Cafiero respondió con ataques a las críticas de la oposición
En una presentación ante el Senado caracterizada por el intercambio de acusaciones con Juntos por el Cambio, el jefe de Gabinete no aportó novedades sobre el conflicto con Pfizer, el plan de vacunación, ni la política económica. Acusó a un legislador radical de "ser ligero para hacerle los deberes a Clarín"
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, dedicó este jueves su informe al Senado a fustigar a la oposición por sus cuestionamientos a la falta de vacunas, imputándole "mala fe", y predijo que deberá "rendir cuentas" por esa actitud. Le reclamó además "autocrítica" y no alentar "marchas de contagio".
La estrategia de su presentación en el Parlamento consistió básicamente en ubicar al anterior gobierno en el banquillo de los acusados y eludir definiciones, lo que generó una áspera sesión con pasajes de gritos y chicanas. Una experiencia inédita por su violencia verbal en la historia de las presentaciones de jefes de gabinete ante la Cámara.
De igual manera Cafiero cargó contra los medios de comunicación por difundir los planteos contra el gobierno y sostuvo que mientras el presidente Alberto Fernández "compra vacunas y se juega a salvar la vida de los argentinos, la oposición se juega por la próxima elección y los medios, por el rating".
Atribuyó al presidente "hablar siempre con responsabilidad y verdad" y sostuvo que en el país hay 17 millones y medio de vacunas, aunque también reconoció que el Poder Ejecutivo "se había tomado su tiempo para avanzar con la vacunación".
En su segunda presentación ante el Senado de los 18 meses de gestión kirchnerista el funcionario acusó de "jugar sucio" a Juntos por el Cambio al no tomar en cuenta el contexto de la pandemia y del endeudamiento al evaluar la política de encierro colectivo. Apuntó en particular contra Horacio Rodríguez Larreta por no adherir al cierre de las escuelas y contra la Corte Suprema por "partidizar" la lucha anticovid al darle lar razón al jefe de gabinete porteño.
Descalificó con inusitada virulencia al senador radical Pablo Blanco, uno de sus principales objetores, del que dijo que "parece ligero para hacerle los mandados a Clarín" y de "hablarse encima". Un lenguaje agraviante con pocos antecedentes en el Senado.
Consideró que la campaña de vacunación está avanzando y que la actividad industrial ya superó el nivel de 2019. En esa línea descargó toda la responsabilidad en el electoralismo opositor: "No hagamos política con la pandemia. Tuvimos muchas de estas experiencias. No sólo con políticos, sino también con periodistas que no estuvieron a la altura de las circunstancias". Desafiante, agregó que "cada uno tendrá que hacerse cargo. Se sabrá quien escuchó más a los encuestadores que a los epidemiólogos".
En cuanto a las repetidas exigencias de explicaciones por las frustradas negociaciones con Pfizer se mofó de los dirigentes de JxC: "Parecen más visitadores médicos que dirigentes políticos", opinó.
En materia económica Cafiero negó que el gobierno esté haciendo un ajuste fiscal, que el presupuesto 2021 es "su principal pergamino" y que quiere fomentar las exportaciones de carne, pero que "no puede permitir que se porga en crisis la mesa de los argentinos".
Su larga exposición disparó la réplica unánime de la oposición que le imputó desconexión con la realidad y que consideró sus respuestas como una "falta de respeto". Preguntó, sin obtener respuestas, sobre la extensión planeada de la suspensión de las exportaciones de carne, sobre la inflación o la posibilidad de caer en default dentro de 60 días con el Club de París, entre otros asuntos.
Cuando la situación amenazaba por desbordarse por los cruces el kirchnerismo pidió un cuarto intermedio de 10 minutos. Al reanudarse la sesión Cafiero empleó un tono mucho menos belicoso.
Cristina Kirchner no participó de la sesión. Extraoficialmente se informó que su ausencia obedecía a problemas de agenda sin especificar.
