Colombia pudo quebrar la resistencia de Congo y logró una exigida victoria
Sin jugar bien, los dirigidos por Néstor Lorenzo se impusieron por 1 a 0 y se aseguraron la clasificación a 16avos de final del Mundial. Con empatar su próximo partido ante Portugal terminarpan como ganadores del Grupo K.
Guadalajara, México. Bajo una noche cargada de tensión, ilusión y nervios, Colombia logró una trabajada victoria en la segunda fecha del Grupo K.. La selección dirigida por Néstor Lorenzo superó 1-0 a la República Democrática del Congo en un partido cerrado, de resistencia africana y paciencia sudamericana, y aseguró su presencia en los 16avos de final del Mundial 2026.
A los sudamericanos les alcanzará con un empate ante la Portugal de Cristiano Ronaldo para ganar el grupo.
El estadio fue escenario de un duelo donde las camisetas amarillas dominaron la intención desde el primer minuto. Colombia salió a buscar el partido con la pelota como bandera, intentando abrir una defensa congoleña que se plantó con firmeza y convirtió cada avance cafetero en una batalla. El arquero Lionel Mpasi se transformó en una de las figuras del encuentro, frenando varias oportunidades que parecían destinadas a romper el cero.
La insistencia tuvo premio. Cuando el reloj avanzaba y la ansiedad comenzaba a apoderarse del equipo colombiano, apareció la recompensa al esfuerzo: una jugada ofensiva terminó con Daniel Muñoz encontrando el espacio justo para marcar el gol que liberó el grito de todo un país. El tanto, llegado en el tramo final del partido, confirmó la superioridad colombiana y dejó sin reacción a un Congo que había resistido durante largos minutos.
No fue una victoria sencilla. La República Democrática del Congo llegó al Mundial como una de las historias de sorpresa del torneo y ya había demostrado su capacidad competitiva tras igualar ante Portugal en su debut. Frente a Colombia volvió a mostrar orden, velocidad en las transiciones y una defensa preparada para incomodar a cualquier rival.
Pero Colombia tuvo algo más: paciencia. En lugar de desesperarse, mantuvo su idea, sostuvo la presión y encontró el momento exacto para golpear. La experiencia de sus referentes y el desequilibrio de sus atacantes fueron claves para transformar un partido trabado en una clasificación celebrada.
Con el triunfo, la Tricolor alcanzó el objetivo inicial: superar la fase de grupos y meterse entre los mejores equipos del nuevo formato mundialista. La selección ahora mira hacia adelante con confianza, sabiendo que todavía queda camino por recorrer, pero con la certeza de que en este Mundial ya dejó una señal: Colombia llegó para competir.
