San Pablo- El Gobierno de Brasil prorrogó este martes la subvención al diésel por 30 días más con el objetivo de paliar los impactos del conflicto en Medio Oriente sobre el mercado de los combustibles, informaron fuentes oficiales.
La medida fija la ayuda ofrecida por cada litro de diésel en los 2,12 reales (0,40 dólares), señaló la Administración de Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido el domingo tras vencer las elecciones en segunda vuelta frente al opositor Flávio Bolsonaro.
El Ejecutivo explicó en una nota que, mediante la prórroga, pretende "reducir el impacto de la volatilidad de los precios internacionales de los combustibles en el mercado brasileño".
Señaló, además, que podrá renovar la subvención una vez finalizado el nuevo plazo, en función de la situación del mercado internacional de los combustibles.
También remarcó que la ampliación de la ayuda no tendrá impactos adicionales en las cuentas públicas, en medio de las preocupaciones de los operadores de bolsa por el aumento del déficit fiscal y la deuda pública bajo la gestión de Lula.
El Gobierno brasileño anunció un primer paquete de subsidios al sector de los combustibles el pasado 9 de octubre, en vísperas de las primera vuelta de las elecciones presidenciales, que venció el actual gobernante en la segunda ronda, celebrada el domingo pasado.
Entonces, además de renovar y ampliar los subsidios para rebajar el precio del diésel, también anunció ayudas para las empresas importadoras del combustible.
Lula fue reelegido con un 52 % de los votos, frente al 48 % que obtuvo el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y candidato favorito del mercado financiero por sus planes para recortar el gasto público.
