Bolsonaro fue dado de alta del hospital y ya cumple prisión domiciliaria en su casa
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue dado de alta de un hospital de San Pablo para seguir cumpliendo una condena de 27 años por un intento de golpe de Estado en su residencia, ubicada en una exclusiva urbanización privada.
El Tribunal Supremo le concedió a Bolsonaro entre la semana el derecho a prisión domiciliaria debido a su delicado estado de salud. La medida podría revisarse en un plazo de 90 días.
Bolsonaro salió del hospital DF Star en Brasilia alrededor de las 10 de la mañana hora local, y se dirigió al barrio Jardim Botânico, donde vivía antes de su condena con su esposa, Michelle Bolsonaro, y su hija de 15 años, Laura.
El político de 71 años fue hospitalizado el 13 de marzo por neumonía, uno de varios problemas de salud que ha enfrentado desde que un hombre lo apuñaló en 2018 antes de ser elegido presidente. Permaneció en cuidados intensivos durante varios días debido a problemas renales e inflamatorios.
Bolsonaro gobernó entre 2019 y 2022 y perdió por estrecho margen su intento de reelección frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El exlíder derechista fue acusado de conspirar con asesores de alto nivel para mantenerse en el cargo por decreto pese a la derrota electoral, y fue condenado por cargos que incluyen intento de golpe de Estado e intento de abolición violenta del Estado de derecho democrático. Ha negado haber cometido irregularidades y calificó el caso de una cacería de brujas política.
El expresidente comenzó a cumplir su condena en noviembre en una habitación de 12 metros cuadrados en la sede de la policía federal, que incluía una cama, un baño privado, aire acondicionado, un televisor y un escritorio. En enero, fue trasladado a una habitación de 54 metros cuadrados con un área exterior de 10 metros cuadrados a la que podía acceder a voluntad en la penitenciaría de Papuda.
Bolsonaro sigue siendo popular en Brasil y uno de sus hijos, el senador Flávio Bolsonaro, está en una posición competitiva frente a Lula en las encuestas de cara a las elecciones presidenciales de octubre. El expresidente es inelegible y no se le permitirá asumir un papel público en ninguna campaña.
En su fallo, el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes subrayó que la transición de Bolsonaro a arresto domiciliario es condicional y que podría regresar a prisión si viola las reglas de la prisión domiciliaria independientemente de su condición médica.
Bolsonaro llevará una tobillera electrónica y no se le permite comunicarse con nadie fuera de su casa. No se le permite recibir visitantes excepto médicos, familiares y sus abogados. La policía vigilará su casa y no se permitirá que los manifestantes se reúnan cerca de ella.
Marcelo Crespo, profesor de Derecho de la universidad ESPM en San Pablo, dijo que es inusual que fallos de prisión domiciliaria como el de Bolsonaro incluyan una revisión después de 90 días, pero afirmó que De Moraes buscaba “un punto intermedio al no conceder prisión domiciliaria por un período indeterminado”. Tan recientemente como en noviembre, De Moraes consideró que el expresidente tenía riesgo de fuga.
La familia y los aliados de Bolsonaro, que consideran a De Moraes un adversario, han criticado el carácter temporal de la prisión domiciliaria. Los detractores del expresidente también están molestos, diciendo que está recibiendo un trato indulgente pese a su larga historia de abogar por penas severas para los condenados.
El paso de Bolsonaro a arresto domiciliario se produce cuando De Moraes y su esposa están enredados en un escándalo relacionado con el colapso multimillonario de Banco Master, que fue cerrado a finales de 2025 por el Banco Central en medio de acusaciones de fraude que involucran a empresarios y políticos de todo el espectro ideológico.
De Moraes, quien hasta hace poco era aclamado como un héroe por los adversarios del expresidente, ha estado bajo fuego desde enero tanto de detractores como de aliados de Bolsonaro por los vínculos del juez con el banco, que han suscitado preocupaciones sobre conflictos de interés. Entre ellos figura el antiguo contrato multimillonario de su esposa para prestar servicios legales al banco.
