Con una mentira sobre el pueblo argentino, Lula volvió a aludir Milei en el segundo debate
El presidente de Javier Milei y su modelo económico enfrentó este viernes al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y al senador opositor Flávio Bolsonaro en el último debate en televisión antes de la segunda vuelta de las elecciones este domingo.
Lula instó a su adversario a explicar el "tijeretazo" fiscal que pretende llevar a cabo, si gana en las urnas, y si para el mismo "le va a pedir prestada la motosierra a Milei".
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que busca su cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años, aseguró de que las políticas neoliberales de su par argentino han llevado al pueblo del país vecino "a comer carne de burro", lo cual es una mentira repetida hasta el hartazgo por enemigos locales e internacionales de Milei.
Flávio salió en defensa de Milei, aliado de su padre y quien ha participado activamente en la campaña brasileña en su favor.
"Cuando hablo de Milei, digo que él arregló la economía en Argentina. La izquierda gobernó durante 20 años y ustedes destruyeron Argentina", criticó el aspirante del Partido Liberal (PL), el más votado en la primera vuelta con el 47 % de los votos, dos puntos más que Lula.
"Milei comenzó su Gobierno con 211% de inflación, una tasa de intereses que llegó al 100%. Milei tuvo que arreglar las cosas malas que ustedes hicieron allí y yo voy a tener el mismo trabajo aquí porque ustedes dejaron el país quebrado", añadió el candidato de la derecha brasileña.
NUEVE DEDOS
En otro tramo del debate, Bolsonaro llamó "nueve dedos" al presidente brasileño y luego pidió disculpas por la ofensa.
Bolsonaro ofendió a su rival durante una discusión sobre la inflación, echándole en cara que lo que daba al pueblo "con una mano", se lo quitaba con "nueve dedos".
De esta forma, el candidato ultraderechista hizo una alusión al meñique que el ahora presidente perdió en un accidente laboral cuando tenía 17 años de edad y trabajaba como tornero mecánico en una fábrica.
Esta provocación ocasionó el intercambio más acalorado del duelo verbal.
Lula, que pidió el derecho de respuesta, se quejó de forma airada exigiendo que su rival presentara sus disculpas ante él y ante los "miles de trabajadores" que han sufrido lesiones por la falta de seguridad en el trabajo y por la "irresponsabilidad" de sus patrones.
El mandatario también reprochó a su rival "que nunca trabajó en la vida" y que el primer empleo que tuvo "es falso", en referencia a un cargo que Flávio tuvo en Brasilia, en el gabinete de diputado de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en la época en la que cursaba derecho en una universidad de Río de Janeiro.
"No voy a permitir que un miliciano me llame 'nueve dedos', alguien que nunca trabajó en la vida, que el primer empleo que tuvo es falso", sentenció Lula.
Tras la reacción de Lula, Flávio Bolsonaro pidió sus "disculpas, de verdad" haciendo un gesto de perdón con las manos.

