Asesinan a una investigadora del Conicet y apuntan a un femicidio seguido de suicidio
La bioquímica Silvina Drago fue hallada con ocho disparos en su casa de barrio Candioti Norte. Su pareja apareció muerta con un arma en la mano. Investigan el caso como un femicidio seguido de suicidio.
Un crimen de extrema violencia sacudió a la ciudad de Santa Fe y generó una profunda conmoción en la comunidad científica y en el barrio Candioti Norte. Una investigadora del Conicet fue hallada asesinada a balazos en su vivienda, mientras que su pareja apareció muerta en el mismo domicilio. La principal hipótesis de los investigadores apunta a un femicidio seguido de suicidio.
El hecho se conoció luego de que un familiar de la víctima se acercara a la casa, ubicada en la intersección de Necochea y Domingo Silva, al no lograr comunicarse con ella durante varias horas. La falta de respuesta a llamados y mensajes encendió la alarma, ya que la mujer mantenía contacto habitual con su entorno.
Al ingresar a la vivienda, el familiar se encontró con una escena estremecedora. En el living estaba una de las perras de la pareja, muerta sobre un charco de sangre. De inmediato dio aviso a la policía. Minutos después, al avanzar dentro de la casa, halló los cuerpos sin vida de la mujer y su pareja.
La víctima fue identificada como Silvina Rosa Drago, de 56 años, una reconocida bioquímica que se desempeñaba como investigadora en el Conicet. Su cuerpo fue encontrado en la habitación, sobre la cama, con al menos ocho impactos de bala, lo que da cuenta de la violencia del ataque.
En tanto, el hombre, Héctor Riego, de 63 años, también bioquímico, fue hallado en el baño, dentro de la bañadera, con un disparo y un arma de fuego calibre 6.35 milímetros en la mano. Los investigadores consideran que, tras asesinar a su pareja, se quitó la vida.
En la vivienda también había otra perra, que sobrevivió al ataque aunque presentaba manchas de sangre en el rostro. Según relataron vecinos, el agresor habría intentado matarla, pero no logró su objetivo.
Las primeras pericias indican que el crimen habría ocurrido entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. Un médico forense estimó que los cuerpos llevaban alrededor de 24 horas sin vida, aunque los detalles precisos sobre la mecánica del hecho y la hora exacta de las muertes se determinarán con las autopsias.
El caso quedó a cargo del fiscal Estanislao Giavedoni, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, quien ordenó una serie de medidas para avanzar en la investigación. Entre ellas, el relevamiento de la escena, la recolección de pruebas balísticas y la toma de testimonios a familiares y vecinos.
El brutal episodio vuelve a poner en foco la problemática de la violencia de género, en un contexto en el que los femicidios continúan siendo una de las expresiones más extremas de este fenómeno en el país.
Mientras avanza la investigación judicial, el crimen de Silvina Drago deja un fuerte impacto en Santa Fe, tanto por la violencia del hecho como por el perfil de la víctima, una profesional reconocida en el ámbito científico.
