Celebra el Gobierno los elogios del 'The Washington Post' al Presidente
El ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, se refirió a la editorial que publicó el viernes el diario The Washington Post sobre el paso del presidente Javier Milei en Davos y su discurso: “Es tal cual”.
Sturzenegger, que coincidió con la opinión del periódico norteamericano, afirmó que es “el tercer año” en donde Milei “se planta en el mismo lugar, defendiendo las ideas de la libertad y el capitalismo”.
“Lo que hace dos años parecía una provocación hoy luce como un ancla de lucidez. Por eso el riesgo país sigue bajando”, sostuvo el funcionario.
Sobre el cierre de la semana, el indicador que elabora el JP Morgan culminó en mínimos de siete años y medio: cedió 3,5% y se ubicó en 527 unidades básicas. Se trata de su menor nivel desde junio de 2018.
El ministro desregulador hizo mención al artículo que publicó ayer el Consejo Editorial del diario americano, donde elogió a Milei luego de su paso por el Foro Económico Mundial. En la misma, se calificó su intervención como una defensa del capitalismo “oportuna y necesaria” que “trajo a Davos de vuelta a la tierra”.
El artículo, que fue replicado por la cuenta oficial de la Oficina del Presidente en inglés, contrasta la figura del mandatario argentino con la de sus pares globales, al destacar que mientras “la mayoría de los líderes mundiales asisten a Davos para pontificar sobre asuntos globales, Javier Milei imparte clases de economía”.
El prestigioso dario estadounidense -controlado ahora por el magnate Jeff Bezos- señala que, desde su llegada al poder en diciembre de 2023, Milei convirtió a Davos en una plataforma para reivindicar el capitalismo sin complejos, apoyándose en teorías de economistas como Adam Smith, Murray Rothbard, Thomas Sowell e Israel Kirzner. En ese marco, sostuvo que el sistema capitalista no solo es más productivo, sino “el único sistema justo” para ampliar la libertad individual.
Resultados económicos como respaldo
El editorial subraya que el presidente argentino habla desde la experiencia. Al asumir, recuerda el diario, la inflación mensual rondaba el 25%, el déficit fiscal alcanzaba el 15% del PBI y los niveles de pobreza eran críticos. Según el análisis, el programa de reformas impulsado por Milei permitió pasar a un superávit fiscal, desacelerar la inflación hasta 2,8% y reducir la pobreza desde casi 60% a alrededor del 30%.
Además, el Washington Post destacó que la economía argentina habría crecido 4,5% el año pasado y que las proyecciones anticipan un avance adicional del 4% en 2026, junto con un respaldo electoral renovado para La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de medio término.
Un estilo disruptivo en la escena global
El texto también hace referencia al lenguaje confrontativo del mandatario, quien suele describir al sector público como una “enfermedad” o una “organización criminal”, y recuerda su irrupción en la escena internacional con una motosierra como símbolo de campaña. En Davos, Milei afirmó haber impulsado 13.500 reformas desde que asumió, con el objetivo de dinamizar la economía.
Si bien el editorial reconoce el alineamiento de Milei con Estados Unidos y su buena relación con el presidente Donald Trump, aclara que las similitudes con el universo MAGA son limitadas. A diferencia del líder republicano, sostiene el diario, Milei promueve la eliminación de barreras comerciales, incluso con países como China, con un enfoque pragmático basado en el peso de ese país en la economía global.
Para el Washington Post, el rasgo más distintivo del presidente argentino no es solo su retórica, sino su intención declarada de reducir el poder del Estado y de la dirigencia política. En Davos, Milei afirmó que “lo más responsable que pueden hacer los políticos es dejar de molestar a quienes están creando un mundo mejor”.
El editorial concluye que pocos líderes globales comparten esa visión, lo que vuelve su mensaje aún más relevante en un foro acostumbrado a consensos tibios y diagnósticos repetidos. En ese contexto, según el diario Milei logró lo que pocos: romper la inercia discursiva de Davos y devolver el debate económico a la realidad.
