Caen en Merlo los asesinos del policía retirado: 21 y 17 años

 Dos malvivientes fueron arrestados en las últimas horas, como responsables del asesinato de un exintegrante de la Policía Federal (PFA), perpetrada esta semana en la localidad de Merlo, en el oeste del conurbano.

Se trata de Facundo Canosa, de 21 años, y otro menor de 17, detenidos en el marco de una serie de allanamientos realizados este viernes, y acusados por el delito de ‘homicidio agravado.

El miércoles pasado, Julio César Reyes -de 58 años- fue atacado por ambos jóvenes y un cómplice, en un intento de robo de su vehículo, y atropellado finalmente por los maleantes, por lo que fue derivado a un hospital de la zona, aunque falleció pocas horas después.

Tras las tareas investigación se estableció que el utilizado por los agresores, un Fiat Argo, era robado, y que fue abandonado por los ladrones en la localidad de Ituzaingó, cuando decidieron continuar la fuga a pie.

Finalmente, los dos jóvenes delincuentes fueron arrestados, tras confirmarse su presencia en sus domicilios en esa localidad.

Raid delictivo

Todo había comenzado horas antes del crimen de Reyes, cuando dos delincuentes robaron un Fiat Argo blanco a punta de pistola. Cuando se retiraron del lugar, para evitar cualquier atisbo de reacción de la víctima, los ladrones dispararon al aire de manera intimidatoria.

Con ese vehículo siguieron de raid delictivo y 5 horas después se cruzaron con el policía retirado, que había salido de su casa ubicada en la calle Medrano al 300, de Merlo norte, a comprar cigarrillos. Si bien todavía no está esclarecida la mecánica del hecho, todo indica que abordaron al uniformado con intenciones de robo, y la víctima resistió con su arma reglamentaria que alcanzó a gatillar. En esas circunstancias lo embistieron para huir.

Ese Fiat Argo fue hallado posteriormente abandonado por los delincuentes sobre la calle Alcalde Loza al 2100, hasta donde llegaron siguiendo el rastro de las cámaras de seguridad públicas y privadas. En el coche detectaron manchas hemáticas en su carrocería, que pertenecen al policía asesinado.

La causa está caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego y robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, portación ilegítima de arma de fuego de uso civil y homicidio agravado perpetrado para procurar la impunidad de sus autores. De todos modos, la investigación no está terminada: hay por lo menos un prófugo que está siendo buscado.