Avala el Gobierno construir las dos represas hidroeléctricas en Santa Cruz

El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, rechazó una denuncia penal contra el subsecretario de Energía Hidroeléctrica, Jorge Marcolini, a quien el senador Fernando Solanas acusó de "negociaciones incompatibles con la función pública" en la evaluación del impacto ambiental de las represas.

El Gobierno defendió en Audiencia Pública el proyecto de construcción de las centrales hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz denominadas "Néstor Kirchner" y "Jorge Cepernic", que fue revisado y rediseñado en sus aspectos técnicos y ambientales, en cumplimiento de un requisito planteado por la Corte Suprema de Justicia.

La audiencia, que se desarrolló en el Congreso y pasó a un cuarto intermedio, fue abierta por exposiciones de los ministros Juan José Aranguren (de Energía y Minería) y Sergio Bergman (de Ambiente y Desarrollo Sustentable), y se fundamenta en una acción de amparo presentada ante la Corte.

Al exponer Aranguren, rechazó los términos de una denuncia penal contra el subsecretario de Energía Hidroeléctrica, Jorge Marcolini, a quien el senador Fernando Solanas acusó de "negociaciones incompatibles con la función pública" en la evaluación del impacto ambiental de las represas.

"El estudio expeditivo" hecho en 2006 por la empresa Iatasa, en la que trabajó Marcolini, "no era un estudio ambiental, sino un catálogo de proyectos realizados entre los años "60 y "80".

Bergman, en tanto, remarcó que "se realizó un estudio de impacto ambiental independiente, estamos frente a nuevas represas y estamos aquí dispuestos a discutir en base al nuevo proyecto", asegurando que la construcción de estas obras "no tendrán impacto en el Lago Argentino", del cual deriva el río de origen glaciar.

En tanto, uno de los expositores fue el ex ministro de Planificación y diputados Julio De Vido, que como presidente de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara Baja, consideró que la construcción de las represas "ponen en valor el río Santa Cruz para el desarrollo energético de la Argentina y de la industria en la provincia y en la región".

La postura oficial respecto de impulsar estas dos centrales que totalizarán 1.310 megavatios de potencia e incrementarán la producción de energía en 5.220 gigavatios anuales, resultó avalada por expositores especialistas en energía, y cuestionado por parte de diversas entidades ambientalistas que hoy seguirán con sus discursos.