Advirtió que el desencuentro de los argentinos tiene su raíz en un proceso fundado en "la desinformación, la difamación y la calumnia"
Bergoglio llamó a la unidad nacional
"La desinformación, la difamación y la calumnia son formas que destruyen el encuentro e impiden caminar hacia la unidad nacional", aseveró al cerrar las XV Jornadas de Pastoral Social en el colegio San Cayetano, del barrio porteño de Liniers.
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, llamó hoy a la unidad nacional y advirtió que el desencuentro de los argentinos tiene su raíz en un proceso fundado en "la desinformación, la difamación y la calumnia".
El primado argentino también destacó la necesidad de un mayor protagonismo de los actores sociales, porque, aseguró, éste no es un tiempo para "balconear".
"La desinformación, la difamación y la calumnia son formas que destruyen el encuentro e impiden caminar hacia la unidad nacional", aseveró al cerrar las XV Jornadas de Pastoral Social en el colegio San Cayetano, del barrio porteño de Liniers.
Ante más de 300 dirigentes políticos, sociales y empresariales, Bergoglio explicó que "aunque parezca el menos grave, la desinformación provoca más desencuentro porque presupone prejuicio".
Participaron de los debates, José Ignacio de Mendiguren, presidente de Unión Industrial Argentina, los diputados nacionales Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Roberto Feletti (FPV), y la ministra de Desarrollo Social porteño, Carolina Stanley, entre otros.
"La desinformación es ofrecer parte de la verdad que me conviene e impedir al otro tener la totalidad de lo que acontece, para poder reflexionar", precisó Bergoglio, sin alusiones puntuales al gobierno o a la dirigencia política.
El purpurado porteño abogó por una cultura del encuentro que, dijo, "es más que un diálogo", porque obliga a "ponerse uno en situación de encuentro y ayudar a los demás, a los 'nosotritos', a que también lo hagan".
Bergoglio dijo que estas jornadas "hacen bien, porque sembrar hacen bien", insistió en llamar a la unidad nacional y expresó su esperanza de que "se termine de dar el encuentro" entre los argentinos.
Durante la jornada, el lema "La cultura del encuentro para la unidad nacional" se trabajó en paneles desde la dimensión histórica, política, económica y social.
También estuvieron presentes los legisladores porteños Rogelio Frigerio (PRO) y Alejandro Amor (FPV); Rodolfo Daer, ex secretario general de la CGT; Carlos Chile, secretario general de la CTA Capital; Eduardo Berrozpe, de la Asociación Bancaria; y Emilio Pérsico, secretario general del Movimiento Evita.
Este último dirigente social kirchnerista sorprendió al auditorio al declararse un "militante religioso" proveniente de la juventud católica de La Plata y lamentó que la Iglesia no haya tenido un mayor compromiso con los derechos humanos durante la dictadura militar.
Los grandes ausentes de esta jornada fueron los representantes de la CGT de Hugo Moyano que, según los organizadores, fueron invitados pero "sólo adhirieron mediante mensajes".