Caso Maradona: la Fiscalía acusó a los imputados de dejarlo en una situación de desamparo
Durante los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, el fiscal Patricio Ferrari denunció una “desorganización absoluta” en su atención médica. Junto a Cosme Iribarren, cuestionó el tratamiento que recibió el exfutbolista y rechazó la hipótesis de una muerte súbita.
La Fiscalía endureció sus cuestionamientos contra los profesionales de la salud acusados por la muerte de Diego Armando Maradona. Durante los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, el fiscal Patricio Ferrari sostuvo que los siete imputados colocaron al exfutbolista en una situación de desamparo y lo dejaron “librado a su suerte”.
“Ejecutaron acciones contrarias al arte de curar”, afirmó Ferrari, quien cuestionó severamente la atención médica que recibió el Diez durante sus últimos días de vida. Además, recordó que Maradona falleció por un edema y que presentaba tres litros de ascitis, una acumulación anormal de líquido en el abdomen.
El representante del Ministerio Público Fiscal aseguró que “existió un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que cuidaban a un paciente complejo”. En ese sentido, denunció una “desorganización absoluta” en el tratamiento y rechazó los argumentos que apuntaban a un fallecimiento inesperado.
“Nos intentaron hacer creer que Maradona murió súbitamente”, expresó Ferrari ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Durante su exposición, el fiscal repasó las pruebas reunidas en el proceso judicial. “En seis meses hubo más de 70 testigos en 50 audiencias”, señaló, al tiempo que apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, de quien recordó que declaró en más de doce oportunidades.
Por su parte, el fiscal Cosme Iribarren reconstruyó los antecedentes clínicos del ex capitán de la Selección argentina y enumeró los problemas de salud que presentaba desde junio de 2020, cinco meses antes de su fallecimiento.
Entre las afecciones mencionó alteraciones hepáticas, consumo de alcohol, somnolencia, problemas cardiovasculares e insuficiencia mitral leve.
“No tenía el corazón del toro como dijeron varias personas”, advirtió Iribarren, quien sostuvo que Maradona no era un paciente sano después de la operación por un hematoma subdural a la que fue sometido en noviembre de 2020.
El fiscal también repasó sus anteriores internaciones en distintos centros médicos, entre ellos la Clínica Olivos, el Sanatorio Ipensa, el Sanatorio Güemes y el Instituto Fleni.
Seis de los siete acusados estuvieron presentes durante los alegatos: Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el jefe de enfermeros Mariano Perroni, la coordinadora de cuidados domiciliarios Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna.
Todos enfrentan cargos por presunto homicidio simple con dolo eventual, mientras la Justicia busca determinar las responsabilidades penales por la muerte del ídolo argentino.
