Marco Antonio de la Parra estrenó en Buenos Aires su última obra y habló de la realidad latinoamericana

"Chile es un país de subtextos"

El dramaturgo chileno dio a conocer "Monogamia" y este mes volverá a Buenos Aires para representar "Madrid/Sarajevo", que protagonizará con su mujer. Con La Prensa habló de la labor del escritor en una sociedad en continua transformación y sobre los miedos de los años oscuros.

Además de "Monogamia", los porteños ya habían conocido anteriormente tres obras de Marco Antonio de la Parra (Santiago de Chile, 1952), un dramaturgo que convirtió los difíciles momentos políticos de su país en metáforas teatrales. Este mes, el escritor, que comparte su profesión de médico-psiquiatra, con la de dramaturgo y actor estrenará otra pieza suya en Buenos Aires. Se trata de "Madrid/Sarajevo", que protagonizará él junto a su mujer, la española Nieves Olcoz (la representarán entre el 15 y el 24 de este mes) y casi en la misma fecha, del 18 al 22, dictará un taller teatral: "Dramaturgia del cuerpo", las dos actividades en la sala del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit), en Bolívar 825. De hablar rápido con el inconfundible acento chileno, a Marco Antonio de la Parra le gusta contar todo lo que hace y durante la charla "dispara" ideas, títulos de obras, nombres de autores y nuevas propuestas, que convierten su vida en un un vértigo ya sea en Chile, o dónde esté, porque también ama viajar y con periódica continuidad hace el trayecto Chile-Madrid-Buenos Aires. En nuestra ciudad Marco Antonio de la Parra estrenó tres piezas. Dos de ellas en el teatro San Martín: "La secreta obscenidad de cada día" (1990, dirigida por Francisco Javier) y "El continente negro" (1994, Verónica Oddó). La tercera fue el año pasado, "Ofelia o la madre muerta", dirigida por Jorge Hacker, en el Cervantes. En el 74, mientras estudiaba medicina escribió y representó su primera obra teatral en la misma universidad. Aunque la primera publicada fue "Lo crudo, lo cocido y lo podrido" (1978). Tiene unas quince piezas publicadas y ellas fueron estrenadas en escenarios de su país, de Europa o los Estados Unidos. Su escritura tuvo momentos importantes dentro de la dramaturgia chilena de las tres últimas décadas y logró sobrevivir a la censura. El teatro fue para De la Parra asumir una actitud de riesgo, por sus cuestionamientos a una sociedad en continuos cambios y por abordar el tema de la identidad desde los costados más polémicos. LA VIDA PRIVADA -¿Cuál fue la idea inicial "Monogamia"? -Surgió de algunos diálogos y de la amistad que a lo largo de diez años venimos manteniendo Carlos Ianni (director de la versión local de la obra) y yo. Esas conversaciones con él influyeron en varias obras mías. Entre ellos un espectáculo coral al que titulé "La vida privada", que espero estrenar en Buenos Aires. La idea de esos textos es un intento de acercarme a Antón Chéjov y a Raymond Carver. -En esa obra y en "La secreta obscenidad..." muestra elementos de la comedia -Detrás de una aparente comedia ligera, pueden hacerse otras lecturas. En "La secreta obscenidad de cada día" los personajes parecía que estaban en el Maipo y al mismo tiempo contaban la historia de la dictadura chilena. En "Monogamia" es como si Chéjov hubiera escrito para la señal Sony, es una comedia febril. En ella lo doloroso lentamente va empapando el material hasta transformarse en un drama cotidiano. El director chileno que la montó en mi país me hizo ver el aspecto cómico y terrible que encierra "Las tres hermanas" de Chéjov. -¿Cuál es la temática de "Madrid/Sarajevo"? -Está ambientada en un Madrid arrasado por la guerra e influenciada por mis lecturas infantiles de "El eternauta". La escribí cuando estaba el conflicto en Sarajevo y en ella hago el papel de un muerto que habla. Con éste personaje está una mujer a la que él le escribió unas cartas que ella nunca recibió. -¿Qué le interesó investigar en este caso? -La estructura narrativa del sueño. Trabajé un sueño sin arpas sonando, ni efectos de humo. Es un sueño contado en crudo. La pieza tiene elementos de la cultura española, sefaradí y judía. De algún modo me refiero a los fundamentalismos de fin de siglo y cómo esto deriva en las luchas étnicas. -¿Tiene influencias de algún autor en particular? -No precisamente, pero trae la sensación de un texto que leí y me intereso mucho. Se trata de