Chicos de la Parroquia de San José de Flores le dieron un recibimiento especial
Además del saludo protocolar, el Santo Padre tuvo un recibimiento especial en el Aeroparque Jorge Newbery. En medio de esa ceremonia oficial, un grupo de chicos de la congregación de la Basílica de San José de Flores se acercó a saludarlo y le regaló flores, cartas, rosarios, banderas y un peluche de carpincho. El carpincho, también conocido como capibara, se volvió muy popular en los últimos años en Argentina, especialmente entre los más chicos.
La Basílica de San José de Flores es la iglesia porteña donde Jorge Bergoglio comenzó su recorrido pastoral y en la que desarrolló gran parte de su historia religiosa antes de convertirse en arzobispo de Buenos Aires. Inaugurada en 1883, de estilo neogótico, fue el templo donde, a los 17 años, Bergoglio decidió consagrar su vida a Dios. El templo, ubicado en avenida Rivadavia 6950, fue sede de una vigilia de bienvenida el sábado desde las 19.30, antes de la llegada del Pontífice. Por eso el gesto de los chicos tuvo un valor simbólico especial: la comunidad del barrio que formó al papa Francisco quiso darle la bienvenida a su sucesor.
