, mientras que también participaron los defensores y los representantes de la querella.
Gloria Romero encabezaba una manifestación en la puerta del tribunal, donde “se empezaban a escuchar bocinas”, de acuerdo al testimonio de la madre de Cecilia.
Se hizo justicia
La jefa del Bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aseguró hoy que se hizo “justicia” para Cecilia Strzyzowski tras conocerse la condena a cadena perpetua para César y Emerenciano Sena y para Marcela Acuña, a la vez que dijo que estarán “presos” que es “donde deben estar”.
“Una noticia que trae justicia para Cecilia y su familia”, indicó la funcionaria a través de un mensaje en la red social X al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Asimismo, añadió: “La asesinaron en un crimen estremecedor y durante demasiado tiempo su homicidio estuvo rodeado de protección política y silencio cómplice”.
“Hoy quedan presos de por vida. Donde tienen que estar”, culminó Bullrich.
El femicidio
El crimen ocurrió hace casi tres años, cuando Cecilia, de 28 años, fue vista por última vez. En el marco de la investigación, la Fiscalía logró determinar en qué franja horaria se produjo el femicidio y marcaron la habitación de la casa de la familia —ubicada en la calle Santa María de Oro al 1400— donde asesinaron a la joven.
Según determinaron los fiscales, Cecilia murió entre las 12.16 y las 13.01 del jueves 2 de junio. O sea, en una franja de 45 minutos. Esa franja horario surgió del análisis de las cámaras de seguridad, los registros de las antenas de celular y de los testimonios recabados a lo largo de toda la pesquisa.
Así, lograron establecer que la joven ingresó a las 9.15 a la casa. Llegó engañada, bajo la propuesta de construir una nueva vida en Ushuaia, lejos de los Sena. El plan era otro y ella no volvió a salir. Sin embargo, tanto César Sena, su novio, como los padres de él sí registraron distintos ingresos y egresos de la propiedad.
César entró a las 11.41. En la casa estaba Cecilia. Estuvieron en soledad hasta las 12.16, cuando entraron Emerenciano Sena y Marcela Acuña. No hubo más movimientos hasta las 13.01, cuando salió el hijo del matrimonio solo.
Al volver a abadonar la propiedad a las 13.01, llevaba consigo el celular de Cecilia. Este es, para los investigadores, un dato clave, puesto que los hace considerar que, para ese momento, la víctima ya había sido asesinada.
“Como existía un plan para matarla, para llevarlo a cabo tenían que estar los tres. Por eso, entendemos que se dio entre 12.16 y 13.01, cuando estaban en la casa solos los Sena y Cecilia”, señalaron desde la Fiscalía.
El asesinato de Cecilia fue en un sector particular de la casa, marcado en un croquis de la vivienda de los Sena. En ese plano, se puede observar que la vivienda en cuestión posee en la parte delantera dos grandes garages, un salón de estar de 5,50 x 3,20 metros, luego tres habitaciones con dos baños y en el fondo una cocina comedor con un depósito a la izquierda.
El crimen se dio en la habitación del medio. De ese cuarto es de donde se secuestraron la cama y el colchón con manchas de sangre. Justamente, el rastro hemático hallado en ese colchón dio positivo a sangre humana. El móvil habría sido económico, pero también motivado porque los Sena no querían a Cecilia en la vida de César.
